viernes, febrero 10, 2012

Ad portas del Carnaval


En el primer evento pre-carnavelo que se realiza en Barranquilla, "Carnaval, arte y gastronomía", expone este año el joven artista barranquillero Freddy Domínguez, con una obra inspirada en las trece danzas de tradición del Carnaval. Vale la pena ir al barrio Abajo para comprobar cómo con talento y trabajo siempre es posible ofrecer una mirada distinta  -inteligente y atrevida- de un fenómeno tan observado, fotografiado y recreado como el Carnaval de Barranquilla. 


Fragmento de El Paloteo


Danza de indios


El Garabato
Los Diablos Arlequines
La danza del Caimán





Gustavo García, director de la Galería Ars Antiqua, que organiza
"Carnaval, Arte y Gastronomía", un programa que
busca acercar de nuevo a la gente a la esencia popular
del Carnaval.

Érase una vez un músico...




El 25 de enero de este año de 2012 se cumplió el primer centenario del nacimiento del músico colombiano Luis Eduardo Bermúdez Acosta, conocido mundialmente desde los años cuarenta del siglo pasado como Lucho Bermúdez. Nacido en El Carmen de Bolívar, capital de esa región imaginada que es Montes de María, el maestro Bermúdez hizo cerca de 1.000 composiciones y recorrió el mundo tocando con importantes músicos y agrupaciones, o como director de su propia orquesta. 

Por el gran aporte que hizo este compositor, arreglista, clarinestista y director, a la música colombiana, el gobierno nacional declaró este como el Año Lucho Bermúdez y anunció que el próximo 20 de julio, Día de la Independencia de Colombia, el Ministerio de Cultura realizará un concierto especial en homenaje al maestro, y promoverá en todo el país, durante todo el año, el conocimiento y la interpretación de sus obras. Pero en realidad el aporte de este artista está más allá de lo estrictamente musical; su más importante labor fue la de enriquecer la cultura nacional con la introducción de la música caribeña en el gusto del público del interior del país, haciendo importantes adaptaciones e innovaciones a partir del repertorio de la música popular de esta región. La construcción de ese imaginario de Colombia como un país multiétnico y pluricultural, como reza la Constitución y lo constatamos todos los días, se le debe en parte a este músico del Caribe. 

Cantaclaro estuvo en El Carmen de Bolívar ese 25 de enero para registrar la forma como se celebró este acontecimiento cultural. 



El homenaje comenzó con una alborada frente al Santuario
de Nuestra Señora de El Carmen, cón décimas y música de banda. 


El pueblo, que viene recuperando su
alegría tras años de guerra y pobreza, se
preparó para recibir a los visitantes.
Y los políticos aprovecharon para
hacerse propaganda. 

Habló el gobernador de Bolívar, habló la Ministra de Cultura, 
habló el alcalde municipal, todos para exaltar la obra del músico 
y hacer grandes promesas que ilusionaron a los coterráneos 
del músico.
Hasta el  Presidente Santos envió un mensaje reforzando
el compromiso del gobierno con el Año Lucho Bermúdez.

Katia Fernández, depositaria de la casa natal del Maestro, aun
no puede creer que el viejo caserón vaya a ser convertido en
museo y que en un día cercano se construya allí mismo una 
escuela de música.

Una de sus últimas entrevistas, proyectada esa noche,
lo hizo sentir de nuevo presente y cercano.


Patricia Bermúdez,  heredera del talento de su padre con el clarinete.
Un interesante conversatorio se realizó esa tarde en la iglesia de
El Carmen sobre la vida y obra de Lucho Bermúdez, con el patrocinio
de Cámara de Comercio de Cartagena, como consta en los pendones.

La asistencia a los actos fue aceptable, pero se esperaba 
más público.La falta de promoción de los eventos por parte de 
la Alcaldía no permitió que más carmeros asistieran 
a los homenajes.

La vida en El Carmen de Bolívar continúa,
mientras el comité promotor del centenario de
Lucho trabaja para que todos los sueños se
hagan realidad.

domingo, enero 29, 2012

Viacuarenta antológica

       Edición especial dedicada al Río Magdalena.



La revista víacuarenta, publicación de investigación, arte y cultura de la Biblioteca Piloto del Caribe, abre este año con una edición monográfica dedicada al río Magdalena. La nueva edición doble (No 11/12) será presentada el martes 31 de enero en Barranquilla por su editor, Miguel Iriarte, y sus colaboradores.

Esta revista está estructurada en cinco partes: 

El río de ayer, con textos de viajeros del siglo XIX aportados por Adriano Guerra y Miguel Iriarte (Cané, Mollien, Reclus, Robinson).

El Canal del Dique y Cartagena, por Gustavo Bell Lemus, y un texto sobre el Canal de la Piña,  por J.C. Prada.

