domingo, junio 06, 2010

Momento de decisión



Votar por Mockus, la única verdadera opción


Por Mara del Rio
Caricatura de Roberto Rodríguez


A 14 días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales la alternativa es clara para los que queremos que Colombia salga de la ignominia en que la tiene este presidente y su particular “estilo” de gobierno. Hablemos con franqueza: Juan Manuel Santos no sólo es más de lo mismo sino que puede ser peor, a juzgar por sus actuaciones como Ministro de Defensa de Uribe, mientras que Mockus, a pesar de sus desaciertos en los debates, es capaz de hacer un gobierno decente e impulsar una revolución educativa y cultural que no sólo nos transforme el alma sino que además nos dé un nuevo liderazgo en América Latina y nos prevenga de nuevos uribismos.

Probablemente no sea nada más -y nada menos- que eso. Probablemente no se acabe la pobreza y no se haga esa reforma agraria por la que claman millones de campesinos porque el Congreso, mayoritariamente uribista, no la aprobará. Probablemente no tengamos el mejor sistema de salud, pero si dejan de robarse de manera tan descarada los insumos y de alterar los datos del Sisben para favorecer a amigos y electores, ese sistema que tenemos ahora seguramente funcionará mejor y alcanzará para más gente. No creo que un gobierno del Partido Verde le vaya a quitar privilegios a las clases que ya los tienen, y no creo que nadie lo crea, pero si lleva a cabo un buen programa para combatir el hambre y la desnutrición, la balanza comenzará a equilibrarse un poco, por primera vez en mucho tiempo.

Aceptemos que Antanas Mockus no es el mejor candidato: el más audaz, el más locuaz, el más vehemente o el mejor informado de los problemas del país pero su propuesta es justo la que necesitamos ahora, cuando todavía nos queda algo de país; y además, tiene un equipo que no podría estar mejor preparado para acompañar su proyecto. Entonces, antes de que terminen de robárselo todo y el resto lo regalen, intentemos recuperar la cordura, la sensatez y la dignidad. Es nuestra oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos y a nuestros vecinos del mundo, que somos capaces de hacer un viraje como lo hicieron Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela y de alguna manera Chile con sus últimos gobiernos democráticos, y que podemos hacerlo sin guerra civil, sin disturbios en las calles, sin amenazas a la democracia; que más amenaza para la democracia es este turbio régimen de mafiosos, corruptos y paramilitares, que un gobierno liderado por profesores universitarios, tecnócratas y políticos de nuevo cuño.

La democracia que tenemos es esta que se cuece en el caldo del clientelismo y la coacción, como sucede con el programa bandera del gobierno de Uribe (ver columna de Daniel Coronell en http://www.semana.com/noticias-opinion/otra-forma-fraude/139519.aspx), y la que podemos tener es otra que habla de legalidad, de respeto y de transparencia.

Muchas personas nos sentimos decepcionadas por las salidas en falso de Antanas durante la campaña a propósito de temas como la salud, la seguridad, los “huevitos” de Uribe y otros errores que sus más cercanos colaboradores no le ayudaron a evitar, o quizás, le hicieron cometer. No sé cuál sería el caso, pero aún cuando sus respuestas hayan contribuido a una pérdida de votantes, no es verosímil que el resultado de los comicios haya resultado tan contradictorio con lo que, a pesar de esos errores, se percibía en las calles y en las charlas con amigos y conocidos, y era una altísima preferencia por la propuesta del equipo verde. No termino de entender cómo todos los medios, columnistas, ciudadanos y ciudadanas que le dieron su apoyo a Mockus ahora se tragan, sin masticar, las cifras del 30 de mayo. Sin beneficio de inventario, sin sombra de duda, como si hubiera alguna razón para pensar que el Uribismo se iba a quedar con los brazos cruzados ante el fenómeno de Mockus y la ola verde. No, los negocios que han logrado cuajar en estos dos periodos de gobierno son demasiado buenos como para soltarlos ahora sólo porque vienen unos intelectuales a hablar de vida sagrada, educación para todos y cero corrupción.

La verdad sobre esto quizás sólo se sepa al cabo de unos meses o años, como se han destapado tantas otras ollas podridas de la era Uribe-Santos; por ahora lo que se impone es triplicar los esfuerzos para contrarrestrar el rugido de la maquinaria en la segunda vuelta, y saber que votar por Antanas no es únicamente elegir al hombre que se va a sentar en la silla presidencial durante cuatro años sino optar por un nuevo tipo de país en el que sea posible educar más y mejor a los niños y jóvenes, donde el tráfico de influencias no sea el único camino para la obtención de derechos, donde los recursos públicos no terminen alimentando la prosperidad privada y donde el valor de la vida esté realmente por encima de todo.

Cada voto verde no será sólo un voto por Mockus sino por nosotros mismos, mientras que cada voto en blanco será un voto por Santos. Votar en blanco no es la opción, es entregar la esperanza y perder la única posibilidad de comenzar a transformar al país.

• Lástima que Mockus y Petro, y sus respectivos partidos, estén echando por la borda la posibilidad de la unión para ser más fuertes. Menospreciarse mutuamente, o menospreciar la importancia de la alianza es un error por el que quizás la historia no los absuelva.

lunes, mayo 17, 2010

El mundo que imaginamos los poetas

Los siguientes son apartes de una propuesta de ponencia enviada al XI Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, que se realizó en Mixteca, México, en noviembre de 2003. Uno de los tres posibles temas fijados por la organización del encuentro para desarrollar una ponencia era: "El mundo que imaginamos los poetas". La propuesta no resultó seleccionada, pero consideramos que en estos días en que las palabras parecen gastarse y equivocar su sentido en la boca de políticos, panfletos, indirectas y golpes bajos, vale la pena recordar algunas frases de ese texto.

Por Patricia Iriarte

"Puesta en situación, yo imagino un mundo cuando digo paisaje, y en seguida acuden las palabras en mi ayuda para crear ese paisaje. Yo imagino un mundo cuando digo cántaro y al instante las sílabas me devuelven el sonido del agua bamboleándose dentro del barro cobrizo.

El mundo imaginado es el sueño, pero puede ser también la pesadilla cuando pensamos en aquello en lo que otros quieren convertir al mundo.

