El año 2013 comenzó con el registro del VII Carnaval de las Artes y una entrevista a sus creadores, Heriberto Fiorillo y Efraim Medina Reyes, sobre las entretelas de la organización de un evento internacional que ya se posicionó como uno de los más importantes celebrados en el Caribe colombiano:
http://cantaclaro.blogspot.com/2013/02/un-carnaval-para-aceitar-la-imaginacion_7.html
En el mes de marzo estuvimos celebrando el nacimiento de un nuevo evento en la agenda cultural, como es el FicBaq, el Festival de Cine de Barranquilla, que organiza la Fundación Cámara Oscura:
http://cantaclaro.blogspot.com/2013/03/barranquilla-estrenara-festival-de-cine.html
En abril hicimos eco a dos peticiones que personas del sector cultural y el Consejo Distrital de Literatura le habían formulado a la Alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera y que hasta esa fecha no habían tenido respuesta. La primera, que nunca fue respondida, se refería a la necesidad de que la ciudad contara con un espacio de discusión permanente y abierto sobre el Carnaval de Barranquilla, a 10 años de cumplirse su declaratoria como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y la segunda le pedía evitar la pérdida de la casa de Meira del Mar:
http://cantaclaro.blogspot.com/2013/04/cartas-y-mas-cartas.html
En julio reproducimos una publicación de Patricia Iriarte en la revista Latitud de el Heraldo sobre el tema de la casa de Meira, y reseñamos, días más tarde, el Seminario Internacional de Estudios del Caribe:
http://cantaclaro.blogspot.com/2013/07/la-casa-de-meira-o-la-miopia-de-la.html
http://cantaclaro.blogspot.com/2013/07/xi-seminario-internacional-de-estudios.html
Septiembre fue un mes de luto para la Literatura, con mayúsculas, por la muerte del escritor colombiano Álvaro Mutis, a quien le hicimos desde estas páginas un pequeño homenaje:
http://cantaclaro.blogspot.com/2013/09/recordando-mutis.html
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Poesía reunida & 19 poemas en su nombre

Comenzamos con este título de la editorial Letra a Letra, un sello que irrumpió en la escena nacional hace tres años con el volumen Colombia en la poesía colombiana. Los poemas cuentan la historia, un compendio crítico y diacrónico de poemas de autores nacionales seleccionados por su relación con hitos, momentos o procesos históricos de la nación, desde la época prehispánica.
En este año, para conmemorar los 10 años del deceso de María Mercedes Carranza, Letra a Letra publicó Poesía reunida & 19 poemas en su nombre, en una edición impecable que estuvo, como siempre, al cuidado de la exquisita Luz Eugenia Sierra. Un volumen de 200 páginas con guardas vinotinto y cuadernillo de fotos que reúne toda la producción de la Carranza e incluye cinco poemas inéditos de ella y 19 textos que le fueron dedicados por otros tantos poetas colombianos. Como este de Juan Manuel Roca.
Paisaje del desencanto
Al asomarse a la ventana
Encuentra que se robaron el paisaje.
Mira el techo de la alcoba
Y en vez de la lámpara de lágrimas
El cielo filtra la luz que agoniza.
Se asoma al espejo y ve caer
La estrella rota de la melancolía.
Divisa una casa en ruinas,
Un país de cielos abolidos
Y gentes que guardan en cajas de cartón
Un pedazo azul de lejanía.
La soledad,
Que es estar en los ojos de ninguno,
Termina por fraguar su negro muro.
Un oculto inquilino
Le sirve el té en un salón de mascarones.
Sin paisaje, sin ojos en sus ojos,
Niña en un tren sin regreso,
Se ve despidiendo amigos
envueltos en el cedro del olvido.
Busca entonces
La puerta de emergencia,
La abre y cierra como una flor marchita.
Profesión de fe
Apartes de la reseña realizada por Patricia Iriarte para la revista viacuarenta, del más reciente libro de esta poeta venezolana que estuvo en la ciudad invitada al Festival Internacional de Poesía PoemaRío:
"Betsimar Sepúlveda quiere y puede decir lo que le susurra el alma y lo que sienten las plantas de sus pies cuando se unen a la tierra. Por eso, en “Profesión de fe” se permite la fantasía, la cotidianidad y su sublimación, la declaración de amor y la lealtad a la memoria. Se permite profesar su fe y al mismo tiempo subvertirla; se permite todo a fin de “concretar lo fugitivo”, como dice Cobo Borda en su prólogo; pero se permite más, se permite bajar al sueño y extraer de él su mensaje cifrado para traducirlo a la poesía."
De este volumen, el poema XXII
Miguel tiene quince años, hay quienes afirman
que sólo habla el dialecto de las cigarras.
Pasa el día imitando con su cuerpo contrahecho el vuelo
de la libélula.
Miguel lleva siempre un zurrón donde guarda las
mariposas y los cocuyos,
para soltarlos en su pequeña habitación y soñarse
monarca del aire, verde y alado.
Esta mañana han llegado los muchachos de la ciudad.
Desde el despeñadero se arrojan al cielo en sus ícaros
enormes y coloridos
Miguel los ve elevarse, giran en vuelos circulares,
ascienden ligeros, brillantes, infinitos.
Miguel corre bajo sus sombras y se detiene al filo al
abismo
ha llegado el tiempo de su despegue.
Miguel abre su bolsa y salen cientos de abejas, cocuyos,
mariposas, libélulas y cigarras.
El viento sopla y empuja al niño zoomorfo.
Miguel se extiende y es azul
Miguel sonríe y es perfecto
Miguel ha ascendido de la tierra
Miguel vuela.