Un río de letras, con textos de Ariel Castillo sobre el río en nuestra literatura, un dossier con poemas sobre el río con textos de Aurelio Arturo, Alvaro Mutis, Nicolás Guillén, Gustavo Ibarra Merlano, Jaime Jaramillo Escobar, Jaime Manrique Ardila, Juan Manuel Roca, Tallulah Flores, Jorge García Usta y Oscar Torres Duque; y la partitura de Lamento náufrago del maestro Rafael Campo Miranda en versión para guitarra de concierto de Rafael Campo Vives.

El río de hoy, con textos sobre los problemas actuales del río, sus inundaciones y sus perspectivas y riesgos catastróficos, de Germán Márquez y Manuel Alvarado; un texto sobre el Puerto de Barranquilla y sus desafíos de la investigadora Andrea Otero, más sendas crónicas periodísticas de Catalina Ruiz-Navarro y Libardo Barros, sobre las inundaciones del sur del Atlántico.

Ciudad y Río, con tres textos que reflexionan sobre las relaciones del río y la ciudad de Porfirio Ospino, Miguel Iriarte y Luis Sánchez Bonett, además de textos e imágenes sobre el fenómeno de la pesca con cometas en Bocas de Ceniza, de Patricia Iriarte y Juan Camilo Segura; y el cierre con una entrevista apócrifa al río magdalena por parte de Aníbal Tobón. 

La edición tiene fotografías de Haroldo Varela, Fabiana Flores, Patricia Iriarte y Libardo Barros, entre otros, y ha sido diseñada e impresa por la empresa Tonos Editorial del Caribe de Alejandro Cueto.  Los revista cuenta con un blog: revistaviacuarenta.wordpress.com en el que se recogen las reseñas sobre cine, música y literatura.

miércoles, enero 11, 2012

Opinión

Reproducimos artículo publicado por El Heraldo en la revista Latitud del 8 de enero pasado:


Por una política regional (cultural) de largo alcance



Por Patricia Iriarte


Hilvano estas notas al comienzo de un corto viaje de vacaciones en un sitio muy especial en donde solo se escucha la voz del rio Manzanares bajando de la Sierra Nevada con sus aguas todavia claras y magníficas. Escribo, pues, a los pies de esta montaña que los pueblos indígenas llaman "El corazón del mundo".
Tan pronto llego, en la tarde del 29 de diciembre, me percato de que este es el lugar del cual me habían hablado hace años: el de un alemán que criaba peces amazónicos a las orillas de un rio de montaña. La Reserva Biológica Caoba fue creada en el 2000 por Eberhard Wedler y su esposa Gloria Carmona luego de 25 años de trabajo en la academia y de investigación científica.

La reserva es un lugar único que funciona al mismo tiempo como jardín botánico, centro de investigación y reproducción de peces y vida silvestre, y un eco-hotel al que visitan turistas extranjeros, investigadores, familias, viajeros solitarios amantes de la naturaleza o personas interesadas en las culturas de la Sierra, ya que en la reserva se hallan antiguos caminos y terrazas tayronas.

El profesor Wedler y su hija Katherine me dan el primer dia las indicaciones para pasar la noche en un bohio circular con techo cónico de palma, idéntico a una vivienda kogui, en cuyo centro debe arder siempre una hoguera. Aprendo por qué debe ser así y estoy segura de que todas las personas que han pasado por aquí se han llevado alguna enseñanza sobre las culturas originarias de esta sierra.

Creo que es un buen lugar para reflexionar sobre la cultura, y si me preguntan que quiero yo para la cultura del Caribe colombiano en el año que comienza diría que en primer lugar esto: la posibilidad de conocer las culturas que tenemos, que es como decir lo que somos. Que haya tantas oportunidades de conocer y valorar las culturas y expresiones de este territorio caribeño, como de conocer y valorar las otras culturas del mundo y sus expresiones.

Ya que me lo preguntan diría que el Caribe colombiano debería hacer de una vez por todas el esfuerzo de implementar una política cultural regional -cuyo borrador ya existe-. Una política de largo alcance, tanto en el tiempo como en la cobertura geográfica y temática. Para ser útil esta política tendría que abarcar el conocimiento y divulgación de la cultura universal y de las culturas autóctonas y populares, al igual, obviamente, que la música, la literatura, las artes plásticas, escénicas, visuales, audiovisuales y cinematográficas. Una política cultural que facilite la creación a los creadores y que acompañe en la gestión a los gestores (no que se las haga más difícil, como sucede actualmente). Y que mejore las capacidades de los entes locales de cultura.

Ya que me lo preguntan, diría que el Caribe colombiano se merece, para ejecutar esa política, un Instituto Caribeño de Cultura; una institucion regional eficiente y manejada con criterio profesional que articule esfuerzos y recursos y los traduzca en proyectos y programas que potencien la riqueza cultural de la región y la conviertan en un factor real de desarrollo; que identifique y proteja el patrimonio inmaterial y material, incluido el audiovisual, y multiplique tres veces en número y cuantía los premios, becas y estímulos a la creación, la investigación y la gestión.