“El mundo que imaginamos los poetas” ¿Cuáles poetas? ¿Los de derecha o los de izquierda? ¿Los del mundo industrializado, rico a más no poder, o los del cada vez más pobre Tercer Mundo? ¿Los poetas desconocidos acaso? ¿Aquellos que escriben a hurtadillas y guardan en cajones libros enteros de poesía anónima?, ¿los ingenuos poetas que acometen a sus semejantes con una producción autoeditada que venden o cambian por un almuerzo? ¿Acaso las tardías poetas de las familias aristocráticas, que conocen de memoria y copian sonetos y alejandrinos? ¿O tal vez los poetas oficiales, cuya calidad casi siempre indiscutible los hace merecedores de cargos y delegaciones que resultan balsámicos para el alma y el bolsillo? ¿O precisamente aquellos que sin mayores aspavientos van fraguando una obra con sensibilidad y respeto por la palabra y la poesía?

Si de ellos estamos hablando, puedo decir que comparto con otros artistas y ciudadanos del planeta el deseo de vivir un mundo gobernado por el humanismo y la equidad. Donde justicia no quiere decir crueldad ni humanitarismo es sinónimo de debilidad; donde seguridad no quiere decir represión, comodidad no remite a lujo, limpieza no indica segregación ni salud se asimila a privilegio. Yo imagino un mundo desarmado, y ello no quiere decir descuadernado e inservible. Me refiero a un mundo sin armas, pero no por ello indefenso.

Los poetas imaginamos un mundo donde las palabras sirven para comunicarnos, no para dividirnos; donde la palabra “mercado” nos recuerda una alegre venta de viandas en un sitio público y no una categoría siniestra a la que empezamos a mirar con temor o con sospecha. En ese mundo que imaginan los poetas, las cosas se vuelven a encontrar con su vocablo, el lenguaje se reinventa, la palabra recupera su poder y, en virtud de todo ello, los seres humanos comprenden un poco más el mundo y se conocen un poco más a sí mismos."


sábado, mayo 15, 2010

Jaime Manrique Ardila, este miércoles en El Huerto


Patricia Iriarte y Ramón Bacca conducirán a las 6:30 p.m. una tertulia con el autor de Nuestras vidas son los ríos, invitado este año al programa Leer el Caribe.

El narrador, poeta y ensayista barranquillero Jaime Manrique Ardila, escogido este año como escritor invitado al programa Leer el Caribe, creado por el Observatorio del Caribe Colombiano para fomentar la lectura de escritores caribeños vivos, será el protagonista de una tertulia que realizará el próximo miércoles 19 de mayo el restaurante El Huerto como parte de su agenda cultural Alimentando el espíritu.
Manrique Ardila reside desde muy joven en Nueva York, donde ha forjado una destacada carrera literaria que le ha valido el reconocimiento de la crítica y numerosos galardones, entre ellos el Internacional Latino Book Award (Mejor novela de ficción histórica) en 2007 por su libro Nuestras vidas son los ríos, sobre la vida de Manuela Sáenz.

El autor de El cadáver de papá, Luna Latina en Manhattan y Maricones eminentes, entre otros títulos, se une a la lista de Germán Espinosa, Ramón Illan Bacca, Roberto Burgos Cantor, Gabriel García Márquez, Jorge García Usta y José Luis Garcés González, que le han precedido en este programa concertado entre el Ministerio de Cultura, el Observatorio del Caribe Colombiano, el Banco de la República, la Universidad de Cartagena, la Secretaría de Educación Distrital, la Red de Educadores de Castellano y el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena.


El programa contempla la capacitación de los docentes de lengua castellana de las escuelas oficiales de Cartagena, para que tengan las herramientas e introduzcan a los estudiantes en la producción literaria del escritor. Luego de un semestre de lecturas y apropiación, se realizan encuentros entre los estudiantes y el escritor en diferentes espacios de la ciudad como colegios, bibliotecas y librerías.


Manrique, nacido el 6 de junio de 1949 en Barranquilla, obtuvo una licenciatura en inglés de la Universidad South Florida en 1972 y luego participó en talleres literarios en la Universidad de Columbia con el escritor Manuel Puig, a quien considera su maestro. En 1976 ganó el Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lemus con el libro Los adoradores de la luna y en 1978 publicó El cadáver de papá, su celebrado libro de cuentos. Un año más tarde apareció su libro de poesía Golpe de Dados.


Otras obras de este escritor son The Autobigraphy of Bill Sullivan (2006), Mi noche con Federico García Lorca (Poesía, 1995), Sor Juana's Love Poems (1997), Mi cuerpo y otros poemas (Poesía 1999) y Tarzán, mi cuerpo y Cristóbal Colón. (Poesía, 2001)


Los siguientes son apartes de una entrevista concedida al escritor John Jairo Junieles, en para la revista Noventaynueve.


Orígenes e influencias en su obra
“La liberación de las convenciones tiranizantes, el humor, las preocupaciones sociales, el esperpento, la importancia del entorno en la vida de mis personajes, la creencia de que la literatura no es un juego de salón sino un instrumento para llegar a conocernos, la autobiografía, la sexualidad como una fuerza liberadora, todas esas son constantes en mi escritura. Las raíces de mi poesía son más fáciles de detectar: Cavafis, los poetas del Siglo de Oro español, Sylvia Plath, Keats, Wordsworth, Cernuda, Delmore Schwartz, esos poetas fueron mi inspiración cuando empecé a escribir. En los últimos años me ha afectado mucho la poesía que el norteamericano Stanley Kunitz escribió en su vejez”.


(…) Mis libros surgen de una necesidad psíquica y espiritual que no puedo controlar. Las historias y los personajes me escogen a mí, y no al contrario. Cada libro es una obsesión, un acto de posesión incontrolable e irracional, y una liberación de mis fantasmas”.




Su vida en el extranjero
“El impacto más grande de mi permanencia en el extranjero es más obvio en el idioma que he escogido para expresarme en los últimos veinte años. He escrito más en inglés, mi lengua adoptiva, que en castellano. Vivir en el exterior me dio permiso para no autocensurarme, para hablar sin tapujos, ni miedo. Creo que Nueva York (donde llevo treinta años viviendo) me ha dado una perspectiva universal. Me considero un escritor Colombo Americano. En ese sentido, mi destino literario se parece al de Nabokov, Conrad, Dinesen. Es una condición típica del siglo XX y más aún del siglo XXI”.




