lunes, mayo 30, 2011

Recordando a nuestros poetas


Lola Jattin

Más allá de la noche que titila en la infancia 
Más allá incluso de mi primer recuerdo
 
Está Lola - mi madre - frente a un escaparate
 
empolvándose el rostro y arreglándose el pelo
 
Tiene ya treinta años de ser hermosa y fuerte
 
y está enamorada de Joaquín Pablo - mi viejo -
 
No sabe que en su vientre me oculto para cuando necesite
 
su fuerte vida la fuerza de la mía
 
Más allá de estas lágrimas que corren en mi cara
 
de su dolor inmenso como una puñalada
 
está Lola - la muerta - aún vibrante y viva
 
sentada en un balcón mirando los luceros
 
cuando la brisa de la ciénaga le desarregla
 
y el pelo y ella se lo vuelve a peinar
 
con algo de pereza y placer concertados
 
Más allá de este instante que pasó y que no vuelve
 
estoy oculto yo en el fluir de un tiempo
 
que me lleva muy lejos y que ahora presiento
 
Más allá de este verso que me mata en secreto
 
está la vejez - la muerte - el tiempo incansable
 
cuando los dos recuerdos: el de mi madre y el mío
 
sean sólo un recuerdo solo: este verso



Un 31 de mayo de 1945, cuando tenía 38 años y seis hijos (cinco de ellos con su primer marido), Lola Jattin Safar parió en Cartagena un niño al que llamaron Raúl. Lola no era una mujer común, y su séptimo hijo tampoco sería un hombre común. 

Aunque nació y murió en Cartagena, Raúl Gómez Jattin creció en Cereté (Cóodoba) y Cereté creció en él, y entre los dos hubo un amor que jamás terminó. Por ello, y porque mañana se cumple un aniversario más del nacimiento del poeta, el Centro Cultural que lleva su nombre hará un  despliegue poético por distintos escenarios que ha denominado: “Por las calles que caminé dejo mis versos”.
 
Con el fin de llevar el legado de Raúl Gómez a la gente, Lena Reza, directora del Centro, y su equipo han organizado la siguiente programación:
  
  • Ubicación de afiches con poemas de Raúl en diferentes escenarios del municipio.
  • Ruta de Raúl: recorrido por los lugares importantes en la vida y obra del poeta. Salida del Centro Cultural a las 4:30 p.m.
  • Lectura de poemas en la tumba de Raúl. En el Cementerio Central a las 5:30 p.m. 
  • Lanzamiento de la revista Nº 3 del Taller Literario “Raúl Gómez Jattin”- Recital poético e intervención musical. En el Centro Cultural a las  6:30 p.m.


Ver más poemas de Gómez Jattin en la página de poesía de este blog.
Para escuchar poemas en la voz del autor:
http://www.casaraulgomezjattin.com/poemas.html

Otros enlaces:
http://www.enfocarte.com/5.25/poesia_jattin.html
http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_autor&id=416
http://www.casadepoesiasilva.com/gomezjattin.htm
http://www.mundoculturalhispano.com/spip.php?article2293
http://www.youtube.com/watch?v=7yeutSEG1CM
http://ophelia.4t.com/gojattin.html


http://kadaberexquizito.blogspot.com/

domingo, mayo 22, 2011

Necesario para entender

Para tener una visión más completa de la situación que se vive en esta zona del Caribe colombiano, Cantaclaro recomienda la lectura de este artículo de Alfredo Molano en El Espectador de hoy:



A continuación algunos apartes:



Un modelo de desarrollo que concentra tierras y mano de obra

Montes de María

Por: Alfredo Molano Bravo / Especial para El Espectador

Recorrido por una región del norte del país, muy productiva pero donde el conflicto de tierras no se detiene. Antes amenazaba la mano negra de la guerrilla y ahora intimida la de los 'paras', igual que ocurre en otras regiones como Urabá.


[...]

"Al occidente de la Serranía de San Jerónimo existía uno de los más grandes latifundios de la región, la Hacienda San Agustín, de la familia Vélez Danies, que en 1906 se convirtió en el Ingenio Sincerín, que fabricaba mieles hasta que los azucareros del Valle lo derrotaron. Entonces el gobierno de Carlos Lleras lo adquirió para construir un distrito de riego y parcelar sus tierras.