Ver artículo completo en:

http://www.elheraldo.co/revistas/dominical/documento/por-una-politica-regional-de-largo-alcance-52271

martes, enero 10, 2012

Recibiendo el Veinte-doce

Cantaclaro les da la bienvenida una vez más a estas páginas en el nuevo y temido año 2012. Cumplimos, en este, nuestro séptimo año al aire. Otro número cabalístico. Edad en la que, se dice, estrenamos eso que llaman la conciencia. Vamos a ver, con ustedes, qué nos trae el devenir de este año. El del cambio de la conciencia planetaria y de paso, el de este medio de expresión, que pronto llegará a las 30 mil visitas.

Para comenzar,  reseñamos  la actividad del blog vecino Pasaba por aquí, de la colega y amiga Gina Ruz, periodista cartagenera, directora de la revista noventaynueve e incansable gestora cultural. Esta edición trae en portada un artículo sobre el Informe de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, Colombia Rural, presentado a finales del año pasado.



Seguimos esta entrega con algunas imágenes del recién inaugurado Museo del Atlántico, que hace parte del Centro Cultural Museo del Atlántico, albergado en el edificio patrimonial de la antigua gobernación del Atlántico, donde además hay un auditorio para 400 personas, salas de exposición y Pinacoteca. El Centro Cultural fue inaugurado el 27 de diciembre de 2011.





 Para terminar, por ahora, con las novedades, los invitamos a visitar la sección de poesía y videos de este blog, donde seguiremos publicando nuevos aportes de la editora Patricia Iriarte y de los escritores y escritoras invitadas.

sábado, diciembre 24, 2011

Imágenes del año que termina

Invierno


Desigualdad


Esperanza




lunes, diciembre 19, 2011

CO2, teca y despojo de tierras en Montes de María

¿Qué tiene que ver el cambio climático con el despojo de tierras en la región de los Montes de María, en el Caribe colombiano? El documento que reseñamos aquí, revela cómo gracias a una política de Estado, una empresa puede contribuir a capturar CO2 con plantaciones de teca, y al mismo tiempo promover el despojo de tierras a los campesinos y el monocultivo en una zona cuya vocación es la de producir alimentos. ¿Paradojas de la modernidad o simplemente un negocio multimillonario tras los Mecanismos de Desarrollo Limpio?

En una entrevista que concedió a la revista RS (Responsabilidad Social), el presidente de Argos, José Alberto Vélez, dice que la empresa persigue "fines comerciales en áreas degradadas y parcialmente erosionadas, como consecuencia de la ganadería extensiva poco tecnificada", pero las zonas de Montes de María donde está sembrando teca no son áreas erosionadas ni degradadas. Quizás lo sean después de la teca.

Aquí, apartes de la investigación elaborada por Moritz Tenthoff*, Argos S.A. en los Montes de María: la lucha contra el cambio climático como herramienta para la legalización del despojo.

“Los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), que han sido implementados alrededor del mundo durante la última década, en su gran mayoría han sido megaproyectos económicos desarrollados por empresas minero-energéticas y cofinanciadas por instituciones financieras como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La necesidad de grandes extensiones de tierras para estos megaproyectos ha llevado a la profundización de los conflictos sobre el territorio, la militarización de los espacios civiles, violaciones sistemáticas a los derechos humanos y la criminalización de las voces de protesta.


Durante los dos gobiernos de Uribe (2002-2010) se impulsó el mercado de carbono en Colombia, creando un marco legislativo y promocionando, entre las empresas minero-energéticas, el gran potencial que podía tener Colombia en este mercado. La Ley 788 del 27 de diciembre de 2002 ofrecía, p.e., incentivos tributarios en proyectos de reducción de emisiones de carbono, ampliando las oportunidades de mercado para las empresas de reforestación y las hidroeléctricas.

Las ganancias que generaron los proyectos de MDL sólo para el año 2010 en Colombia eran de alrededor de 140 millones de dólares. Estos megaproyectos se están desarrollando sobre todo en los sectores de energía, forestal y transporte y sus principales beneficiarios son empresas de capital nacional e internacional, entre las que se encuentran Isagen, Argos S.A., Incauca, Fedepalma, Empresas Públicas de Medellín y Emgesa. Colombia se ha constituido en 2011 como el cuarto país de Latinoamérica en número de proyectos MDL registrados ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), y el número 11 del mundo. En 2010 existían 158 proyectos registrados en Colombia ante el Ministerio del Medio Ambiente y la proyección del gobierno de Juan Manuel Santos, según el PND 2010- 2014 es llegar a 300 proyectos en el año 2014.

Uno de los proyectos MDL que ha sido aprobado por la UNFCCC, fue un proyecto de captura de CO2 por la empresa cementera ARGOS S.A. a través de la reforestación de 3.000 hectáreas con la especie Tectona Grandis (Teca) en los municipios de San Onofre (Sucre) y Sonsón (Antioquia) y San Francisco (Antioquia). La teca es un maderable que tiene un alto valor comercial y es usado entre otras para la fabricación de muebles, pisos, interiores y yates.

En el marco del proyecto, más de 2.000 has. de teca fueron sembradas en el municipio de San Onofre (Sucre).”

