miércoles, agosto 19, 2009

Resultados del Portafolio de Estímulos 2009

La ceremonia de premiación se llevará a cabo mañana jueves 20 de agosto a las 7:00 p.m. en el Museo de Arte Moderno.

Los resultados fueron dados a conocer esta semana por la Secretaría Distrital de Cultura de Barranquilla.

Becas de creación

Danza. Fundación Escuela de Marlio Cortés. Proyecto: La invitación

Teatro. Colectivo de Teatro Infantil “Rakataplun”. Proyecto: Salvemos a la madre monte.

Música: Colectivo Koko`s. Proyecto: Arturo Alvarez Manotas y su colectivo Koko`s.

Producción discográfica de la música tradicional. Pedro Tapias Proyecto: Nuestra Tierra Caribe.

Artes plásticas. (2) becas. Grupo Indocumentado. Proyecto: Descansa. José Guillermo Sanchez Velásquez. Proyecto: Los hombres no tienen alas.

Video ficción: Viviana Goelkel. Proyecto: Maquillaje para ciegos.

Video documental: Patricia Iriarte. Proyecto: “Cuéntanos Ramón...”

Dramaturgia: desierta.

Becas de Investigación

Danza. Maribel Egea García. Proyecto: Identificación e investigación de la comparsa en el Carnaval de Barranquilla.

Música. Luís Gabriel Osorio. Proyecto: Trascripción de la música tradicional arhuaca interpretada en el carrizo.

Literatura. Eduardo Márceles Daconte. Proyecto: El eje Aracataca–Barranquilla en la vida y obra de García Márquez.

Artes plásticas: desierta

Tema libre. Darilys Almanza. Proyecto: Kinorama Barranquilla


Beca de coedición para un texto literario:

Cristina Duncan Salazar. Título del texto: Tallulah.doc


Premio Distrital de Gastronomía:

Doris Méndez Caicedo.La yuca y sus manjares.

lunes, agosto 17, 2009

Roberto Burgos Cantor en Clips de Poesía

Ars Antiqua Galería y Cantaclaro presentan una nueva sección dedicada a divulgar poesía colombiana, caribeña y universal, en la voz y la imagen de los autores.
Para esta primera entrega traemos al cartagenero Roberto Burgos Cantor, escritor colombiano nacido en Cartagena. Autor, entre otros, de los libros Lo amador y otros cuentos, De gozos y desvelos, Quiero es cantar, El patio de los vientos perdidos y La ceiba de la memoria, novela ganadora del Premio Casa de las Américas 2008. Es el primer poeta caribeño publicado en Clips de poesía, y en exclusiva para este blog leyó un poema de su libro La novia enamorada del cielo.


Bogotá, mediados del 2009


Opulenta, megalómana, concentradora, desbordante. La ciudad sigue creciendo, alcanza sus límites, se desborda de la meseta donde nació y chorrea por igual pobreza y riqueza hacia las cuatro esquinas cardinales. Entre más rica más bella, entre grande más lenta, entre más moderna más tóxica. Bogotá, la capital de Colombia, crece en altura y en profundidad.



Explosión de grafitis, en la Candelaria,
en la Séptima, la 30, la 15.
Las paredes parecen de pronto grandes salas
de exposición de arte urbano.






















martes, agosto 04, 2009

Nuestro mundo Caribe

Aimé Cesaire y el Caribe en Cartagena y Barranquilla


Yo reencontraré el secreto del gran diálogo, el secreto de las grandes combustiones. Diré tormenta, río, diré tornado. Diré hoja. Diré árbol. Me mojarán todas las lluvias, brillaré humedecido por todos los rocíos. Igual que la sangre arrebatada en la corriente lenta del ojo de las palabras, como caballos furiosos, como niños muy pequeños, como coágulos, cubrefuegos, como ruinas de templo, como joyas, correré lejos, lo suficientemente lejos como para desalentar a los mineros. El que no me entienda, tampoco entenderá el rugido del tigre. Soy el que canta con la voz aherrojada en el jadeo de los elementos. Es dulce ser nada más que un pedazo de madera, un corcho, una gotita de agua en las aguas torrenciales del comienzo y del fin. Es dulce abandonarse en el corazón destrozado de las cosas. La poesía nace con el exceso, la desmesura, con la búsqueda acuciada por lo vedado.”

