lunes, noviembre 01, 2010

La poesía de Margarita Vélez


Margarita Vélez Verbel nació en Corozal (Sucre) y estudió Derecho en la Universidad de Cartagena. En 1995 publicó el libro de poemas Los ángeles sólo bajan una vez, con el que ganó la convocatoria del Instituto Distrital de Cultura y Deporte de Cartagena, ciudad en la que vive desde muy joven, y en el 2007 su segundo poemario, Del polvo y el olvido, editado por la autora y la Editorial Pluma de Mompox.

Tiene inéditos otros dos libros de poemas: El libro de las destrucciones y Espinas y cenizas, y uno de ensayo, Religión, sexo y misoginia. 

Con esta selección revisada y autorizada por la autora, Cantaclaro continúa divulgando el trabajo literario de los escritores y escritoras caribeñas cuya obra, como esta de Margarita Vélez, sobresale por su fuerza y calidad. Juzguen ustedes mismos, pues esta poesía habla por sí misma, y queda resonando...



DEL LIBRO “DEL POLVO Y EL OLVIDO” (2007)


Palabras

Necesito decir algo:
que el alma se me tuerce,
que me corren ríos,
que muero,
que no soy sólo un montón de huesos
que envejecen con el tiempo.
Necesito algo más que este día
que transcurre y cae al vacío.
Algo más para no desbordarme ansiosamente
entre autos y gente que marcha y se hunde,
para no perderme entre horas de desesperanzas
y de hormigas que luchan contra el hambre.
Necesito sueños grandes que alivien mi vacío
que me llenen mientras caigo.




Universo

Ya que he sido todos los hombres
y he padecido todas las afrentas
en este único cuerpo y en este único tiempo.
Ya que he esperado con una esperanza ciega
bien me merezco algún cielo,
alguna piedra donde posar este cansancio.
Bien merezco un día de reposo,
un pan para mi hambre,
un creador menos duro,
una ansiedad más corta.



Gris

En estos días 
en que sufro,
en que he desnudado mi alma a las tormentas,
en que a veces me siento grande
con la soberbia y la rabia que guarda el que soporta,
quisiera encontrar un culpable
a quien poder colgar de un árbol,
un punto, un dios miserable
al que quejarme,
una ira suprema que me parta.




Atravesándome

Me pierdo entre estas cosas repetidas, entre estos
                                       /vahos pestilentes
Me deprimo
pobre de mí que soy mi verdugo de día y de noche.
Pobre de mí que he bebido de otras aguas
                             /y me consume otra sed.
Mas me valdría, de un salto, atravesarme
                             /como un alfiler
a una mariposa



Un río

En algún momento el alma reposa
y es como una bestia pastando,
como un río.
Es entonces bella con todas sus torceduras,
Dejándose tender las trampas de la nostalgia.
En algún momento el alma es plena y solitaria
y se basta a sí misma
como el cuerpo al placer.
Entonces se siente la vida,
el agua fuera de su cauce
enseñando otros caminos,
seducida por su propio canto.
Toma con igual goce su dulce y su veneno.



Del polvo y el olvido

Cuando me haya marchado
y sólo quede el polvo
alguien por mí quedará en esta rueda
repitiendo cada cosa, cada acto.
Se llamará distinto
y jamás habrá escuchado mi nombre
pero soñará y sufrirá igual.
Librará consigo las mismas batallas
y pretenderá cosas que nunca hallará.
Estará cansado al final
y yo no le conoceré.
Le entregaré parte de mi mortalidad
como una hoja se entrega al viento.
Como la hierba a cada cosa que en ella crece.
Cuando me haya marchado
y todo se repita en otro,
habré resucitado sin gloria
del polvo y el olvido.
Vendré a treparme en otra mortalidad dolorosa
a usurpar otro espacio y otro aliento.