Ver texto completo en:
http://www.censat.org/articulos/10030-noticia/10305-argos-s-a-en-los-montes-de-maria


Tenthoff lleva varios años viviendo en Colombia y ha publicado también: Coca, petróleo y conflicto en territorio cofán; El Urabá: donde el Desarrollo Alternativo se confunde con intereses económicos y la reinserción del paramilitarismoInforme sobre políticas de drogas #27

lunes, diciembre 12, 2011

Cristo Hoyos: El arte es un cuadro vivo

Cantaclaro reproduce para sus lectores, con la venia del autor y del medio, el excelente texto publicado por el colega Gustavo Tatis el pasado 4 de diciembre sobre "Cuadros vivos" la más reciente obra del maestro Cristo Hoyos. A nuestro juicio, una de las más importantes que se han colgado este año en el Caribe colombiano. La primera exposición de esta obra se inauguró en el Centro Cultural San Juan Nepomuceno de Santa Marta en el mes de septiembre, en el marco de la Expedición Padilla, y actualmente puede verse en el Museo de Arte Moderno de Cartagena.



Por Gustavo Tatis Guerra
Magazín El Universal

Lo que mira Cristo Hoyos (Sahagún 1952), es la otra realidad que soslayan los medios de comunicación. Ese miedo de decir que hemos sido una nación pervertida en la historia de una guerra que no acaba. Que desde mucho antes de ser República, habíamos sido un matadero público.



Aquí no se fusilaba al que pensaba distinto del rey español o del virrey de turno, sino que se descuartizaba y se exhibía la cabeza dentro de una jaula como escarmiento público. Sí: nos ha dado miedo decir que ese señor que está erigido en bronce espléndido en el corazón de la ciudad amurallada era un ser con las manos manchadas de sangre. Nuestro ilustre fundador. Nos hemos arrodillado tantos siglos al pie de la farsa. Y aún procuramos repetir una tradición de mentiras. Nunca nos independizamos. Lo hicimos a medias. Aún deificando al rey destronado. Aún sintiéndonos hijos de menos madre, ante los mismos españoles. Pareciéndonos a todo lo que combatíamos. En esa primera tentativa, el alma no se sintió redimida. Tal vez, un poco el cuerpo. Doscientos años después, no cesan los descuartizamientos. El ojo del artista nos revela la realidad soslayada, haciendo visible la desmesura de nuestra tragedia, sin caer en el límite de la denuncia acartonada y facilista. Nos devuelve la imagen fotográfica de los medios impresos para volverla a sentir y descubrir, para que fijemos la pupila en el drama que nos rodea, y para que sintamos que ese otro amenazado es uno mismo.



La tarea de Cristo Hoyos ha sido coherente en su búsqueda estética y en su dimensión ética. La suya es la obra de un artista plástico y visual, de un investigador e historiador egresado de la Universidad Nacional de Colombia, para quien el dibujo y el color no le son suficientes. En su taller de Bogotá trabaja de manera versátil y polifacética, el dibujo, la pintura, la fotografía, los ensambles y las investigaciones culturales que trascienden el texto. Allí están sus series que retratan el espíritu del ser humano colombiano: Silencio (1998), que indaga sobre la estética que rodea el sentimiento ceremonial de lo funerario: la flor natural y artificial, la cruz elemental y sofisticada, las coronas y las lápidas en el Caribe colombiano. La serie De Cerca y Bordes (2000), en donde la cercanía de lo cercado incluye la cercanía de lo lejano. Apertura y límite de lo que se construye y aprisiona. La serie Uré: pezuña y bahareque (2003), un registro de la cotidianidad rural de una crudeza y una belleza desolada.

Su investigación Tambucos, Ceretas y Cafongos, compilación de etnografía cultural que le mereció la beca Héctor Rojas Herazo otorgada por el Observatorio del Caribe Colombiano y el Ministerio de Cultura en el 2002, es una obra descomunal como investigación de campo, registro fotográfico, escritura de la historia y obra de arte, porque Cristo no se limita a contar, a compendiar, a analizar, sino también a fotografiar y a dibujar. Todo lo anterior se conjuga y enriquece con la experiencia contemporánea que ha desarrollado en Cartagena, aportando imágenes y sugerencias creativas a las fiestas de la Independencia. En la tarde del último jueves de noviembre de 2011, hace tres días apenas, sorprendió al público con una nueva propuesta que fortalece el afianzamiento del realismo artístico. Se trata de los Cuadros Vivos, que rinde homenaje a la tradición cultural comunitaria de las escenas vivas que se forjan en las calles de Galeras, en Sucre.

Hay que devolver el carrusel de la memoria para ver a Cristo Hoyos niño en Sahagún reparando y pintando los santos de la iglesia de su pueblo. Al gran memorioso de su pueblo que hizo el inventario de las mujeres de Sahagún a lo largo del siglo XX. Al autor de la serigrafía en la que aparecen tres mujeres de Sahagún en la puerta de un colegio. Sus imágenes nos llevan también a nuestro propio pasado. Fidelidad a las formas de la realidad sin ser un fotógrafo, fiel a la curiosidad de averiguar el estado del alma de los desplazados y la humanidad de las criaturas invisibilidades en los medios: El indígena, la mujer, el niño.