Sobre su novela “Nuestras vidas son los ríos”
“A mis escasos e hipotéticos lectores les diría que considero Nuestras vidas… mi novela más madura, de la cual me siento más orgulloso, porque con esta novela estoy empezando a convertirme en un artista. Les diría que más que nada quería crear una heroína inolvidable como lo son Emma Bovary, Anna Karenina, Jane Eyre, Dorothea en Middlemarch de George Eliot y la prima Bette, en la novela homónima de Balzac”.

jueves, mayo 13, 2010

Editorial

Unas preguntas a Antanas Mockus

Desde este blog hacemos unas reflexiones y le formulamos tres preguntas al candidato del Partido Verde, a propósito de unos temas que se han movido recientemente en la campaña.

Por Patricia Iriarte


Les decía a los cibertulios (como dice el viejo Norman Salazar), de Facebook hace un rato que me tiene pensativa el afán de Mockus de parecerse a Uribe en el tratamiento del tema de la inseguridad y el conflicto armado. Que me parece preocupante la asimilación semántica y de estilo con el actual gobierno, al trocar la Seguridad Democrática en “Legalidad Democrática”. El problema, ciudadano candidato Antanas Mockus, es que la seguridad "democrática" de Uribe es perfectamente legal. Amparada por la Constitución y las leyes. La desgracia de este gobierno, todos los sabemos, es su falta de ética, su decencia tan solo aparente, por no mencionar otros defectos. Aunque también, como lo han dejado claro las Cortes, ha rasgado la ley con sus abusos.

1. ¿En qué se identifica y en qué se diferencia su política de la seguridad y por ahí derecho, de Paz, de la del ciudadano Presidente? Esa sería una primera pregunta.

Si es que piensa o piensan, usted y los compañeros Fajardo, Peñalosa y Garzón, que eso les dará muchos votos entre el electorado uribista, déjenme decirles que a muchas otras personas nos espanta la idea de que el único lenguaje para resolver el menudo problema del conflicto con las Farc sea el de la guerra. ¿Es que nuestro líder humanista no cree en el recurso del diálogo? ¿La imaginación se queda corta para crear nuevas fórmulas de resolución del conflicto armado? ¿La nueva política es incapaz de hacerlo?

¿Por qué no ensayamos con la cultura, y hacemos un gran encuentro cultural, sin armas, entre la sociedad civil y los hombres y mujeres que están alzados en armas, en todo el territorio nacional? Declare una amnistía de 48 horas para que nos podamos encontrar en ese espacio, y después que siga el conflicto, mientras ustedes piensan. ¿No sería un bonito experimento, señores científicos?

2. ¿Por qué el no tajante al acuerdo humanitario? y ¿cuáles son sus argumentos y propuesta alternativa para acabar con el bochornoso inri del secuestro y las violaciones al DIH como característica nacional?

Pareciera que al equipo de Antanas le hacen faltan las Ciencias Humanas, lo cual sería muy raro, pues desde la Universidad Nacional se han preparado desde hace años sesudos análisis de la histórica violencia colombiana y al menos una docena de analistas –casi todos publicados por la Nacional- han proporcionado interpretaciones interesantes y útiles para abordar el conflicto dentro de un escenario de negociación.

Y para finalizar, otro punto en el que Mockus resulta terriblemente uribista es el tema de la salud. Yo todavía no he entendido esto: ¿Por qué es que al Partido Verde le parece defendible la reforma del gobierno a la salud –basada en una ley de emergencia que también tumbó la Corte, según entiendo?

Una amiga que sabe mucho de esto está furiosa y echa pestes contra Mockus por apoyar ese engendro. Que el problema es de plata, es lo que le entendí en el debate de El Tiempo y la W, hace unos días, pero de nuevo: ¿No hay otra solución posible donde no sea la gente la que pague con su vida el ajuste? ¿Es más sagrado el sistema que la vida?


martes, mayo 11, 2010

Pablo Pineda, un ser excepcional


Pablo Pineda, primer licenciado europeo con Síndrome de Down y protagonista de la película española Yo, también, se encuentra en Colombia promocionando la cinta, que se estrenará este viernes en las salas de cine. Por su interpretación de Daniel, un joven con SD que se enamora de una chica "normal", Pablo Pineda obtuvo el año pasado la Concha de Plata al mejor actor en el Festival de Cine de San Sebastián, que también premió con este galardón a la actriz Lola Dueñas, quien interpreta a Laura. La película, escrita y dirigida por Alvaro Pastor y Antonio Naharro ha cosechado los elogios de la crítica internacional.

Pablo, de 36 años, habla cuatro idiomas, es Licenciado en Psicopedagogía de la Universidad de Málaga y tiene un diplomado en Educación Especial, pero las leyes españolas no le permiten ejercer su profesión. Por eso se ha convertido en un activista por los derechos de los discapacitados y da conferencias permanentemente sobre normalización socioacadémica, integración laboral de la población con SD. y sobre su propia experiencia personal.

Los susurradores de poemas

Compartimos con nuestr@s lector@s esta pequeña historia urbana de los periodistas argentinos Cristian Maldonado, Ayelen Ferrini y Cristian Pérez, sobre los Susurradores de poemas. Qué bueno sería que en nuestras calles también nos viéramos asaltados por algo así.

martes, mayo 04, 2010

El otro hemisferio

No cabe duda de que las fuerzas que se están midiendo en este momento en Colombia son tres: el Uribismo, erigido en toda una doctrina; la fórmula Mockus-Fajardo-Peñalosa-Garzón, guarecidos en el Partido Verde, y la izquierda, representada por el Polo Democrático.

Más allá de los resultados que pueda tener la "contienda electoral" -que seguramente estarán a tono con las cifras de las últimas encuestas, que ponen a Petro por encima del candidato liberal- lo que está en juego, finalmente, es el Modelo de Estado, con mayúsculas, y por ende, el debate ideológico.

Reproducimos la primera parte de un extenso artículo que publica el blog de la Red de Mujeres del Caribe sobre los interrogantes que suscita entre los sectores de izquierda la candidatura de Antanas Mockus. Es, de las réplicas que han circulado por la red, una de las más enjundiosas en su revisión de los planteamientos de Antanas, si bien no está exenta de interpretaciones subjetivas y citas descontextualizadas. Lo que nos parece interesante y conveniente es sopesar algunos datos y reflexiones del autor del artículo, en aras del diálogo con la pluralidad y la apertura al debate con otras opiniones, que siempre nos puedn dejar enseñanzas.