Aimé Cesaire. Basse Point,

Martinica,1913-2008


IX Seminario Internacional de Estudios

del Caribe: “Naciones, poder y cultura en el Caribe”

3 al 7 de agosto en Cartagena

Esta versión del seminario, organizado por el Instituto Internacional de Estu

dios del Caribe, Grupo Sociedad Cultura y Política en el Caribe de la Universidad de Cartagena, tiene conferencias, paneles y muestras culturales en homenaje al poeta y pensador de Martinica Aimé Césaire.

Sobre la obra de este escritor y sobre un vasto número de temas concernientes a la comunidad caribeña disertarán investigadores e intelectuales de varios países de la región, adem

ás de España, Estados Unidos, Alemania y Portugal, entre otros.

Más información sobre el programa en el Instituto Internacional de Estudios del Caribe: Centro Cra 4 No. 38-40 Plaza de la Merced. Cartagena. Teléfono: (095) 6646182. FAX(095) 6646182. E-mail: iiecaribe@yahoo.com


5 de agosto en Barranquilla: Seminario sobre la obra del escritor caribeño Aimé Cesaire

Programa:

10:00 - 12:00 a.m. Conferencia “Aime Cesaire: lengua y lenguaje universal en su poética literaria”. Delia Blanco, Doctora en Letras Modernas de la Universidad Paris IV Sorbonne.

3:00 – 4:00 p.m. Lecturas de la obra de Césaire “Regreso al País Natal”.

4:00 – 6:30 p.m. Conversatorio sobre la obra de Césaire, con Ariel Castillo, Miguel Iriarte, Alfonso Rodríguez y Delia Blanco.

7:00 p.m. Proyección del documental Aimé Césaire, una palabra para el siglo XXI (Euzhan Palcy, 1994).

Lugar: Parque Cultural del Caribe. Invitan: Alianza Francesa, embajada de Francia y Festival Internacional de Poesía en el Caribe, PoeMaRío.



“.. cuando mi turno llegue en el aire

elevaré un grito tan violento que salpicaré el cielo completamente

y por mis ramas hechas jirones y por el insolente chorro de solemne tronco herido

Les ordenaré a las islas que existan.”

sábado, agosto 01, 2009

Nihtho Cecilio o la memoria del color


Desde que se inauguró su exposición “Tributo al color rojo. II parte”, en el Centro Cultural Comfamiliar, Nihtho Cecilio fue casi cada día a la galería y pasaba allí muchas horas. Uno de esos días fui con mi hija para ver la muestra con la calma que no permite el coctel de la primera noche, y ante mi sorpresa de encontrarlo allí, me contó la anécdota del pintor francés Pierre Bonnard, quien siendo ya famoso sobornaba a los vigilantes del museo donde estaba su obra, y pincel en mano se dedicaba a retocar sus lienzos. Me confesaba, de esa manera, que era un inconforme permanente con su obra y que al igual que Bonnard, pensaba que las pinturas nunca estaban del todo terminadas. De hecho, si algo caracteriza a este pintor en nuestro medio artístico es que trabaja en sus cuadros hasta último momento y esto quiere decir incluso cuando ya están colgados.

Sentados en el piso de la galería Nihtho Cecilio me cuenta, a su manera, sus inicios en la pintura. Y a su manera es con la importancia de los colores en los primeros años de su vida, allí en el Barrio Abajo: “Un lugar terriblemente hermoso, cuando la Tierra giraba a menor velocidad y la felicidad era nuestra compañera de juegos y las casas permanecían libres de rejas y el canto de las sirenas se escuchaba reciente y no había sido reemplazado por el llanto de las sirenas metálicas”. En ese barrio que todavía no lo abandona, recibió a los cinco años su bautizo de luz cuando el amarillo brillante que un congo llevaba en su vestido lo encandiló mientras jugaba con sus hermanos. Ataviado con su capa y con una muñeca en las manos, el congo se detuvo un momento frente a la puerta de su casa y esa imagen se quedó en él para siempre. Como se quedó el azul indefinible que otro personaje de fantasía, la marimonda, llevaba en su chaqueta el día en que se detuvo ante él y escondido tras la máscara, le guiñó el ojo. Era el tiempo en que las primeras comparsas de carnaval recorrían la Calle de la Felicidad, la misma que desde entonces también le da nombre al arroyo.