“En realidad Cuadros vivos, es una sola obra que recrea las imágenes que he visto en los periódicos y revistas del país desde el año 2008 a 2010”, contó Cristo Hoyos.

“Me impresionó una foto que hizo Javier Agudelo sobre desplazamientos en Urabá. El rostro de los desplazados, el drama contenido en una imagen. Me preguntaba si un documento visual con tanto valor testimonial aparecido en un periódico, además de ser un registro estético, pudiera pasar desapercibido. Entonces se me ocurrió agigantar la imagen a tres metros de ancho para hacerla más contundente. Empecé a intervenir y manipular la imagen, a colorearla, a recrearla. Mi referencia particular fueron los Cuadros Vivos de Galeras, que se realizan cada año, de manera constante, sin que nada haya podido impedir este performance popular en las calles del pueblo, convertida con el paso de los años en una maravillosa manifestación cultural de la comunidad”.

La mano de Cristo no se limita a calcar esa realidad sino a revelarnos al ser amenazado, a desnudar la otra realidad contenida en la foto efímera en los medios. El lente se detiene en los episodios humanos, pero no capta el espíritu de la tragedia. Basta que el artista con una lupa interior descubra la espantosa orfandad de nuestro delirio histórico: el desprecio de nosotros mismos. Lo que no aparece en los medios: esa noticia del alma manchada de sangre. No cabe duda: estamos ante uno de los creadores ejemplarizantes del Caribe colombiano. Un orgullo de la región para el mundo.




viernes, diciembre 09, 2011

Personajes que hacen región

Rafael Vergara, un revolucionario del Caribe


La celebración del Bicentenario de la Independencia de Cartagena en este 2011 dependió en buena parte del trabajo de este hombre. Es abogado especializado en derecho público, y en los inicios de su carrera trabajó en la Superintendencia Bancaria, donde descubrió desde Barranquilla las exportaciones ficticias. Llegó a ser Director General de Control del Banco de la República. Luego decidió apoyar al asesinado jurista Eduardo Umaña Mendoza en la defensa de presos políticos y ya como militante de la izquierda fue durante años claves, el embajador del M-19 en México y en donde se ofreciera. Al reintegrarse a la vida civil, tras los acuerdos de paz, regresó a su Cartagena natal y fue director de Medio Ambiente de la ciudad, Secretario General y alcalde encargado durante la administración de Guillermo Paniza.

 Esto me lo cuenta el propio Rafael Vergara en una de las bancas del comedor del buque ARC Cartagena de Indias, que nos llevaba de Cartagena a Barranquilla en la primera escala de la Expedición Padilla. Allí era uno de los tres comandantes de la expedición, junto con el capitán César Martínez, de la Armada Nacional y el economista Alberto Abello, de la Universidad Tecnológica de Bolívar. El más autorizado para hablar de la Independencia de Cartagena era él, que se había informado a fondo sobre los intríngulis de la empresa libertadora en la Cartagena de 1811. “Siempre sufrí por no haber sido historiador; hubiera preferido ser historiador que abogado”, dijo Rafa -como lo conoce todo el mundo- mientras seguía con atención las señales de su celular. La alcaldesa de Cartagena podía llamar en cualquier momento.

Y continuó hablando de su vida frente a una grabadora. Como tantas veces ante los micrófonos de la prensa. Como siempre, porque siempre ha sido un hombre público, entregado al mundo, abierto como un libro. Como el mar.

Su compromiso con la lucha de los indígenas por la tierra en el sur del Tolima y la persecución por haber develado las irregularidades cambiarias del Grupo Grancolombiano, lo llevó a refugiarse en México, donde se encontró con todo el exilio latinoamericano que las dictaduras habían producido. Era el año 79, estábamos bajo el mal gobierno de Turbay y su Estatuto de Seguridad, y alguien que defendiera indígenas y presos políticos sólo podía terminar en una embajada pidiendo asilo para salvar su vida.

En México conoció a los sandinistas y a los salvadoreños mientras escribía para los periódicos más importantes del país y dictaba clases en la UNAM. En esa época conoció a Gabo y en esa época se dio el encuentro con el Movimiento 19 de Abril. La empatía de este costeño con las ideas del “Eme” lo llevó a casarse con ese movimiento hasta convertirse en su representante ante gobiernos extranjeros; era la cara pública de un movimiento clandestino, inaugurando esa posición en la izquierda armada colombiana. Al inicio de la Constituyente del 91 Rafael Vergara regresó a Colombia.

Antes había acompañado todo el proceso de negociación y junto con Gustavo Petro y otros compañeros fue copresidente de la Conferencia del M-19 que decidió la dejación de las armas. Había pasado once años afuera, pero tan pronto se reintegró comenzó a hacer política como candidato de la Alianza AD M-19 al Senado, por el departamento de Bolívar. No ganó, por lo eligieron secretario de relaciones internacionales del Eme y le correspondió liderar el ingreso de esa organización a la Internacional Socialista. Después de muchos años de viajes por la seca y la meca, viviendo prácticamente en los aviones, Vergara regresó a Cartagena, donde se enamoró de Cecilia Herrera, una de las pintoras más importantes del Caribe colombiano.