Es una región privilegiada por la calidad de sus suelos, suavemente inclinados hacia la ciénaga de María la Baja, y de fácil comunicación con Cartagena y Barranquilla por agua y por carretera. El Distrito tenía el propósito de crear una clase campesina empresarial y disminuir la presión sobre las grandes propiedades, lo que en realidad no se logró, como pudieron dejarlo ver con nitidez las 640 invasiones campesinas entre 1971 y 1972."

[...]

"En el año de 1998 se conformó el Bloque Héroes de los Montes de María de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), compuesto por los frentes Canal del Dique, Central Bolívar y Golfo de Morrosquillo. En julio de 2005 se desmovilizaron 594 paramilitares del Bloque Héroes de los Montes de María. En abril de 2008 el Ejército anunció el aniquilamiento de las Farc en la región con la muerte de Martín Caballero y la dispersión del frente 37 de las Farc.

Unos meses antes, en abril de 2007, el gobierno de Uribe creó el Centro de Consolidación y Acción Social, con miras a “lograr la unidad de esfuerzos requerida para derrotar a la insurgencia”. El programa, inspirado en la Doctrina del Salto Estratégico, autoriza a los organismos de seguridad del Estado a participar en la planeación, la administración y la ejecución de acciones gubernamentales."

miércoles, mayo 11, 2011

El Caribe tiene ahora su mochila audiovisual


Texto de presentación del catálogo de la colección

Esta no es una mochila cualquiera. Aunque en realidad, ninguna mochila lo es. Cada una tiene entre sus hilos y sus líneas de tejido el trazo único del tejedor o tejedora; su energía, su creatividad, su pasión. Así es esta mochila. En cada uno de los discos que contiene están contadas algunas de las innumerables historias que genera la realidad y el ingenio de las gentes del Caribe colombiano. Están resumidos los esfuerzos de muchos colectivos y plasmados los anhelos de muchas personas, pero sobre todo, están grabadas para otros, para nosotros, para usted, las imágenes de un Caribe que se sueña, se construye y se narra.

Los nueve DVD contenidos en la Mochila recogen 20 trabajos documentales y cuatro argumentales que fueron identificados en el curso de la investigación realizada por el Observatorio del Caribe Colombiano y el Ministerio de Cultura durante el 2010, sobre los usos sociales del audiovisual en la región Caribe, proyecto que detectó, para un periodo de estudio de seis años, más de 160 trabajos realizados por organizaciones sociales, colectivos audiovisuales, instituciones educativas y realizadores independientes. En algunos casos para la televisión regional, en otros para las comunidades locales. Esta es apenas una muestra de ese universo y su pretensión es no solo la de ofrecer un panorama del quehacer audiovisual de la región desde diferentes miradas, sino de hacerlo para que circule entre nuevos públicos y sea apropiado por ellos. Es el primer ejercicio de esta naturaleza que se hace en el Caribe y lo ponemos a consideración de ustedes con la esperanza de que genere interrogantes, satisfacciones, inquietudes y un debate enriquecedor que contribuya a ver el audiovisual como parte del patrimonio y la memoria cultural de la región, así como un factor de cohesión, de búsquedas identitarias y de creación de sentidos.

Ocho de los trabajos aquí recogidos responden a las convocatorias que hace Telecaribe para nutrir la serie Trópicos y sus derechos fueron generosamente cedidos por el canal regional; siete corresponden al Colectivo de Comunicaciones Montes de María, organización social que trabaja desde 1994 por la formación de nuevos ciudadanos a partir de la comunicación y tiene un acervo audiovisual que da cuenta de los procesos de reconstrucción de la memoria en comunidades que han sufrido los embates del conflicto armado. El Colectivo de Comunicación Indígena Zhigoneshi de la Sierra Nevada de Santa Marta, con su ya emblemática serie Palabras Mayores y la asociación Funsarep de Cartagena son las otras organizaciones que aportaron a la mochila sus relatos audiovisuales, junto a los de otros siete realizadores independientes. Esperamos que este proyecto se renueve y se enriquezca cada tanto con nuevas producciones y sobre todo, que circule de la mano de sus tejedores.

Las organizaciones, realizadores y colectivos cuyos trabajos fueron incluidos en la mochila fueron:

Colectivo de Comunicaciones Zhigoneshi-Organización Gonawindúa Tayrona: Palabras Mayores

Colectivo de Comunicaciones Montes de María Línea 21: Son del carángano, Por el billete, Mujeres de María la Baja, La lucha de los kuagros, Nuestra vida transcurre en color, Herencia despojada y Las otras caras de la luna.