Mockus más allá de los mitos

Es tal la magnitud de la crisis que vive Colombia que muchos se han sumado a la campaña verde cerrando los ojos porque creen que se debe hacer valer el voto útil, elegir al menos malo o al que consideran que, por lo menos, es ético. La honestidad es una norma de conducta fundamental. En este punto hay acuerdo general. Pero ella no basta. Todos los candidatos deben demostrar su probidad. Es el punto de partida de cualquier campaña electoral decente.La corrupción ha crecido tanto en el Gobierno de Álvaro Uribe que la rectitud parece ser ahora la única tabla de medición de los aspirantes a la Presidencia. Sin embargo, además de ella deberían tenerse en cuenta otras aptitudes determinantes.
Entre otras cosas, porque en nombre de la transparencia también se puede actuar en contravía de los intereses colectivos. Por ejemplo, entregar bienes públicos en detrimento del erario bajo la controvertida figura de la “capitalización”, como hizo Antanas Mockus con una parte de la Empresa de Energía de Bogotá, no es consecuente.
Y precipitarse detrás de una opción sin importar lo que su líder plantea de fondo, más allá de la forma, es una decisión que puede resultar costosa. No se trata de que el candidato o su partido se identifiquen en todos los puntos con el pensamiento de cada elector. Pero sí en los asuntos medulares, irrenunciables.
Los seguidores de Mockus proceden de dos ámbitos: 1.-) uribistas que saben que el ex alcalde de Bogotá no representa ningún riesgo para la continuidad de la “seguridad democrática”, y, 2.) no uribistas, que lo ven como la única opción viable frente al poderío del Gobierno.
Los primeros perciben a Mockus como una alternativa ante el cansancio que les causa un mandato corrupto al que, sin embargo, han acompañado durante ocho años perdonándole todo: la parapolítica, la yidispolítica, los “falsos positivos”, las chuzadas del DAS, el Agro Ingreso Seguro, los privilegios para los hijos del Presidente y tantos escándalos más.
A este primer grupo Mockus le brinda confianza, pues es conocido que el candidato verde dará continuidad a la estrategia de confrontación prolongada que desarrolla Uribe y, además, es sabido que Mockus, por su carácter neoliberal, seguirá la senda de las privatizaciones y el fortalecimiento de la “confianza inversionista”.
Lo anterior explica la enorme simpatía que en periodistas del establecimiento, uribistas de primera línea, ha despertado Mockus y el inusitado impulso que varios de los grandes medios de comunicación están dándole a su campaña, apoyo que incide de forma determinante en su crecimiento en las encuestas.
Los del segundo grupo, los no uribistas, sienten a Mockus como “la única forma de frenar a Santos y sus falsos positivos”, y desestiman a quienes proponen debates más allá de las formas, como si no quisieran que les aguijonearan la burbuja en la que parecen estar.
Figuran en este sector algunos que en la consulta interna del Polo rechazaron la candidatura de Carlos Gaviria y ahora no dudan en abandonar el barco al ver al escogido, Gustavo Petro, sin opciones.

Así, es importante auscultar los planeamientos de Mockus en relación con algunos de los asuntos medulares de la realidad colombiana, pues está rodeado de muchos mitos que pintan al candidato como un paradigma de cambio social que parece no ser real.

Algunos de los interrogantes que sobre él surgen son:
* ¿Gastará, como Uribe en 2009, $19,2 billones anuales del Presupuesto Nacional en la “seguridad democrática” que ha prometido continuar?
* ¿Privatizará el 15% de Ecopetrol, la principal empresa del Estado, como propuso Sergio Fajardo?
* ¿Vender las entidades públicas más productivas es una herramienta válida para financiar la educación y otros ámbitos sociales?
* ¿Continúa siendo partidario del cobro escalonado de matrículas, como cuando fue rector de la Universidad Nacional?
* ¿Sigue creyendo que los decretos de Uribe sobre salud “son legítimos” y que la crisis del sector se resuelve con más impuestos?
* ¿Los gravámenes a todos los estratos son la vía para afrontar los problemas del país?* ¿Dónde están las grandes estrategias de defensa del medio ambiente que se supone son el fuerte de un partido Verde?
* ¿Su respaldo a la reforma laboral de 2003, que atenta contra derechos de los trabajadores, sigue en pie?
* ¿Por qué se fue a la sombra de Opción Centro, el grupo amigo del procesado senador Gil, y no optó por construir partido propio?
* ¿Cree en realidad que “las balas también son un recurso pedagógicas” como dijo hace poco?* ¿Por qué se atemoriza ante los regaños de Uribe y ruega que lo siga considerando “un firme timonel de la seguridad”?
* ¿A eso se debe su rotundo no al acuerdo humanitario?.

Sigue en: http://mujeresdelcaribecolombiano.blogspot.com/2010/05/mockus-mas-los-mitos-por-luis-alfonso.html#links

viernes, abril 30, 2010

Mockus presentará proyecto de Región Caribe

“Región Caribe debe alcanzar su autonomía presupuestal”: Mockus

Valledupar. Abril 30/2010.- El 7 de agosto de 2011, exactamente un año después de su posesión como Presidente de la República, Antanas Mockus radicará ante el Congreso el proyecto de la Región Caribe.

“Este año será crucial para lograr construir colectivamente el Plan de Desarrollo del Caribe que definirá el rumbo y el desarrollo de los 8 departamentos que conforman la región”, anunció el candidato del Partido Verde, Antanas Mockus.
El anuncio se produjo durante el Gran debate de los candidatos presidenciales y su compromiso con la Región Caribe, realizado en la mañana del viernes en Valledupar.

Mockus dijo, además, que en sus cuatro años de gobierno trabajará para que se aumente el compromiso en la región a proteger la vida, se cuiden los recursos públicos como recursos sagrados y se supere la cultura del atajo mediante la legalidad democrática.

El candidato presidencial resaltó que “esta será una oportunidad única para construir colectivamente un proyecto que tenga en cuenta las necesidades y la vocación de la región. "La ola verde es un ejemplo de que actuar colectivamente permite alcanzar mayores logros, que si actuamos individualmente".

Así mismo, invitó a contrarrestar la cultura del atajo mediante plantación participativa e integración de propuestas nacionales y locales. Y agregó que un punto esencial para conocer la mayoría de edad de las regiones es la autonomía presupuestal, y que para ello impulsará la cultura tributaria y los aportes voluntarios que les permita a las regiones su auto-sostenimiento.