Por todo esto, ¿qué mejor que invitar a un revolucionario caribeño a organizar una fiesta para otro revolucionario caribeño?

Una expedición “a Padilla” 
Estábamos en el buque de la Expedición Padilla para hablar también de esta singular empresa que recorrió casi todo el litoral Caribe en trece días.

¿De dónde surgió la idea de celebrar de esta forma los 200 años de la Independencia de Cartagena?

De la misma visión que nos llevó a conmemorar el Bicentenario de una ciudad que juega un papel tan crucial en la historia de la Nueva Granada y del Caribe, como lo es Cartagena de Indias. ¿Qué es el Bicentenario? Es reencontrarnos con un pasado que estaba allí, semi- ignorado, y sacarlo a flote: Pedro Romero, José Padilla, los hechos tan trascendentales que ocurrieron antes y después del 11 de noviembre de 1811… En todos ellos está Padilla, pero ignorado en su verdadera dimensión. Así fue como a quienes proyectaban el Plan de Acción del Bicentenario y a Alberto Abello, se les ocurrió esta genial idea de la Expedición Padilla. Yo, como asesor del Bicentenario, me los encontré en el camino y comencé a participar en el proyecto, que en el fondo es un proyecto para compartir saberes.

¿Cuando ustedes arrancan, ¿por dónde comienzan y cómo se da ese proceso? 

La alcaldesa [Judith Pinedo] la tenía pensada, y la orientación que dio era la de conmemorar no solamente una fecha sino trascender eso. Así, cada hito histórico se relaciona con un hecho de la administración. Por ejemplo, vamos a conmemorar la firma de la capitulación española en 1821. ¿Con qué? Con la declaratoria de Cartagena como territorio libre de analfabetismo. Lo malo es que todo ese esfuerzo de Cartagena por sacar a flote esa parte oculta de la historia se estaba quedando en Cartagena, y esta expedición ayuda a que todo el Caribe se involucre en el cuento…

Con la alcaldesa de Cartagena, Judith Pinedo, hablando con los vecinos
de la Laguna Salada, en Riohacha, sobre el deterioro ambiental
de ese cuerpo de agua.
Gracias a esa idea cartagenera la región que no conocía al verdadero José Prudencio Padilla comenzó a conocerlo, y la expedición Padilla pasó a ser una expedición a Padilla para muchos caribeños y caribeñas que visitaron el barco, que asistieron a las conferencias, que leyeron el cuaderno y que se acercaron a los eventos realizados en Cartagena, Barranquilla, Santa Marta y Riohacha. Su papel era coordinar la participación del Distrito y colaborar en todo, andar recordando, asesorando, acompañando. “Pero la directora de todo esto es Judith Pinedo”, aclara abriendo bien sus grandes y chispeantes ojos.

"Claro, entre otras cosas, estamos haciendo la ruta de atrás para adelante, porque Padilla y sus hombres salieron de Riohacha, llegaron a Sabanilla, Soledad y Barranquilla, y luego a Santa Marta y de allí, entrando por el rio Magdalena y el Canal del Dique, llegaron a Cartagena y eso permitió liberar la ciudad luego de la batalla naval de la Noche de San Juan, donde Padilla vence a la fuerza española que controlaba la bahía. Pero, fíjate, hasta la historia la han cachaquizado: el 20 de julio de 1810 el grito fue de autonomía, el de independencia se da en Cartagena el 11 de noviembre de 1811. Nos impusieron el 7 de agosto de 1819 como la fecha de la salida de los españoles de la Nueva Granada y de Cartagena el último reducto de su ejército sale el 10 de octubre de 1821."


Vergara es padre de cuatro hijos en dos uniones libres, pero ahora vive solo y feliz con su pareja de Hoskys siberianos con los que sale a caminar por la playa. Cuando todo esto termine, seguramente volverá a otra de sus andanzas quijotescas. Volverá a meterse en política, seguramente, para tratar de derrotar a la clase “podrítica”, como él le dice; seguirá luchando contra los depredadores y los intereses que están secando las ciénagas, y seguramente perderá muchas batallas pero ganará una que otra guerra, como cuando consiguió parar la tala del mangle para su uso en la construcción. Ahora está empeñado en lograr que las Fuerzas Armadas se comprometan en la labor de cuidar el patrimonio natural.


"No es de abrir procesos, es de proteger la casa, es un tema de soberanía, porque el futuro alimentario, el clima, la biodiversidad de todos están en esas ciénagas que estamos rellenando. Así se lo dije al presidente Uribe y a Santos. Y los efectos del calentamiento global en Cartagena se previenen con la protección de la capa vegetal. Creo que esa va a seguir siendo mi tarea junto a este trabajo en la cuestión histórica."

 Está en el “sexto piso”, lidia con la hipertensión y carga un enfisema severo.