Colectivo Audiovisual Pimentón Rojo: Ciudad de letras.

Funsarep: Canto a la libertad.

Mariana Stand: Bajo el palo de mango

Sorany Marín Trejos: Jippy kogui

Juan Manuel Buelvas: Cantos de la sabana

Álvaro Serje Tuirán: Cerrando heridas.

Gregory Robinson: Milk


Patricia Iriarte: Cuéntanos, Ramón


De la serie Trópicos de Telecaribe:
  1. Fandango en El Carito y Mojana, tierra de leyendas, de César Berrocal.
  2. Barranquilla remando hacia su origen, de Adelaida Guerrero, Universidad del Norte.
  3. Re, de Julio Oyaga.
  4. Zunga, la industria cultural del tinto, de Ramiro Méndez Flerez
  5. Hip Hop, más que un ritmo, de Ramiro Méndez Flerez
  6. Mezclas urbanas, de Miguel Insignares
  7. La hija de la Luz, de Roberto Flores.

domingo, mayo 08, 2011

El audiovisual del Caribe en la Feria del Libro



El Observatorio del Caribe Colombiano, el Ministerio de Cultura y Aecid presentan este miércoles 11 de mayo a las 6:00 p.m., en el auditorio José María Vargas Vila de Corferias, el libro Los usos del audiovisual en el Caribe colombiano. Relato desde las organizaciones, los realizadores y los colectivos, de Patricia Iriarte y Waydi Miranda, quienes condujeron durante 15 meses una investigación sobre el tema en los ocho departamentos de la Región Caribe.

El libro recoge las memorias de la investigación Observatorio Audiovisual del Caribe, realizada por el Ministerio de Cultura en convenio con el Observatorio del Caribe, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Aecid, y la cual hizo un inventario de las organizaciones, realizadores independientes, colectivos audiovisuales e instituciones que realizan actividades audiovisuales, a partir de un periodo de observación de seis años: 2004 - 2010.

La investigación encontró 166 obras audiovisuales realizadas por 148 distintos actores sociales, de los cuales se hizo una caracterización de 48 y se estudiaron en detalle seis casos exitosos de apropiación y uso del lenguaje audiovisual: El Colectivo de Comunicaciones Zhigoneshi, de la Sierra Nevada de Santa Marta, el Colectivo de Comunicaciones Montes de María, la asociación Funsarep de Cartagena, la fundación Henrrietta´s Group de San Andrés, el Festival de Cortos al Aire Libre Cine a la Calle, de Barranquilla, y el realizador independiente César Berrocal, de Córdoba.

El libro recoge igualmente las recomendaciones en materia de política pública audiovisual para el Caribe que se formularon en dos mesas de trabajo realizadas por la investigación en Santa Marta y Barranquilla, con un amplio grupo de actores del sector audiovisual y académico.

viernes, mayo 06, 2011

Páginas marcadas


De las páginas con esquinas dobladas de un ejemplar de La Resistencia, de Ernesto Sábato, compartimos con nuestr@s lectores y lectoras estos fragmentos:


El Sábato de Hereje
(O el Sábato hereje)

"Debemos exigir que los gobiernos vuelquen todas sus energías para que el poder adquiera la forma de la solidaridad, que promueva y estimule los actos libres, poniéndose al servicio del bien común, que no se entiende como la suma de los egoísmos individuales, sino que es el supremo bien de una comunidad. Debemos hacer surgir,m hasta con vehemencia, un modo de convivir y de pensar, que respete hasta las más hondas diferencias."
Cuarta carta





http://spok-irredentos.blogspot.com/2009/05/
arte-degenerado-ernesto-sabato.html
"Quienes se quedan con los sueldos de los maestros, quienes roban a las mutuales o se ponen en el bolsillo el dinero de las licitaciones no pueden ser saludados. No debemos ser asesores de la corrupción. No se puede llevar a la televisión a sujetos que han contribuido a la miseria de sus semejantes y tratarlos como señores delante de los niños. ¡Esta es la gran obcenidad! ¿Cómo vamos a poder educar si en esta confusión ya no se sabe si la gente es conocida por héroe o por criminal?"
Cuarta carta




"En este camino sin salida que enfrentamos hoy, la recreación del hombre y su mundo se nos aparece no como una elección entre otras sino como un gesto impostergable como el nacimiento de la criatura cuando es llegada su hora."
Quinta carta

viernes, abril 22, 2011

La Tierra, la casa.