Ultima encuesta

Si las elecciones fueran mañana, ¿por quién votaría?

Mockus: 38.7%
Santos: 26,7%

De una muestra de 2.225 personas en 37 ciudades del país. La más grande realizada hasta el momento, por la Empresa Datexco, contratada por El Tiempo y La W.

lunes, abril 26, 2010

Antanas y el Caribe

Hermosa intervención de Antanas Mockus en torno al ser Caribe, a su carácter único e irrepetible, a su destino integrado. Habla de las diferencias y de la ventaja que ellas representan, y del ejemplo de la Unión Europea, y de nuevo, del valor de la vida, una de sus obsesiones.
Registro de Patricia Iriarte, el 24/04/10 en Barranquilla, Región Caribe, Colombia, con video Flip, en asocio con Galería Ars Antiqua

domingo, abril 25, 2010

De la poesía de Aurelio a la propuesta de los Verdes


La columna de William Ospina hoy me refresca gratamente el recuerdo Aurelio Arturo, poeta nariñense cuya obra conocí hace años en Bogotá y que me cautivó para siempre. Luego, buscando cosas sobre Arturo me encontré un ensayo de William Ospina, gran lector y admirador suyo, y Ospina también me cautivó con su poesía profunda. A lo largo de estos años lo he leido como poeta, como novelista, como ensayista y como columnista, y creo que, pese a todo lo que se diga sobre su carácter (que arrogante, que pretencioso, que intrigante) es uno de los colombianos más lúcidos en sus análisis sobre el país,y en las reflexiones que propone sobre nuestros problemas.

Comparto con él que Colombia se hartó del bipartidismo y luego de lo que, habiéndosele opuesto, terminó siendo peor que todos los años de frentenacionalismo y post-frentenacionalismo juntos, es decir, algo para no repetir ni emular, a menos que seamos decididamente suicidas.

La opción política que por fin ha cuajado, después de tanto esperarla, de haber creído alcanzarla con la Alianza AD-M-19 y luego con la Franja Amarilla y el Polo Democrático - que también quisieron distinguirse del binomio rojiazul escogiendo el color más visible de nuestra bandera-, esa opción hoy es Verde, y la lideran dos profesores universitarios, un tecnócrata y un ex-sindicalista. No podría ser más amplia la cobertura social y conceptual de este cuarteto que, como bien lo muestran sus obras, tiene toda una experiencia que ofrecerle al país, y unas conciencias limpias como pocas en el espectro político.

Antes de invitarlos a leer esa columna quiero invitar a los escritores e intelectuales de Barranquilla a escribir para Cantaclaro sobre este momento político y sobre la tarea que tenemos en el Caribe en materia de regionalización, tema que, como también señala Ospina, es necesario definir para no seguir atrapados por el mapa. A los caribeños, más que a nadie, nos corresponde
desbrozar ese camino, abrir, por decirlo así, la trocha que nos permitirá cerrar la brecha que mantiene rezagadas a las regiones. Ayer, en el acto del Parque Cultural del Caribe, Antanas Mockus contó que había sido compañero de Orlando Fals Borda en la Universidad Nacional, ya que ambos fueron miembros del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, Iepri, y que en esas sesiones de reflexión y discusión en torno a los documentos que producían, Fals le había enseñado que el reordenamiento territorial era una condición para el desarrollo y la paz de Colombia, y por eso estaba seguro (palabras más, palabras menos) de que teníamos que convertirnos en lo político-administrativo, en el país de regiones que ya somos en lo social y cultural.

Quiero dar a conocer desde aquí el pensamiento de nuestros poetas, gestores culturales, investigadores, críticos, músicos, actores, bailarines, pintores, escultores, fotógrafos, estudiantes o profesionales de cualquier área (todo ello en ambos géneros) que quieran a su vez invitar a otros y otras a compartir, a disentir de, a sumar o a multiplicar esta corriente de opinión y sentimiento que parece poder sacarnos, al fin, al otro lado.

Que disfruten la columna quienes no la hayan leído, y quienes ya lo hicieron háganlo de nuevo, de repente descubren algo inspirador.

Patricia Iriarte



Donde el verde es de todos los colores

Por: William Ospina

AURELIO ARTURO ESCRIBIÓ QUE COlombia es el país “donde el verde es de todos los colores”. Esa afirmación, tan fácil de comprobar viajando por Colombia en cualquier dirección, está a punto de convertirse también en un hecho político.

Mucho tiempo se pensó que Colombia era roja o azul, y por esa ilusión fanática se vertió mucha sangre. Colombia siempre estaba negando una parte de su ser, negando sus indios, negando sus negros, negando sus selvas, negando sus ríos, negando su mestizaje, negando sus mares. Pero el último siglo nos mostró que sólo somos grandes cuando aceptamos y asumimos ser lo que somos. Contra la pretensión de ser “la Atenas suramericana” o “el Japón de Suramérica”, de ser Francia, de ser México, de ser los Estados Unidos, más bien hay que decir que en ciertos rincones somos Suiza, que junto al desierto de La Guajira los árabes de Maicao van a la mezquita y fuman sus narguiles, que en ciertos barrios de Palmira somos Japón, que por la avenida Caracas a medianoche somos México, que en la base de Palanquero desafortunadamente somos los Estados Unidos.

Cartagena creció más hermana de Santiago de Cuba y de Santo Domingo que de Pasto o de Neiva. Pasto se parece más a Quito que a Medellín. Leticia tiene más afinidades con Manaos que con Manizales. Manizales se parece más a La Paz que a Villavicencio. Popayán, Santafé de Antioquia, Mompox y Villa de Leyva se parecen más a Andalucía que a Ibagué. Esa diversidad está en todo: pertenecemos más que otros países a todo el continente. Somos el único país que está a la vez en el Caribe, en el Pacífico, en los Andes, en la Orinoquia y en la Amazonia. Eso, que nunca entendieron nuestros viejos políticos, nos obliga a tener un destino continental, a no estar encerrados en nuestro mapa.

Después de dos siglos de guerras, exclusiones, racismos, clasismos y falta de compromiso con las normas; de moral acomodaticia, de partidos que nos educaban en el odio y de políticos que nos educaban en la trampa, Colombia se cansó de bipartidismo. Ese bipartidismo irresponsable fue el que engendró en Colombia a las guerrillas y a los paramilitares, y el que nutrió a una elite ociosa e irresponsable, ignorante y despectiva, que no supo engrandecer a sus conciudadanos y que dejó el país en manos de la violencia, la corrupción, la simulación y la trampa. No sólo hemos llegado a ser el país más violento, también el más transgresor del continente y el menos solidario con sus vecinos: alguien alguna vez nos llamó el Caín de Suramérica.