POEMAS DEL LIBRO  "EL LIBRO DE LAS DESTRUCCIONES"


Las sopas

Recuerdo bien a mi madre con su crucifijo de pepitas,
con su rosario en la mano.
la recuerdo repitiendo sus avemarías
y explicándole a sus hijos las bondades del reino venidero
que nos atraería su dios judío.
La recuerdo son la huella de una trompada que le diera mi padre en el ojo
diciéndonos que dios era justo.
La recuerdo con su resignación cristiana, con su urbanidad de Carreño,
con la cartilla del padre Astete mientras hacia las sopas.
la recuerdo con sus ojos escrutadores, investigando lo que ocurría
en el fondo de mi alma, para impedir que juzgara, que cuestionara, que luchara,
que pensara, que viera la mierda hasta el cuello en que estaba untada aquella familia, toda la indignidad que reinaba entre esas cuatro paredes.
La recuerdo con su moral cristiana, con su moral de perros
la recuerdo metiéndome por los ojos su puto cristianismo.



Herencia familiar

Para Carmen Sofia Verbel , mi madre.
para Sara Duque Bonoli (In memoriam )


Cómo me duelen mi madre y mis abuelas.
Cómo me duelen sus mundos reducidos al fogón y a las salas de parto,
sus vidas envilecidas, sus esclavitudes.
Pobres seres reducidos, pobres mariposas de llanto.
Cuánta violencia les pesa,
cuánta violencia agazapada en los cuartos,
en sus faldas, en sus cópulas de goce exclusivo del macho.
Cuánto silencio se cierne sobre sus hijos procreados y paridos a la fuerza,
como un doloroso hierro clavado al vientre.
Cuánta mierda escondida bajo el techo,
entre la manteca caliente y el café en las mañanas.
cuánta podredumbre.

jueves, octubre 28, 2010

Garavito, in memoriam


Qué quién era Fernando, me preguntaba el poeta Leo Castillo ante mi lamento esa tarde en la red social por la muerte de quien fue mi maestro en el periodismo y en la vida. Lo fue y no dejará de serlo. Porque cada vez que escribo, ante cada palabra que elijo, con cada frase que completo, por cada idea que logro transmitir, con cada emoción, recuerdo a Fernando. Recuerdo sus lecciones, siempre implacables -e impecables- de redacción; recuerdo sus terapias peripatéticas, que de patéticas no tenían nada pero si mucho de enriquecedoras y reveladoras de su verdadero temperamento.

Fernando era, ante todo, un poeta en el sentido vital de la palabra, y para esa generación de periodistas que nos iniciamos bajo su tutela a finales de los ochentas, Garavito, como le decíamos cariñosamente, fue un padre intelectual y una cátedra viviente de buen periodismo, de independencia, de pasión creadora, de acérrima honestidad y sensible inteligencia.


Fue hermosa la época en que conocí a Fernando. Se iniciaba el año 88 y él tenía la responsabilidad de inaugurar una nueva propuesta periodística en Colombia. Yo, con un par de años de experiencia que había adquirido en el Noticiero de las Siete y en el Semanario Zona, me fui a buscar trabajo en La Prensa, un tabloide dirigido por Juan Carlos Pastrana que se preparaba para hacerle competencia en Bogotá a los tradicionales periódicos capitalinos, incluyendo El Espacio. Lo de que fuera dirigido por un Pastrana no me gustaba ni cinco, pero sabía que su jefe de redacción era Fernando Garavito y de éste ya tenía referencias.

El periódico, además, iba a ser diagramado por el artista Gustavo Zalamea, y a él llegaron, durante ese primer y apasionante año, plumas como las de Eduardo Arias, Pedro Badrán, Miguel Silva, Sonia López, Olga Sanmartín,  y muchos otros que tuvieron luego un brillante recorrido por el periodismo. Yo tenía al menos dos meses de embarazo cuando me dijo que era una firme candidata a formar parte del equipo, así que se lo confesé con una mezcla de pudor y de miedo, preguntándole si él creía que eso representaba algún problema para mi contratación. “¡Faltaba más!”, fue su respuesta. “¿Cómo así que las mujeres no van a tener derecho a quedar embarazadas? Ni que se les ocurra.” Y siete meses más tarde, cuando mi hija nació, tituló con su nombre una esquela preciosa en la sección de cosas del día.

Era un “neura”, sí, y más de una vez me sacó piedras y lágrimas al colgarme un artículo o rehacerme una crónica. Pero me alegré profundamente por la suerte de tenerlo otra vez como editor en Cromos, unos años más tarde. Fue la apasionante y al mismo tiempo dolorosa época de la Asamblea Constituyente, y de los homicidios de Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo Ossa.