Naturaleza no es lo que vemos

Naturaleza no es lo que vemos, la montaña, el poniente, la ardilla, el eclipse, el abejorro, no, naturaleza es el cielo, naturaleza es lo que oímos, el bobolink, el mar, el trueno, el grillo, no, naturaleza es la armonía, naturaleza es lo que sabemos, no tenemos arte para decirlo, tan impotente es nuestra sabiduría para tanta simplicidad. 

Emily Dickinson  (1830-1866)







Dije, río. Fluyeron las aguas del diluvio. Fueron ahogadas las razas. Sobre las primeras tierras emergidas y chorreantes, cruzó un pájaro.

Dije, selva. Torrencial follaje, explosiones de verdor, vahos zumbantes, tibieza de matriz. El silencio sin rostro y con cuerpo de hormigas voraces, aullaba entre pieles de sierpes como vainas caídas de los árboles.




Dije, llanura. Giraron embudos de vientos negros. Se quebró una luz de cristal o de leño seco. Un espejismo de mercurio relucía en el horizonte.

Dije, luna. Brotaron fuentes e hilillos de leche, se abultaron humedades, proliferaron hongos, mohos, légamos y se escucharon grandes caídas de agua.

Fragmento del poema América
de Juan Liscano (1915-2001)




martes, abril 05, 2011

Totó. Nuestra diva descalza, segunda edición


El próximo 7 de mayo en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, salón León de Greiff a las 12 de mediodía, la editorial Pluma de Mompox hará el lanzamiento de la colección "Voces del Fuego: testigos del Bicentenario", de la cual hace parte la segunda edición del libro Totó. Nuestra diva descalza, de Patricia Iriarte. Cantaclaro anticipa a sus lectores la entrevista que la autora del libro realizó en Barranquilla a la cantadora Sonia Bazanta y que será incluida en esta nueva edición.


“Tenemos música, ahora hay que hacer escuela[1]


Por Patricia Iriarte


Estamos a 26 de marzo de 2011. Venimos de dos o tres semanas de fuertes sacudidas terrestres y de “inesperadas” explosiones políticas. Venimos de unos carnavales, y los editores me apremian por el manuscrito de Totó. Nuestra diva descalza, para una segunda edición. Quise aprovechar la visita de Totó a Barranquilla y le pedí una entrevista especial para esta nueva versión del libro, pero no he tenido tiempo de transcribir todas las grabaciones; tengo por delante otro libro que debe salir en la misma fecha, pero cómo no compartir esta conversación que sostuvimos en casa del profesor Julio Adán Hernández, al día siguiente de su estupendo concierto en la Carnavalada. Era martes de carnaval y durante la entrevista las dolientes viudas se detuvieron un par de veces a llorar a Jose frente a la casa.

Además estaba fresco en la memoria el encuentro del 20 de febrero, en la última noche del Carnaval de las Artes, sobre el escenario del Amira de la Rosa. Una particular entrevista-concierto durante la cual Totó se paró para cantar, bailar y coquetearle al público. Como siempre, respondió en su más puro estilo y encantó con su encanto, su Pacantó y sus canciones de La Bodega. Lo que sigue es una transcripción libre de buena parte de la entrevista que me concedió el ocho de marzo, pero hay más minutos por transcribir y un concierto por revisar.



Lleva un conjunto de falda y blusa de algodón muy fino, color naranja suave, y lleva el cabello recogido. Hoy tiene el look de polinesia.

Comienza hablando del primer amor, ese que sintieron sus padres y que ella sintió con su primer marido, el médico Hernando Oyaga. Habla después del segundo amor, los hijos,  y del tercero, que se trata de cómo proyectar todo ese amor.