Y a propósito de nombres, no puedo evitar preguntarle de dónde viene su original apelativo y me cuenta que su nombre de pila (bautismal) es Alberto Enrique Escobar Ospino, pero su abuela lo llamó desde niño con el curioso nombre de un torero muerto en el ruedo, al que luego se agregó el de Cecilio, por un amigo que renegaba del suyo.

¿Desde cuándo pintor?
Desde los 7 años, sin que aún le mudaran todos sus dientes (“porque fui retardado dental”, dice con su jocosidad habitual), cuando, solo y a escondidas, se propuso aprender a dibujar para emular a sus hermanos mayores, quienes al principio no creyeron que él fuera el autor de dibujos tan perfectos. Tuvieron que verlo pintar delante de ellos para admitir que el menor de sus hermanos ya les aventajaba en este arte.

Cuando tenía 10 años, la lectura de un artículo sobre Vincent van Gogh en una revista Selecciones le acentuó la obsesión por la pintura y fue tan clara su vocación que se ganó el derecho a comenzar sus estudios de pintura en Bogotá. Luego volvió a Barranquilla para ingresar a la Escuela de Bellas Artes, donde se hizo maestro en artes plásticas.

Pero volvamos al color. De esa explosión cromática que es el carnaval de Barranquilla viene su atracción por el tema, que está presente en su obra desde 1982. En ese entonces le dijeron que pintar congos y toritos era lo más ordinario y chabacano que se le había podido ocurrir, pero él no se dejó amilanar y lo que hizo, a lo largo de estos años, fue integrar el carnaval y sus personajes a los otros temas que la vida va dictando: el desplazamiento, la violencia, la corrupción. Es así como ese desfile de marimondas, toritos, congos y disfrazados termina siendo el retrato de la sociedad toda, que no quiere enterarse a veces de lo que ocurre más allá del carnaval.

Junto al azul y al amarillo está el rojo, arraigado también en su memoria como la bandera roja de una danza, el rojo de una falda, el fuego de un incendio en su barrio y la sangre, que gotea desde siempre en su historia de hombre del Caribe, afrocolombiano y consciente de los dramas de su época. Esa mañana, junto a su obra “Tributo a los expulsados de la película” que simula una mancha de sangre en el piso derramándose desde una lata de película tricolor, Nihtho cuenta por qué desde el año pasado viene rindiéndole tributo al rojo con obras de gran formato que muestran marimondas ahogándose en la ciénaga, aguas teñidas de sangre y noches de miedo en las que la luna se refugia en los ranchos de los pescadores para huir de los asesinos.

“Fue en el año 1978 o 1979, en un conversatorio con Alvaro Barrios y otros pintores de la Escuela sobre la función del arte, cuando llegué a la conclusión de que esa función no podía ser solo estética sino también social, comprometida con una causa, y en este caso, el tributo al rojo es mi voz que se levanta contra el acto de matar, venga del extremo que venga”.

Detrás de estos cuadros sobre la masacre de Nueva Venecia, en la que el 22 de noviembre del año 2000 un comando paramilitar asesinó a 37 personas, hay una investigación


personal del artista sobre la comunidad de pescadores de la Ciénaga Grande, donde, asegura, por cuenta de los llamados “fresqueros” la esclavitud ha tomado nueva forma, en pleno siglo XXI. Pero esta preocupación social viene de tiempo atrás. Conmovido por la tragedia del desplazamiento forzado, el pintor barranquillero realizó en el 2005 la exposición “Tiempos difíciles”, en la que introduce en su obra el barquito de papel como elemento poético que habla de la fragilidad y el desamparo del desplazado en el mar de dificultades que su condición le impone.

En su próxima exposición, que veremos a comienzos del 2010, volverán con fuerza estos y otros temas plasmados en lienzos, instalaciones y pequeñas esculturas cargadas de denuncia e ironía, pero también de humor y de esperanza.

Nihtho es un artista en búsqueda incesante, y en ese afán la palabra es su aliada secreta. En su conversación la palabra es ya una bandera que ondea juguetona, ya un pez que se sumerge en el lenguaje para extraer de él sus posibilidades creativas. Lo cierto es que Nihtho anda siempre con un texto entre manos y asiste a un taller literario para pulir su escritura, de donde, si se obsesiona tanto como lo hizo con la pintura, quizás salga también un escritor de gran alcance.