En 1992 prologó mi primer libro de poemas después de haberme acompañado en la difícil etapa de corregir, reescribir y descartar versos que no tuvieran un mínimo de decencia literaria. También eso le agradezco hasta hoy. Y su amistad, que muchos años más tarde, a pesar de los exilios y los éxodos que cada cual vivía, se mantuvo intacta en su calado y calidez.

Patricia Iriarte. Barranquilla, octubre 29 de 2010






Ejercicios de soledad



Fernando Garavito




Estamos solos la mosca y yo
en esta tarde de sábado.
No intento sorprenderla como ella,
que surge sin saber cómo
mientras levanto la vista del libro donde leo
de atardeceres y congojas.
Lo más admirable de la mosca no es su vuelo geométrico
ni su lenguaje de figuras,
sino esa suerte echada que la distingue
y que la obliga a aceptar el destino
de haber llegado a morir a este sitio sin boñigas,
donde el único horizonte posible es la almohada.
Es evidentemente joven la mosca,
de pequeño tamaño, silenciosa, casi aséptica,
ni siquiera con el deseo de encontrar una borona,
un compañero,
con el que pueda hablar de sus preocupaciones de mosca
-que yo ignoro-,
de viajes al basurero y a los desperdicios,
que ella haría con actitud deportiva en caso de no haberse
extraviado aquí
lejos de sus hermanas.
Sé bien que las moscas no son acariciables
menos con el pensamiento,
de suerte que me acostumbro a pensar en ella
como un hecho súbito que surge y desaparece,
para nada necesitada de mí o de mi creencia,
satisfecha consigo misma en sus esguinces y rincones.
Esta mosca es lo menos mosca que haya conocido,
pero ella debe saberse mosca para ser tan encantadoramente solitaria:
toda clasificación parte de mí, a ella la tiene sin cuidado
ser mosca u hombre o elefante,
en su fuero íntimo le importará poco que ella sea hombre y yo mosca,
y no se extrañará de no verme volar
cuando compruebe que llevo mis dos patas a la cabeza
y la sacudo para que produzca palabras y pensamientos,
o cuando suene el teléfono trayéndome tus noticias
o cuando me siento descuidadamente cerca del periódico,
mientras le ayudo a que aparezca muerta y ya. Como yo, como todos
.









HOMENAJE DE LA POETA YIRAMA CASTAÑO
Del Libro inédito Memoria de Aprendiz


Un ángel en Lisboa



A Fernando Garavito



Me imagino que se levanta cada día

                         con ganas de zumbar,

que se despliega sobre el papel
con la rabia propia
 y las miradas ajenas puestas sobre él.
Me imagino que despierta
y persigue los olores más extraños,
aquellos rancios, aquellos agrios.
Me imagino que da vueltas sobre la palabra
y se posa sobre ella,  multiplicándola.
Me imagino que busca la luz,
limpia sus alas,
se guarda de sí mismo
y espera el golpe por venir.
Me imagino que sigue atento,
más allá de toda sombra,
que busca los desechos,
que los lame y los escupe.
Me imagino que tiene frío
        que su cuerpo ya es poema
y que la ciudad,
adoquín por adoquín,
se parece a él.


Para conocerlo más:



* Nota de la revista colombiana Razón Pública, a la cual se había sumado este año Garavito como editor adjunto.



* Entrevista de Mónica del Pilar Uribe para Rebelión:

* Página de la Fundación Lannan, que le había otorgado en 2006 el Cultural Freedom Award.



* Una de sus acciones más sonadas recientemente: la carta que envió al presidente de la Universidad de Georgetown, a raíz de la vinculación del ex-presidente Alvaro Uribe Vélez a esa institución:
http://criticaypunto.wordpress.com/2010/08/



*Artículo titulado "Los cuatro jinetes de nuestro apocalipsis"
http://www.bonavet.com/page66.htm



* Nota de la revista Cambio en noviembre de 2008 sobre su libro Banquete de Cronos:
http://www.cambio.com.co/culturacambio/734/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3648723.html


* Sobre su visita a Bruselas a comienzos de este año, donde ofeció una conferncia para el Palamento Europeo:
http://www.senadoragloriainesramirez.org/index.php/2010/03/visita-de-fernando-garavito-a-bruselas-y-el-parlamento-europeo/

jueves, octubre 07, 2010

Un festival para transformar los tiempos

Hace poco menos de diez años el miedo se enseñoreaba en los Montes de María; El Carmen de Bolívar era  una ciudad sitiada por los violentos; la palabra estaba encerrada, amordazada, negada. Lo que cambió afuera lo sabemos, mal que bien, pero ¿Qué cambió adentro para que hoy sea posible que de los Montes de María y de la Serranía del Perijá bajen los relatos y sus relatores y se lleve al espacio público la palabra de los que siempre habían sido  "inaudibles" e "invisibles"?