"Pero también un corazón sano siempre dispuesto a seguir amando, y todos los días estoy en función de aprender cosas nuevas."

Patricia Iriarte

miércoles, diciembre 07, 2011

La poesía de Andrea Zanzotto

Andrea Zanzotto murió el pasado 18 de octubre a los 90 años de edad. Fue considerado el más importante poeta italiano de la segunda mitad del siglo XX. Ha sido muy poco traducido al español, por lo que resulta difícil para nosotros apreciar su obra en toda su magnitud. Aquí reproducimos algunos poemas hallados en la web.




Río al alba


Río al alba
agua infecunda tenebrosa y leve
no me arrobes la vista
no las cosas que temo
y por las que vivo

Agua inconsistente agua incompleta
que hueles a larva y traspasas
que hueles a menta y ya te ignoro
agua luciérnaga inquieta a mis pies

de dactilografiadas logias
de flores demasiado queridas te desprendes
te inclinas y vuelas
más allá de El Montello y del inmaduro amado rostro
porque yo nada espero de la primavera.






MUNDO: SÉ, pero bueno;
existe buenamente,
haz que, procura que, tiende a, dímelo todo.
Yo iba de tumbo en tumbo, esquivando,
y toda inclusión era fáctica
no menos que toda exclusión;
vamos, cuate, existe,
no te enrosques en ti mismo, en mí mismo.

Yo pensaba que el mundo así concebido
con este súper-caer súper-morir
el mundo tan adulterado
era sólo un yo mal cultivado
era mi yo indigesto, mal fantaseante
mal fantaseado, mal pagado
y no tú, cuate, no tú, «santo» y «santificado»
un poco más allá, de lado, de lado.

Procura (ex-de-ob etc.)xistir
con toda preposición conocida o desconocida,
date alguna chance,
haz un poco de bien,
y que funcione el trebejo.
Vamos, cuate, vamos.
                    ¡Vamos,
 münchhausen
!





VERSIÓN DE MARA DONAT  Y MARCO ANTONIO CAMPOS
PARA LA VENTANA NUEVA

Brilla la ventana del verde largamente
largamente compuesto, sueño a sueño,
huertos o prados no sé; pero cuánta escarcha 
antes que me convenza, cuánta nieve.

Verde del trigo que alzas la cabeza y escarneces
entre el oro incierto y el vacío:
tú, mi ventana, y tú, cielo, que me traes
entre plácidos astros los resonantes satélites

que el juego humano ha lanzado, con rayos
de ciencia ficción, para contemplar en órbitas
ligeras los montes, y los ve a pie firme
el buey en el campo arado y la vid y la luna.

Oh mi ventana, pureza inextinguible.
Para hacerte gasté todo lo que tenía.
Ahora, no contento, en pobreza completa,
aun de todos tus dones no disfruto.

Pero dentro de poco me darás 
todo aquello que anhelaba.



(DE LUVINA FOROS
http://luvina.com.mx/foros/index.php?option=com_content&task=view&id=129&Itemid=41)







Con Proust al teléfono


Telefoni misteri gloriosi
di cui tranquilli abusiamo pur
se con Proust la nonna aspettiamo;
fax che mi date un tuffo al cuore
quando parte il fogl,io in cui cadete;

dissoluzione negl'infidi golfi
nei non nei si nei ni nei nèi 
nelle nicchie della Rete 

rete di ali di pipistrelli
rete in cui qual mosca 
caduto mi sento
tremando per il ragno
imminente, e la sua bava losca.





Otros enlaces:

domingo, noviembre 20, 2011

Bajo vigilancia

Por Eva Durán
Especial para Cantaclaro
Desde Colonia, Alemania



Pablo Castro* es mi mejor amigo desde que fijé mi residencia en la ciudad de Colonia. Es un adolescente dulce, callado y discreto, ha estado a mi lado protegiéndome y cuidándome como el más solícito de los enfermeros durante una bronquitis, una tosferina y una larga convalecencia en la cama fruto de un dolor en la columna vertebral que durante siete meses me hizo revolcar de dolor.

Le conocí en mi primer curso de alemán. Al mes de estar estudiando el idioma me dejó tirada (apenas si sostengo una conversación básica) mientras él ya lo habla fluido y sin acento; además habla perfecto inglés, francés y holandés. Vamos juntos a los mismos grupos de meditación, tenemos el mismo concepto de Dios, de la vida y del mundo; nos curamos los chichones de la vida, nos aconsejamos y consentimos el uno al otro. En otras palabras, Pablo es mi pana, mi carnal, mi llave, mi uña y mugre.

Es además el perfecto compañero de compras, no se impacienta cuando me demoro probándome vestidos o camino de un lado al otro buscando ofertas de un euro.

Confío tanto en él, que sé que de faltar yo, un hijo mío estará seguro a su lado, y no tengo problema en confiarle grandes cantidades de dinero, pues su honestidad y rectitud moral están para mi más que probadas.  Alguna vez me subí al tren sin pagar boleta, solo por una estación, y puso una cara de desaprobación que me hizo sentir como la más vil de las cucarachas.