Habla, entonces, de que su nieta mayor, María del Mar, tiene ya 22 años y estudia Historia de las Culturas Latinoamericanas en Londres. Toca el piano, es mezzosoprano  y le gusta bailar. A Pablo, el segundo, le encanta el tambor y estudia ingeniería de sonido. Pero todos ellos tienen una falencia, dice Totó: No pueden llorar a Joselito, Jajaja

La verdad es que está más cheveronga que nunca. Vital, sana y alegre, estallando en risas a cada rato. Luego me cuenta que Eurídice, la menor de sus hijas, quien vive en Inglaterra, ha tenido dos hijas más desde la última vez que hablamos, pero ella no ha podido ayudarla en la crianza porque volvió a Colombia hace cinco años y se quedó. Para nada quieta, por supuesto.  Desde aquí sacó adelante su quinto disco, La Bodega, un proyecto musical que la volvió a poner en el centro de atención en la Música del Mundo, pero sobre todo, una obra que enriquece la cultura musical del Caribe colombiano.

La entrevista había comenzado con una pregunta obligada: ¿Totó, qué has hecho desde la última vez que nos vimos?

“En esta nueva era hay muchos cuestionamientos, como persona, como artista, y también  en esos sueños que uno tiene y se pregunta: ¿Hasta qué punto uno hizo lo que tenía que hacer? Porque yo me siento como en el tiempo de antes, a los 70 años.  (Y vuelve a soltar la risa).

Lo que les dije ayer en el concierto es verdad; tenía la voz afectada, pero al público no le importa. Están ahí porque saben que van a recibir algo, ¡seguramente salud porque había una señora de edad que brincaba de un modo impresionante! Es muy chévere porque uno se alimenta de esas energías.”

Le pregunto qué diferencia encuentra entre la recepción que le daba la gente a la música tradicional (que ella llama enfáticamente “de la identidad”) hace 20 años y la que le da hoy, y me responde:

“Antes la música de la identidad no existía; ahora existe, pero hay que dar otro paso: que ella afiance su presencia a través de buenos espectáculos. Todo lo que venga tiene que hacerle venia a eso.”

Habla de los problemas de sonido que tienen todavía sus conciertos en Colombia y dice que hay que hacer una minga para solucionar eso con canjes y condiciones favorables para la compra de equipos.  “Para que la música de la identidad suene bien. Cuando yo me paro en un escenario en Europa ahí no falla absolutamente nada. Y eso hay que hacerlo aquí, y es lo que yo voy a hacer en esta etapa de mi vida.”

Dice que le complace saber que en la Universidad de Córdoba están estudiando esta música y que están planeando sacar al aire una emisora que pasará sólo música de la identidad. Todavía no entiende por qué la radio comercial no muestra más el trabajo de estos artistas, pero le gusta ver que el pueblo está haciendo su lucha desde el otro lado, y que, justamente aquí en Barranquilla todo le indica que hay un despertar bien chévere. “El tiempo dirá lo que perdura y lo que no. La música no puede ser efímera porque el amor no es efímero”.

La Bodega, la sutileza de la búsqueda
“La Bodega es un ejemplo de esos sueños que uno tiene sobre lo que puede llegar a hacer con la música. Y eso que estamos comenzando, porque eso tiene que llegar al punto  –y voy a decir algo que parecerá un exabrupto- de hacer de esta una música erudita, culta, pero que sea la música que consuma el pueblo. Eso tiene La Bodega: esa búsqueda.”

¿Qué diferencia hay entre La Bodega y Pacantó?, pregunto para tratar de precisar la dirección de esa búsqueda que comenzó desde La candela viva, su segundo disco. 

“Bueno, no es que sea más elaborada, pero sí es más sutil, responde, y pasa a dar un ejemplo: Aquí hubo un movimiento musical con Pacho Galán, Lucho Bermúdez, la Sonora Curro, la sonora Frómeta… Eso fue música fina. Si a eso le ponen al lado un reguetón, ¿tú con qué te quedas? Por eso los muchachos de hoy tienen que aprender a distinguir. 

Cuando la música de uno se quede arraigada al pueblo, cuando nada ni nadie pueda llegar a opacarla, ahí habremos ganado la batalla. A eso es a lo que tenemos que llegar para dejar una historia verdadera. Yo no sé si lo podré hacer todo, pero eso es lo que tengo que hacer. Porque la música salió de los templos, como la palabra, como la escritura. Por eso existieron las musas. Todo tiene que ser coherente. Lo dije ayer: las gaitas pertenecen a la profundidad de la tierra. Donde está el agua.”

Su voz se relaja para hablar de los triunfos que le ha dado el nuevo disco, del buen recibo que ha tenido en la crítica, de cómo en Europa estuvo varios meses entre los cinco primeros lugares, de por qué en el país no se escucha y de cómo para financiar la producción de La Bodega y la gira por Europa vendió su casa en Bogotá. Hablamos de las vetas de la música del Caribe con las que todavía no se ha metido, como la de Aníbal Velasquez y los Corraleros de Majagual.