Las historias de dolor y de alegría, los recuerdos del horror y la apuesta por la esperanza emergen de las mismas personas que ayer se escondían en las cañadas para escapar de la muerte y sellaban sus ojos, sus oídos y sus labios para no ver, para no oir, para no decir.  Cientos de niños, jóvenes, mujeres y abuelos emergen para recuperar su espacio y su tiempo en la sociedad. Emergen desde un duelo elaborado y acompañado; emergen de una decisión de vivir; emergen de un proceso de aprendizaje que transforma los modos de ver y de pensar. De verse y de pensarse.

Podría decirse que una metodología, la del Cuerpo Audiovisual, ayuda a obrar el cambio que hace posible la apropiación de un lenguaje por parte de hombres y mujeres sencillas que no tienen, en su mayoría, una instrucción escolar básica. Pero en realidad, lo que mueve todo esto es el compromiso de un Colectivo con su comunidad y la convicción de que la comunicación es un derecho y desde allí es posible construir espacios de encuentro, tejer relaciones, crear discursos propios y sobre todo, hacer de la paz una vivencia cotidiana.

Los documentales que se proyectaron la semana pasada en la plaza de El Carmen de Bolívar y en la sede del Colectivo de Comunicación Montes de María Linea 21 dentro de la programación del Festival Audiovisual de los Montes de María. Versiones de la memoria, son apenas el botón de muestra de un movimiento que crece silenciosamente, como las flores, pero se enraiza profundo, como los árboles.
Rodolfo Palomino, de San Basilio de Palenque, 
recibió el màximo galardón otorgado por el público 
con "La lucha de los kuagros".

Keiner Morales, director de Colectivo
Audiovisual de Maria la Baja, ganador del 
segundo puesto.




Iván Alvarez, director del colectivo
de San Jacinto, ganador del tercer lugar.










Luz Marina Rodríguez, de Ovejas,
Narradora de la Memoria

























miércoles, septiembre 29, 2010

Imágenes que hacen memoria



El Festival Audiovisual de los Montes de María

Imágenes que hacen memoria




Imagen tomada en Mampuján,
para el documental "Las mujeres de Marialabaja."
Por estos días El Carmen de Bolívar comienza a entrar en ebullición, como en los buenos viejos tiempos. Y como lo hace todavía cada diciembre y cada sagrado 16 de julio, día de su santa patrona: la plaza se limpia, las fachadas se pintan y por todas partes se hacen preparativos para recibir en casa a los visitantes. Se habla de la tarima, de la orquesta que viene a tocar, de los periodistas, de los profesores, de los estudiantes y de los cientos de jóvenes campesinos que comienzan a hacer su andadura en el mundo audiovisual.

Semejante bullicio obedece a que esta semana se levanta el telón del primer Festival Audiovisual de los Montes de María. Versiones de la memoria, un espectáculo al que los grupos participantes comenzarán a llegar desde el 30 septiembre; pero no lo harán en limusinas ni automóviles lujosos con champaña incluida, sino en buses, carros, jeeps, burros, motos, motociclas y bicicletas. 

Vienen en grupos de 17 personas desde 10 municipios que se extienden en el territorio caribeño desde María la Baja en Bolívar, hasta Manaure, Cesar, en límites con La Guajira y Venezuela, y este número obedece a que los 15 miembros de cada colectivo de comunicación estarán acompañados por uno de sus líderes o lideresas, más un “actor” o “actriz” de su comunidad que haya  participado en el documental realizado por ellos.