De todo eso nuestro pueblo se fue hastiando, y hace ocho años eligió a Álvaro Uribe Vélez, en abierto desafío a la tradición del bipartidismo. Por desgracia Uribe, a quien le debemos algunas conquistas valiosas en el campo de la seguridad, de la cobertura en educación y salud, eternizó la idea antigua y perversa de que la solución a todos nuestros problemas es sólo militar, y después de dos períodos de gobierno nos entrega un país con una infraestructura vial similar a la que tenía en los años cincuenta, mil violencias larvadas esperando para resurgir, las relaciones con los vecinos completamente deterioradas, una alianza militar con los Estados Unidos harto onerosa para nuestra soberanía y un historial de conductas sucias desde el poder, que van desde espionaje a la oposición, crímenes con las armas del Estado contra jóvenes inermes, subsidios escandalosos para los ricos, y transgresión ostentosa del Derecho Internacional.

El viejo bipartidismo ha visto en estos defectos de la política uribista la posibilidad de volver al ataque y recuperar su antiguo dominio sobre la sociedad colombiana, pero Colombia está a punto de demostrar que la nueva generación ya se salió de las manos de ese puñado de poderes que durante siglos nos mantuvieron en la Edad Media.

Los tres alcaldes que fundaron el Partido Verde son los únicos políticos que tienen grandes realizaciones que mostrar en toda la historia reciente de Colombia. Convirtieron a Bogotá, una ciudad perdida hace quince años, en una metrópoli contemporánea que el mundo entero conoce y aprecia. Y Sergio Fajardo puede mostrarnos hoy a Medellín como una de las ciudades más admirables y pujantes del continente. No lo hicieron sólo ellos, lo están haciendo millones de personas, pero su liderazgo ha sido definitivo en ese proceso.

¿Qué tienen los otros candidatos opcionados, Santos y Sanín, por mostrar en términos de modernización de nuestra sociedad? Absolutamente nada, y Colombia lo sabe. Tienen tan poco, que en realidad ni siquiera los votos son suyos, son votos de alguien mucho más interesante y complejo, del que abrió esta brecha en el bipartidismo por la que Colombia podrá entrar al futuro: Álvaro Uribe.

El país que va a encontrar el presidente Mockus, como el país que encontró el presidente Obama, quien debe ser uno de sus principales aliados, exigirá superar terribles desafíos. No podrá hacer su tarea sin el apoyo activo de todos los ciudadanos. Y sin duda votar no será suficiente: habrá que apoyar, actuar, trabajar, pensar, soñar, defender con firmeza muchas cosas. La recompensa será grande, pero el trabajo es enorme.

Y la primera tarea, que es una tarea feliz, será elegirlo en la primera vuelta. Podemos hacerlo: el verde es de todos los colores.

sábado, abril 24, 2010

Una canción por Colombia

jueves, abril 22, 2010

Tierra, idioma, celebración consecutiva





Como hoy se celebra en el mundo el Día de la Tierra (porque un 22 de abril de 1970 el senador ambientalista Gaylord Nelson, organizó una manifestación para exigir al gobierno de los Estados Unidos la creación de una agencia ambiental, marcha en la que participaron 2.000 universidades, 10.000 escuelas y cientos de miles de personas. La presión social logró que el gobierno creara la Environmental Protection Agency y expidiera leyes para proteger el medio ambiente), y mañana es el Día del Idioma Español, nos unimos a estas celebraciones con nuestro sencillo homenaje fotográfico y poético.


"Todo está escrito en estas tierras, en estos árboles, en estos caminos. Sólo tenemos que prestar oídos a los mamas y chamanes. Abrir el corazón a las razones del bosque y de la selva; descifrar en los surcos abiertos por el agua las leyes del respeto..."

Fragmento del poema "Sierra y Selva", de Libro de Viaje.


¿Qué tal que un día se borre todo?

Roma. Imperio de poesía


De Stanislas Valois Aragon, en http://imagineriabruja.blogspot.com/


Me pregunto si es una ley histórica que el auge material (político, militar y económico, ese momento en una nación que nos arrebata para ella el epíteto de imperio), coincida con un prodigioso florecimiento de las artes, y si, respectivamente, a un pueblo pobre le está negado este desarrollo, lo que agravaría hasta un nivel espiritual su pobreza material. Es de notar que Grecia, Roma, España e Inglaterra, por lo menos, responden a esta presunción. Así, durante los siglos del poderío heleno, se erigió la paradigmática arquitectura de cuyo esplendor nos hablan sus actuales ruinas; conservamos, en cambio, muchos de sus monumentos literarios, y un respetable haber del pensamiento de esas sus mentes brillantísimas que produjeron inmortales frutos en un momento de apogeo nacional. Lo mismo cabe afirmar de la arquitectura monumental latina, de su pensamiento y su arte en general. El Siglo de Oro español sigue este mismo "precepto", lo que hacemos extensivo a la Inglaterra de la Era Isabelina, cuya gloria literaria se prolonga hasta el alba del siglo XX; así la Francia desde los Luises, la República y el Segundo Imperio, casi hasta este siglo XXI . Hoy Grecia, tanto como España, son hermanas pobretonas en el contexto de la Comunidad Económica Europea, y el arte de ambas naciones no es de ninguna manera el primero en nuestro tiempo.

Esta consideración, en caso de ajustarse a la realidad, me llevaría a estimar que el tesoro del arte en el Egipto faraónico, de haberse conservado al menos en la medida del griego o latino (aparte de El libro de los Muertos, qué poco nos queda), suscitaría nuestra maravilla, hasta un punto positivamente mucho más alto que el generado por las gastadas pirámides. ¿Qué diré de Sumeria, China, Caldea, Asiria, Persia, Etiopía, Cartago, los imperios maya y azteca, Bizancio, el imperio Otomano...? ¿Cuánto se ha llevado la guerra, cuánto el tiempo, calanchín del olvido?