“Entonces la conclusión es que tenemos música y que hay que hacer escuela. Que cada uno tiene que sacar su metodología de enseñanza con el apoyo del Ministerio de Cultura y que cada región tiene que hacer su mesa de trabajo para ver cómo se va a hacer la promoción de la música, la profesionalización del oficio, la dignificación del trabajo de los músicos.”

Y llama nuevamente a la organización para que los músicos tengan salud, tengan educación y tengan trabajo.

En junio de 2011 le van a hacer un homenaje en el Teatro Mario Santodomingo de Bogotá, homenaje que ella aceptó con la condición de que pudiera llevar una muestra de músicos y cantadoras de la región. La condición se la aceptaron pero no se la financiaron, así que anda haciendo llamadas para ver cómo consigue el dinero para llevar a los grupos a Bogotá. El día de la entrevista estaba pendiente de hablar con el general Bonett, encargado de la gobernación del Magdalena, para ver si la apoyaba.

Para terminar le pregunto cuándo tendremos un nuevo video suyo circulando en las redes, y se pone un poco seria porque hablar de videos es entrar a hacer cuentas que no quiere hacer.

Dice que ella quiere mucho su arte, que ama su trabajo, pero las únicas personas con las que cuenta en realidad son su hijo Marco Vinicio y tres músicos que son solidarios con la causa. Por eso antes de hacer un video –que sin duda repercutirá en más trabajo para el grupo-  quiere volver a tener su casa y una oficina desde pueda trabajar para hacer realidad ese sueño de hacer espectáculos de primera categoría para la música de la identidad, y seguirla llevando tan alto donde nadie la pueda opacar.

Se le ve feliz; está feliz. La música está bien y Totó, a sus setenta, está en todos sus papeles.


[1] Entrevista realizada en Barranquilla el 8 de marzo de 2011, Día Internacional de la Mujer.

sábado, marzo 26, 2011

Teresita, un concierto

Teresita Gómez en el Concierto del Mes.
Teatro Amira de la Rosa, marzo 19 de 2011
Fotografía de Patricia Iriarte

jueves, marzo 24, 2011

Breves páginas con Meira


Por Miguel Iriarte



1.
Foto de El Heraldo
Era 1977. Deambulando por el centro 
de Barranquilla, me encontré en una 
esquina unos libros viejos con el sello de 
la Librería Mundo, ofrecidos a 
los transeúntes a la costumbre de 
unos módicos pesos. El encuentro sirvió 
para comprar las ediciones príncipe de 
Todos estábamos a la espera, de Cepeda Samudio;
Marsolaire, la noveleta de Amira de la Rosa
y Alba de Olvido,  el primer libro de 
Meira Delmar, en aquella 
extraordinaria edición de la vieja 
Editorial Mejoras de Barranquilla. 
De ñapa, me encimaron una edición del Breve tratado de la destrucción de 
las Indias, de Fray Bartolomé de las Casas; una Historia crítica de la 
novela argentina,  de Manuel Ruano.  Aquella era la segunda vez que 
tenía para mi deleite los poemas de Meira Delmar, luego de 
aquel cuadernillo que le publicó Simón Latino y que yo 
había descubierto años antes en la biblioteca de Sincé.

2.
En 1979 vivía yo a una cuadra exactamente de la bella casona en 
donde residía Meira con su hermana Alicia. Sin conocerla 
todavía personalmente, allí la veía casi todas las tardes, a la luz 
aromosa del jazminero de su ventana, en la terraza, sola o con 
Alicia, conversando en la tarde barranquillera con amigos asiduos, 
como Campo Elías Romero Fuenmayor, o aquel señor mayor, con aire 
de antigua elegancia, que yo veía también entrar y salir de mi 
casa vecina.

3.
Yo andaba en esos años cursando mi licenciatura en Filología e 
Idiomas en la Universidad del Atlántico y revisaba los 
relatos precolombinos en un texto titulado Horas de Literatura Colombiana 
de Javier Arango Ferrer. Un día, estudiando bajo el roble del 
antejardín, recibí la visita del señor vecino que solía ver en la terraza 
de Meira, y me preguntó qué estaba leyendo. Cerré el libro y le enseñé 
la portada. El sonrió y me dijo: ah, ese libro lo escribí yo.