Esos 150 niños y jóvenes estarán desde el viernes 1 hasta el domingo 3 de octubre  compartiendo sus experiencias como realizadores audiovisuales con jóvenes colegas de otras regiones del país que mostrarán también los videos comunitarios que han realizado en Bogotá, Cali, Florencia, Popayán, San Andrés y la Sierra Nevada de Santa Marta. Pero también tendrán la visita de maestros y destacados trabajadores y trabajadoras del arte audiovisual en nuestro país.

Por todo esto y por los objetivos que se ha fijado, el Festival de los Montes de María  servirá no sólo para trazar el mapa audiovisual de una amplia zona del Caribe colombiano, sino un mapa de la memoria de las víctimas de la violencia en nuestra región. De esos hombres y mujeres que han vivido en carne propia el bombardeo, la masacre, la violencia sexual, el desplazamiento y el olvido.

En esos 18 municipios de Bolívar, Sucre y Cesar las poblaciones victimizadas por la guerra han podido reconstruir el recuerdo de las pérdidas y de los aprendizajes en medio de la resistencia. De la mano de los jóvenes los viejos recuerdan y cuentan, y entre todos tejen el relato de su circunstancia histórica. Primero lo hicieron con carteleras y periódicos murales que ponían en la tienda, la escuela o la plaza, y luego con programas de radio que aprendieron a hacer y a emitir en un ámbito cercano. Ahora lo están haciendo con la fotografía y la cámara de video, que a veces, por decisión de la comunidad, no muestra el dolor de lo pasado sino la alegría por la cotidianidad recuperada o viejas y bonitas tradiciones que las nuevas generaciones desconocían.
"Herencia despojada" es el documental de la Escuela de Narradores
y Narradoras de la Memoria de Ovejas.

A esto se le llama Escuela de Narradores y Narradoras de la Memoria, un programa que se inició hace tres años como parte de un esfuerzo por dignificar a la población afectada por el conflicto interno. Su creador es el Colectivo de Comunicaciones Montes de María, quien con su trabajo le ha demostrado a las entidades nacionales y de cooperación internacional que la Comunicación juega un papel fundamental en las estrategias de apoyo, protección y acompañamiento de las víctimas en su proceso de restablecimiento y reparación, así como en la recuperación de sus derechos.

El Carmen de Bolívar será entonces, desde el jueves próximo, un agitado punto de encuentro de viajeros de muchas latitudes. Desde la sede del “Cole”, como le llaman cariñosamente los miembros del equipo organizador del evento, se terminan de editar los documentales, se coordinan itinerarios de los invitados, se limpia, se pule, se pone a punto todo un andamiaje que permitirá albergar y alimentar a casi 300 personas durante cuatro días y desarrollar una programación académica que tendrá como invitada de honor a la gran documentalista colombiana Marta Rodríguez.

Lo que sucederá en esos días de fiesta audiovisual ha sucedido ya en dos ocasiones anteriores, pero esta vez el número de documentales duplica el de la segunda muestra, celebrada en 2007. Este año las cámaras llegaron más lejos: a tres municipios de la Serranía de Perijá, en el departamento del Cesar, donde el Colectivo de Comunicaciones Montes de María ejecuta actualmente con el MPDL, la Corporación de Desarrollo Solidario, la Universidad Javeriana y De Justicia, el proyecto Memoria, Territorio y Comunicación, que cuenta con recursos de cooperación a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AECID.  

El territorio de donde vienen estos documentales, estas historias, estas imágenes, es un territorio de inigualable belleza pero también de profunda inequidad. Por eso, desde El Carmen de Bolívar se escucharán las voces y se verán las imágenes de los campesinos desplazados, de las mujeres, de los jóvenes y de los niños de Maria la Baja, Ovejas, Zambrano, San Basilio de Palenque, San Juan Nepomuceno, San Jacinto, Manaure, Media Luna y San José de Oriente.

Alguien decía medio en serio y medio en broma que este Festival va a inaugurar la alfombra verde para estos protagonistas de la historia. Verde como los montes que los inspiran y que los sostienen.

Patricia Iriarte. 

miércoles, septiembre 22, 2010

Crece Poemario


Cantaclaro registra con mucha alegría la tercera edición del Festival Internacional de Poesía del Caribe, Poemario, que comienza este miércoles 22 de septiembre, esta vez como evento concertado con el Ministerio de Cultura.