Tenemos una memoria frágil, trágicamente frágil. En Occidente, Homero es casi el Adán de la literatura; apenas unos treinta siglos de archivo, a lo sumo, y unos cinco mil años de vestigios. Hacia atrás, la oscuridad más absoluta. Algo como que de un año completo sólo guardásemos memoria del minuto anterior. Se me objetará que retenemos unas pinturas rupestres del paleolítico superior (las escenas de caza de Cantabria), o la estatuilla de Willendorf (unos 20 mil años); lo que vendría a equipararse, con mucho, a atesorar un sustantivo de Balzac respecto de su caudalosa obra.

Pareciéramos estar seguros de la conservación a futuro de lo que tenemos hoy, pero, ¿quién garantiza esto? Estamos expuestos a mortíferos ataques del sorporte electrónico. Un día podríamos despertarnos con el exterminio de toda memoria en la red, y las computadoras privadas, fuera de combate. Una catástrofe tecnológica absoluta, acompañada de la destrucción material de buena parte de la civilización a causa de unas cuantas decenas de tsunamis y terremotos. ¿Dónde quedamos? En la prehistoria, mis queridos contemporáneos, nuevamente arrojados a la prehistoria. Es lo que ha sucedido con nuestros abuelos de hace unos 15, 20 mil años hacia atrás.

Sin embargo, nos sentimos como agobiados por el peso de la historia del arte. Un alumno de lengua francesa, al hablarle de mi revista literaria en la red, me ha dicho que la encuentra "ladrilluda", con lo que quiere significar prolija. "¿Para qué este conocimiento de lo que han hecho los hombres del siglo 19, o antes?", me pregunta, y yo, alarmado y desarmado ante su suicida memoria, no he sabido qué responderle. Hoy se me ocurre comparar al estudiante con un hombre aquejado de una severa miopía, incapaz de ver más allá del alcance de la yema de su dedo del medio, siendo que arden estrellas probablemente en un número infinito sobre su cabeza: cuántos universos, cuantas visiones, cuántos sueños e intuiciones magníficos se veda el hombre que habita un sordo presente, como el cerdo que no leventa el hocico del suelo, y cuyos ojos no ha iluminado la luna.

El servicio de internet inalámbrico en prepago: un abuso contra los usuarios

Con el fin de prevenir a los usuarios de la telefonía celular y del servicio de conexión inalámbrica a internet que éstas empresas ofrecen, transcribimos la queja que radicamos el pasado 12 de abril ante la empresa Comcel por los evidentes abusos que cometen en el cobro del servicio de internet inalámbrico por el sistema pre-pago. Vean ustedes lo sucedido:


Señores

COMCEL

Barranquilla

La presente para informar de los siguientes hechos y exigir una solución satisfactoria:

1. El pasado 21 de diciembre de 2009 adquirí un plan de Internet prepago para conexión inalámbrica a través de un modem (línea 321 5054783), cancelando la suma de $101,964 y recibiendo la información básica sobre modo de operación del servicio: recargas por 1, 7, 15 y 30 días que pueden hacerse mediante tarjeta prepago, #724 o directamente en las cajas de los puntos de atención; envío de mensaje de texto indicando el tiempo solicitado y espera de mensaje de texto de confirmación, con la recomendación de hacer estos envíos con el chip del modem pero desde otro aparato celular. Así lo vine haciendo durante los siguientes tres meses.

2. El día 23 de marzo a las 3:06 pm hice una recarga por valor de $10.000, recibiendo, según el mensaje de texto de vuelta, un valor de $3.000 adicionales por promoción, para una carga total de $13.000, sin que el mensaje advirtiera que esos tres mil pesos eran utilizables sólo para servicio de voz, como tampoco lo hicieron los asesores el día que compré el servicio. Procedí entonces a hacer una recarga para 1 día, por valor de 4.640 y otra por igual valor el día 24 de marzo, para un total de $9.280 consumidos, por lo que asumí que disponía de un saldo de al menos $3.000.

3. El día 27 de marzo a las 13:06 realicé en la caja del punto de atención principal (Cra 59 con calle 70) una recarga de $82.000 para solicitar 30 días de conexión cuyo valor, según la tabla de precios proporcionada por ustedes, es de $81.200.

Con esta recarga me dispuse a conectarme y enviar desde el modem, a las 13:54 la solicitud de 30 días, con la sorpresa de que el mensaje de texto recibido me indica que no dispongo de saldo o que éste ha expirado. A las 2:06 p.m. me conecto nuevamente para intentarlo, con el mismo resultado. Me desconecté y volví a intentarlo a las 3:31 p.m. con el mismo resultado. (Hasta ahí había empleado, según el registro de conexión del modem, unos 16 minutos de conexión, los cuales pensé se cargaban al saldo de $3.000 que creía tener a mi favor desde la recarga del 23 de marzo.)

4. Procedo entonces a desconectarme y repetir la operación desde mi celular, con el misma respuesta de falta de saldo, por lo que me comunico entonces a través de *611 con un asesor, que luego de una larga espera de casi 40 minutos para “validar la información” me informa que al conectarme desde modem la primera vez para enviar el mensaje, el sistema comenzó a facturar el tiempo de conexión por demanda y que por esa razón el saldo de que dispongo es de $75.000 y no de 82.000 y por esa razón el sistema no me autoriza los 30 días. Le menciono lo del saldo de 3.000 de la promoción y es entonces cuando me informa que eso sólo sirve para minutos al aire. Al recordarle que eso no me había sido informado en ningún momento por la compañía y que desde la línea del modem no me interesa ni necesito minutos al aire puesto que para eso dispongo de otra línea celular Comcel en postpago con un plan de 1.200 minutos, lo que me recomienda es solicitar una conexión por 15 días, y que el saldo remanente lo utilice después para posteriores recargas.

5. Puesto que ya había perdido mucho tiempo en este inconveniente y que por razones de trabajo me es indispensable disponer de la conexión, procedí el día 28 de marzo a las 8:22 a.m. a enviar el mensaje de texto solicitando el paquete de 15 días, recibiendo de vuelta a las 8:23 el mensaje de texto del código 9357 que confirma que el servicio de acceso a internet ha sido activado, con vigencia hasta el 12 de abril a las 8:13 horas.