Pablo y Viviana* su madre, quienes son colombianos y lucen un bellísimo color ébano en la piel, están viviendo una verdadera película de terror psicológico en estos días. 

La señora, una negra exuberante, popular y simpática a quién conocí en las pasadas fiestas de año nuevo, se va a casar con Jurgen* un alemán residente en Colonia, quien firmó ante el Estado alemán todos los documentos y compromisos de rigor en los que consta de que ella es la mujer con la que desea pasar el resto de su vida.

El matrimonio se ha demorado porque Viviana nació en la selva, en la pura selva del Chocó, monte adentro, fue registrada a los 18 años en una ignota notaría que ya no existe y cuyos archivos reposan repartidos en diferentes oficinas en los alrededores de la ciudad portuaria de Buenaventura, sin orden ni concierto. Total, ha sido imposible a la fecha encontrar el registro civil, pese a que Viviana ha pagado, y me consta, montones de dinero a varias personas para que se desplacen a varias ciudades y nada. 

Finalmente, después de muchas vueltas, conflictos,  trepa que sube y negociaciones sin fin, se comprometieron con las autoridades de inmigración a salir rumbo a Colombia a buscar el bendito papel y así poder casarse con todas las de la ley.

Viviana y Jurgen ya alquilaron y registraron en Colonia la casa en la que vivirán,  cómoda y fresca, la casa de sus sueños. Se gastaron una fortuna comprando muebles y electrodomésticos y se presentan reglamentariamente ante las autoridades de inmigración.

Hace dos días Viviana llega a mi casa angustiada a decirme que siete hombres les siguen a todas partes a ella y a su hijo, que les toman fotografías, que les escarban la basura. 

Yo, que disfruto de su amistad hace solo tres meses, siento que conozco a esta mujer de toda la vida; he reído y llorado a su lado, dormido en su casa, comido en su mesa y compartido con ella mis sueños y mis angustias. Yo, que he sido acogida sin reservas por su dulzura y paciencia, no puedo entender que peligrosidad puede encarnar un ser cuyo acto más terrible es quemar las ollas cada vez que viene a mi casa a cocinar un delicioso arroz atollao.

Pero efectivamente la cosa es así. Salí de compras con Viviana y en una acera de Plaza Neumark una mujer atlética, rubia y con vestido deportivo se paró ante nosotros y sin ningún disimulo nos fotografió. Qué vergüenza.

Al llegar a Schildergase me mostró Viviana a un guapo chico con chaqueta color café, quien, me dijo, no la deja a sol ni a sombra desde la mañana.  Luego fui con Pablo a comprar dulces al Aldi y dos hombres nos siguieron por los pasillos sin ningún disimulo y luego revisaron los estantes de los cuales tomamos las bolsas de dulce.

Y así durante toda la tarde la misma historia. Pablo, en el colmo de una legítima indignación, exclamó: “¡Esos de inteligencia no tienen nada, son unos brutos, con razón perdieron la guerra!”

Yo trato de tomarlo con humor pero en verdad estoy preocupada porque nadie entiende por qué la paranoia con ellos. Pienso que igual ya se van y la verdad, les insisto que no vuelvan, que se vayan para cualquier otro lado, que cualquier cosa es mejor que vivir así. 

Pablo es tranquilo y ecuánime como un monje budista y toma las cosas con un humor que envidio, Jurgen se la mantiene trabajando en el campo y Viviana está tan afectada que me pide que la acompañe a todos lados porque tiene miedo de andar sola.

Ser colombiano es duro, lo sé. Esta es la prueba. Nos matan en nuestro país y nos tratan como criminales en el exterior.

En su caso, yo iría a los medios de comunicación y armaría un escándalo monumental, pero eso no es de buena suerte en la víspera de una boda, me dicen. Cuando se casen la vaina será a otro precio.

Así está la cosa, el Buen Estado Alemán está persiguiendo, vigilando, analizando de día y de noche, con toda su perspicacia, tecnología, estadísticas y aparatos de rastreo a una mujer suramericana, madre soltera, por el simple hecho de tener dinero, ser negra, venir de Colombia y tener la extraña “fortuna” de hacerse pareja de un alemán. 

Si no estuviese viviendo el asunto en carne propia no tuviera consciencia de lo monstruoso del exabrupto.

Dada la crueldad y sevicia de nuestro conflicto interno, los colombianos deberíamos tener derecho al asilo automático, como en su momento lo tuvieron los chilenos, argentinos y uruguayos, pero eso no ocurrirá sencillamente porque para los dueños del mundo, el negocio es hacer de nosotros narcotraficantes, terroristas o putas, no seres humanos.

Post data: En un mes Viviana se casa (Dios mediante) en Colombia; espero que la fuerza moral le aguante hasta allá. Sean estas palabras un respaldo a su integridad, valor y entereza.

* Los nombres han sido cambiados.

Mujeres de palabra. Armemos la espantosa

#ColombiaTieneEscritoras.  Colombia tiene mujeres en el ecosistema del libro y la lectura  Pronunciamiento de mujeres colombianas frente al ...