 Los y las invitadas internacionales este año son Deth Guerreiros, de Brasil; Enrique Noriega de Guatemala; Regina Swain, de México; Diego Valverde de Villena, peruano residente en Madrid; y Luis Hernández, cubano que también vive en Madrid. Entre los poetas colombianos  se encuentran Piedad Bonnet, Giovanni Quessep, Eugenia Sánchez, Sonia Truque y Robinson Quintero Ossa, Tallulah Flores, Julio Olaciregui, John Better, Irina Henríquez, José Luis González, Esmir Garcés y  Danith Urango, entre otros. La nómina es de 50 poetas que estarán leyendo teatros, centros culturales, esquinas, centros comunitarios, barrios populares, bibliotecas, colegios, universidades y parques de Barranquilla.
En palabras de Miguel Iriarte, coorganizador del festival junto con Aníbal Tobón, este es  "el único evento literario de su tipo que ha tenido en la ciudad en los últimos 100 años". Y de alguna manera, la ciudad se va dando cuenta de lo que significa tener a 50 poetas durante cuatro días recorriendo los auditorios, plazas, parques, colegios y bibliotecas. Este año, como los anteriores, habrá 25 recitales, talleres y lecturas para niños en Barranquilla, Salgar,Puerto Colombia, Galapa y Baranoa.

PROGRAMACIÓN POEMARÍO
  
MIÉRCOLES 22

1 p.m. Colegio Hebreo Unión. Cra. 43 Calle 85 Esq. Irina Henríquez (Cord.), Eugenia Sánchez (Cund.), Sonia Truque (Valle), Luís Mallarino (Atlco.).
3 p.m. Biblioteca Piloto Infantil. Calle 36 No. 46-66.  Poemas infantiles. Lectores: Aníbal Tobón y Manuel Sánchez.
4 p.m. Colegio Metropolitano. Estadio Metropolitano. Hugo Donado (Atlco.), Gustavo Burgos (Ant.), Matilde Eljach (Cauca), William Jiménez (Cesar), Enmanuel Pichón (Guajira).
7 p.m. Plaza de la Aduana. Vía 40 No. 36-135. Lanzamiento de la antología Colombia en la Poesía colombiana. Presentación: Robinson Quintero Ossa / Joaquín Mattos. Recital de inauguración.  Julio Olaciregui (Atlco.), Sonia Truque (Valle), Eugenia Sánchez (Cund.), John Better (Atlco.), Deth Guerreiros (Brasil), Diego Valverde Villena (Perú), Enrique Noriega (Guatemala), Luis Hernández (Cuba), Regina Swain (México), Tallulah Flores (Atlco.)

JUEVES 23

10 a.m. Instituto Experimental del Atlántico. Calle 70 Cra. 38 Esq. Enrique Noriega (Guatemala), Annabell Manjarres (Mag.), Enmanuel Pichón (Guajira), Eliana Díaz (Atlco.), Julio Olaciregui (Atlco.).
3 p.m. Universidad del Atlántico (Sede Norte) William Jiménez (Magd.), Jairo Castillo (Bolívar), Winston Morales (Huila), María Clara Escobar (Atlco.), Esmir Garcés Quiacha (Huila).
4 p.m. Teatro Amira de la Rosa. Regina Swain (México), Danith Urango (Cord.), Nena Cantillo (Bol.), Alexandra Adress (Sucre), Juan Ensuncho (Sucre).
4.30 p.m. Taller de Poesía (1ª sesión). Biblioteca Piloto del Caribe, Vía 40 No. 36 – 135. Tallerista: Joaquín Mattos Omar. Poeta invitado: Luis Hernández (Cuba)
7 p.m. La Cueva. Cra. 43 No. 59-03. Diego Valverde Villena (Perú), Sonia Truque (Valle), Juan Ramírez Dawkins (San And.), Hellman Pardo (Cund.), Joaquín Mattos (Magd.).