 Y así era. El personaje que pasaba las tardes con Meira resultó ser 

Javier Arango Ferrer, un extraordinario escritor antioqueño, 
oftalmólogo de profesión, amigo de los nadaístas, Secretario 
de Educación en el Atlántico en los años 50 y también embajador 
en Argentina, en donde escribió precisamente ese libro que ya era  
un referente obligado en la historiografía de nuestra literatura. 
Pues, Javier, con ese aire suyo de  príncipe desencantado, como lo 
llamó  X504, tenía una habitación alquilada en casa de mis vecinos 
los Ballestas e iba donde Meira cada día a tomar sus alimentos 
y a charlar en las tardes.

Fue el principio de una interesante amistad con un abuelo inteligente 
y sabio, de largas conversaciones sobre literatura y arte, de 
una indeclinable admiración por Meira y por su poesía, y en él 
tuve también a uno de los primeros lectores agudos de mis 
poemas iniciales.

4.
Otro día, hablando con Javier, me comentó que estaba 
conmovido porque había perdido sus espejuelos de leer y Meira 
había tenido la amabilidad de cederle los suyos para que él revisara 
un texto que le urgía. Y quería devolverle a Meira en gratitud algo 
que compensara aquel regalo. Un libro, dijo, o un poema, quizás, 
pero como se confesaba mal poeta a pesar de los esfuerzos, me pedía 
mí que con los insumos del episodio escribiera un poema para 
Meira. Fue mi primer poema por encargo. Y lo hice asustado y gustoso.

5.
Hoy no recuerdo aquel texto pero sí cuando lo vi doblar la esquina  
esa tarde con el papelito en el bolsillo de la camisa, como un 
colegial emocionado, mientras yo apretaba los dientes haciendo 
fuerzas para conjurar el ridículo ante Meira. Varios días pasaron 
para volver a hablar con Javier sobre el recibimiento del poema. Un 
día tocó a mi puerta y me dijo: sólo ayer me atreví a entregárselo 
y le encantó. Y agregó: Estamos invitados a cenar un día de estos.

6.
La cena nunca se dio porque un buen día ya no lo volví a ver. Meira 
me contaría después de su genio y su talante, y de cómo la 
había emocionado, no tanto el poema como la ocurrencia de Javier. 
Y supe también de su muerte años más tarde en Medellín.

7.
Pero yo conocí personalmente a Meira después, entre los estantes 
de literatura de la vieja Librería Nacional del centro de Barranquilla. 
Yo asistía a las Tertulias del Gallo Capón que tenían lugar cada 
sábado a media mañana en la cafetería de esa librería, en un convite 
en el que el poeta Joaquín Mattos y yo éramos los benjamines 
entre presencias como las de Alfredo Gómez Zurek, Carlos J. 
María, Edmundo Ramos, Guillermo Tedio, Ramón Bacca, Ariel 
Castillo, Oscar Darío Cárdenas y, de vez en cuando, la visita casual 
del profesor Assa o Meira.

Ese día hojeaba ella un libro de poemas; me le acerqué, le pregunté 
su nombre y me le presenté como alguien que intentaba la poesía. Y 
me alegró saber que recordaba gratamente algunos versos míos y 
me llamó la atención, cariñosa y severa, por alguna palabra mía 
atrevida que ella no compartía. Y fuimos amigos.

8.
Tuve la oportunidad de leer a su lado en Medellín y Cali; de ser 
su compañero en un vuelo tempestuoso de Bogotá a Medellín, en el 
que me invitaba a disfrutar de la belleza de los relámpagos en el 
cielo oscurecido y de los truenos que estremecían el avión; me hizo 
el honor de presentar mi segundo libro de poemas; me invitó a 
compartir en su mesa las delicias árabes de su casa; hablé con 
ella muchas veces de poesía o de música; me regaló su 
exquisita colección de discos de vinilo y tuvo siempre una 
opinión demasiado generosa sobre mi poesía.

9.
En mi pequeña biblioteca personal están sus libros. Y regados en 
mi corazón están sus versos. Y allí mismo, una enorme gratitud 
por su amistad.

10.
Meira: “No es el tiempo el que  pasa / eres tú que te alejas”.

Mujeres de palabra. Armemos la espantosa

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