6. Hoy, 12 abril, me conecté a las 6:36 a.m. para trabajar, consciente de que tenía saldo hasta las 8:13 a.m. , pero debido a mi concentración en la lectura de unos documentos, pasó el tiempo hasta las 8:51, cuando intenté enviar un mensaje y la conexión no respondió. Entonces hice cuentas y me digo que si tenía $75.000 el 27 de marzo y el 28 utilicé $52.200, debo disponer de $22.800, por lo cual requeriría de sólo $7.000 para solicitar 7 días de servicio que valen $29.000. Sin embargo, antes de hacer esa nueva recarga decidí comunicarme por el *611 con una asesora para averiguar mi saldo y ésta me informa que no dispongo de nada, que mi saldo es igual a 0 (cero). Sorprendida, le hago el recuento de todo desde el principio para indicarle por qué debía yo tener al menos 22.000 pesos de saldo, a lo que me responde que en el día de hoy me conecté a las 8 de la mañana por x minutos y que ese tiempo el sistema lo facturó por demanda, consumiendo todo el saldo que me quedaba. Supongo que eso sucedió en los 38 minutos que transcurrieron entre las 8:13 y las 8:51, es decir, que cada minuto fue cobrado a $600, ¿Cuántos kb transmití o recibí durante ese tiempo? De cualquier manera, la información que dan sobre la tarifa por demanda no aclara si los $19.28 son por kb recibido o por kb enviado.

Al revisar todo el record de conexiones me doy cuenta de que el día 27 de marzo, cuando el sistema me facturó por demanda los 16 minutos, suponiendo que fueran los kb enviados (173.5) y no los recibidos, estos debían haber sumado 3.348 pesos y no los 7.000 que me informaron. ¿Qué pasó con los 3.652 restantes? ¿Por qué el sistema, o la plataforma, como ustedes la llaman, no envía un mensaje de advertencia avisando al usuario que ha consumido el valor de su recarga y que, como era mi caso, el tiempo restante sería cargado con valor de demanda al saldo remanente? La única respuesta posible, después de todo esta desagradable situación, es que a Comcel sólo le interesa aprovecharse al máximo del dinero del usuario para su beneficio, sin importar que estén incurriendo en actitudes francamente ilegales o, de absoluta falta de ética, si es que la letra menuda de un contrato que jamás conocemos, les autoriza para atracar así a los clientes.

Ante esta situación me permito hacer las siguientes exigencias:

1. Que la empresa se quede con los $3.000 promocionales que me asignó el día 27 de marzo con la recarga de 10.000, puesto que no necesito minutos de voz en una línea que compré exclusivamente para conectarme a internet, y que me sean reintegrados los $ 7.000 que el sistema facturó por demanda ese mismo día.

2. Que me sean reintegrados los $22.800 que se embolsillaron hoy por cuenta de una plataforma que está programada, repito, para esquilmar a los usuarios y no para prestarles un servicio de manera honesta.

3. Cancelar este acuerdo de internet inalámbrico prepago y cambiarlo por el sistema postpago a partir del mes de mayo.

Atentamente,

Patricia Iriarte Díaz Granados

(número de identificación, teléfonos, dirección)

Con copia a:

o Superintendencia de Industria y Comercio

o Confederación Colombiana de Consumidores

o http://cantaclaro.blogspot.com

viernes, abril 02, 2010

Cartas que llegan en el buzón del viento


¡Ay, mi alma!


Arturo Guerrero | Medellín |

Publicado el 31 de marzo de 2010

No hay duda de que el mundo avanza hacia la supresión del alma. El alma es lo que diferencia a un hombre del otro, y hoy reina el unanimismo. El alma siente necesidades exquisitas, y hoy la gente se atiborra de basura. El alma lee, y hoy los almacenes de muebles abolieron las bibliotecas.

Gracias al alma antiguamente los jóvenes se embarcaban en aventuras inútiles y se casaban con causas sacrificadas. Ahora nadie da un paso sin financiación, nadie tiende la mano a la víctima sin fundar antes una ONG.

Las almas se asomaban a los ojos en aquellos tiempos cuando la inocencia pensaba que los demás eran semejantes. En la carnicería corriente hay que llevar gafas oscuras para ocultar el abotagamiento de los párpados.

También las almas se dejaban ver en cuerpos gráciles, circulaban a gusto a través de coyunturas versátiles, ondeaban en cabelleras perfumadas de monte. Hoy los vientres abultados acusan solo el exceso y por eso se someten a cirugías para tomar prestadas almas falsas.

Las ilusiones se aposentaban en las almas. Muchos dedicaban media vida a labrar una utopía, sin pensar en el dinero. En la actualidad todo debe ser rápido y fácil, en especial la plata, la fama y el poder. Si para alcanzar este botín hay que matar, qué importa el remordimiento si al tercer muerto se acostumbra el dedo índice.

Los poseedores de alma son bichos raros, desadaptados en conglomerados de autómatas que adoran las pantallas. Casi siempre andan solitarios porque no hallan prójimos entre sus contemporáneos. Para convivir deben echar mano de los libros donde conversan con calma los antepasados lúcidos.

Los centros comerciales abundan en maravillas para la vanidad, mientras las librerías se cierran o se convierten en papelerías o en cafés para tertulia. El placer ha sustituido al éxtasis y el frenesí se ha impuesto sobre el arrobo.

El mundo no tiene lugar para lo inútil, lo gratuito ni lo débil. A este paso desaparecerán los degüellos de soles vespertinos, los regalos, el saludo. Ningún treintañero quiere tener hijos, porque los niños son estorbo. El futuro hiede, que viva el presente, que el ruido ahogue la música.

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/A/ay_mi_alma/ay_mi_alma.asp?CodSeccion=219

miércoles, marzo 31, 2010

Poema de Paz (Octavio)



Arcos



¿Quién canta en las orillas del papel?
Inclinado, de pechos sobre el río
de imágenes, me veo, lento y solo,
de mi mismo alejarme: letras puras,
constelación de signos, incisiones
en la carne del tiempo, ¡oh escritura,
raya en el agua!

Voy entre verdores
enlazados, voy entre transparencias,
entre islas avanzo por río,
por el río feliz que se desliza
y no transcurre, liso pensamiento.
Me alejo de mi mismo, me detengo
sin detenerme en una orilla y sigo,
río abajo, entre arcos de entrelazadas
imágenes, río pensativo.
Sigo, me espero allá, voy a mi encuentro,
río feliz que enlaza y desenlaza
un momento de sol entre dos álamos
en la pulida piedra se demora,
y se desprende de sí mismo y sigue,
río abajo, al encuentro de si mismo.


Octavio Paz
México, 1914-1998

HOMENAJE A TOTÓ

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