VIERNES 24

3 p.m. Barrio Simón Bolívar. Colegio de Bachillerato. Eugenia Sánchez (Cund.), Carlos Polo (Atlco.), Annabell Manjarres (Mag.), Leider Utria (Atlco.), Limedis Castillo (Guajira).
4.30 p.m. Taller de Poesía (2ª sesión). Biblioteca Piloto del Caribe, Vía 40 No. 36–135. Tallerista: Joaquín Mattos Omar. Poeta invitado: Diego Valverde Villena (Perú)
5 p.m. Comfamiliar, Teatrino. Carrera 54 No. 59-167. Hellman Pardo (Cund.), Esmir Garcés Quiacha (Huila), Gustavo Arrieta (Mag.), Robinson Quintero Ossa (Ant.), Dankir Ortiz (Cesar).
7 p.m. Parque Cultural del Caribe. Calle 36 No. 46–66. Deth Guerreiros (Brasil), Winston Morales (Huila), John Better (Atl.), Tallulah Flores (Atlco.), Gonzalo Márquez Cristo (Cund.).
9 p.m. La Sala Teatro. Sociedad de Mejoras Públicas. Luís Hernández (Cuba) Jorge Schultz (Atlco.), Juan Ramírez Dawkins (San Andrés), Julio Olaciregui (Atlco.), Luis Mallarino (Atlco.) (Atlco.).
.

SABADO 25

9 a.m. Biblioteca Popular de La Paz. Carrera 13 Calle 104. NIÑOS. Poemas Infantiles. Lectores: Zoila Sotomayor y Manuel Sánchez.
10 a.m. Biblioteca Popular de La Paz. Carrera 13 Calle 104. Diego Valverde Villena (Perú), Robinson Quintero Ossa (Ant.), Alexandra Adress (Sucre), Rosa María Herrera (Atlco.), Hellman Pardo (Cund.).
10 a.m. Taller de Poesía (3ª sesión) Comfamiliar. Cra. 54 No. 59-167. Tallerista:  Joaquín Mattos Omar. Poeta invitado: Julio Olaciregui (Atlco.)
4 p.m. Río Magdalena (Plaza del Río, Barrio Las Flores). Aníbal Tobón (Atlco.), Miguel Iriarte (Sucre), María Clara Escobar (Atlco.), Luis Mallarino (Atlco.), Gonzalo Márquez Cristo (Cund.).
8 p.m. Barrio Abajo (Casa de Hierro). Carrera 50B No. 42-43. Enrique Noriega (Guatemala), Matilde Eljach (Cauca), José Luís González (Sucre), Danith Urango (Córd.) y Eugenia Sánchez (Cund.).

DOMINGO 26

3 p.m. Parque Sagrado Corazón. Calle 80 Carrera 42. Feria del Libro Poético. Recital Poesía Infantil: Miguel Iriarte y Aníbal Tobón.
4 p.m. Mesa de Jóvenes. Mayra Alejandra Díaz (Atlco.), Stefanny Santodomingo (Atlco.) y Keiko Liu Ripoll (Atlco.), Rafael Gómez Salcedo (Sucre).
5 p.m. Luís Hernández (Cuba), Deth Guerreiros (Brasil), Limedis Castillo (Guajira), Irina Henríquez (Córd.), Winston Morales (Huila), Juan Ensuncho (Sucre), Carlos Polo (Atlco.), Sonia Truque (Valle), José Luis González (Sucre), Luis Mallarino (Atlco.).

RECITALES EN EL ATLÁNTICO

Jueves 23. 8 p.m. Plaza de Salgar. Gustavo Arrieta (Magd.), Vanessa Sánchez (Atlco.), Jorge Schultz (Atlco.), Jairo Castillo (Bol).
Viernes 24. 6 p.m. Casa de la Convivencia. Puerto Colombia. Irina Henríquez (Cord.), Jairo Castillo (Bol.), Regina Swain (México), Nena Cantillo (Bol.), Osvaldo Cantillo (Atlco.).
Sábado 25.  10 a.m. Casa de la Cultura. Galapa (NIÑOS) Poemas Infantiles. Lector: Anibal Tobón y Luis Hernández (Cuba)
Domingo 26. 5 p.m. Casa de la Convivencia. Baranoa. Dankir Ortiz (Cesar), Matilde Eljach (Popayán), Gustavo Burgos (Ant.), William Jiménez (César), Danith Urango (Córd.)


Fuente ilustración: http://estanteboliviano.blogspot.com/2010/05/residencia-de-poesia-experimental.html

Mujeres de palabra. Armemos la espantosa

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