Fotografías de Patricia Iriarte

jueves, julio 23, 2009

La Poesía, la poseía, la posee

Leo Castillo frente a la Alcaldía de Barranquilla, en 2005-6 (Foto de David Romero)


Los pasajeros

Irrumpen un día
en nuestra zona de riesgo:
- Me llamo Paco Nieto
el inquilino de arriba
y estoy a tus completas órdenes.

- Me llamo Diana
la reina de Bellas Artes
y me gana bailar y enloquecer.

- Soy tu querida María Eugenia
y te quiero
te quiero tanto Leo.

- Me llamo Ricardo, amigo mío
y te convido a fumar
de mi fantástico cigarrillo verde.

- A mí puedes llamarme Susana
pero págame antes mi amor.

Al otro día son espejismo y nostalgia
fantasmas borrosos enredados entre el gentío
que el tiempo hábilmente escamotea
y finalmente devora
con su habitual eficacia.


Del libro "De la acera y sus aceros", del poeta Leonidas Castillo, que esta noche es relanzado en el Bistró de la Alianza Francesa, a las 7:00 de la noche.

En buena hora es re-presentado a la ciudad este libro, editado hace dos años por el entonces Instituto Distrital de Cultura y Turismo o IDCT, pero casi e inexplicablemente ignorado por "la crítica" de la ciudad (ni qué decir la del país). Aunque, pensándolo bien, si en esta ciudad no hay crítica...

De la acera y sus aceros contiene más de 40 poemas, algunos de ellos concebidos, macerados, escritos, o como él mismo diría, escupidos y excretados durante sus dos años de estancia en las calles de Barranquilla.

Lo que para muchos colombianos y colombianas es un año de servicio militar, un año rural, o tres meses de práctica empresarial, para Leo Castillo fueron dos años de aceras, callejones y recovecos en esta urbe ribereña; experimento vital voluntario que lo exime de cualquier deuda o servicio pendiente con la sociedad y que antes bien, tuvo el arrojo de traducir a la literatura con la habitual fuerza y belleza de su verbo.

Leo ha continuado trabajando además, en su novela, Labor de taracea, que ya circula en su versión virtual y ojalá pronto lo haga en la impresa, y en dos obras poéticas de largo aliento que también merecen una buena edición.

lunes, julio 13, 2009

Fotoreportaje

Plaza de San Nicolás. Domingo 12 de julio, 6:00 p.m.

Así se ve San Nicolás una semana después del desalojo que hizo la administración distrital. Según el boletín de la Alcaldía Distrital del lunes 6 de julio, y reproducido por la prensa local, “Los barranquilleros amanecieron este domingo con un nuevo espacio público del centro histórico totalmente recuperado: se trata de la emblemática Plaza de San Nicolás, que esta madrugada fue despejada por la Alcaldía de Barranquilla, con el apoyo de otras entidades…”

Desde el punto de vista del espacio físico, puede que sea cierto, pues 250 puestos de ventas fueron retirados por la maquinaria oficial. Se supone que ahora vienen las obras de recuperación urbana, siguiendo el diseño de la firma OPUS Oficina de Proyectos Urbanos de Medellín, ganador del concurso organizado por el Ministerio de Cultura para la recuperación del Centro Histórico. Pero los vendedores organizados protagonizaron una jornada de protesta días después por lo que consideraron una acción arbitaria e improvisada. Asovendedores denunció irregularidades en el desalojo y el Concejo Distrital sesionó el 9 de julio cerca de la plaza con los vendedores del sector, quienes insistieron en que no puede haber más desalojos sin una adecuada política de reubicación.

Por política se entiende un programa de vivienda, educación y salud para la población que durante décadas, y por varias generaciones, ha vivido de y para el negocio de las ventas callejeras, a falta de mejores opciones de trabajo.

La Alcaldía afirmó que la medida obedece al cumplimiento de las normas sobre espacio público, pero Cantaclaro visitó la plaza el domingo y uno de los vendedores desalojados dijo que la acción se debió al cumplimiento de una acción de tutela interpuesta por el cura párroco de San Nicolás. ¿Cuál es la verdad?

En todo caso, no es difícil imaginar que sin un plan coherente e integral de recuperación, antes de que comiencen las obras, y aún después de que estas terminen, este espacio será ocupado por nuevos rebuscadores emergentes, habitantes de la calle y menesterosos que se reproducen día a día con la pobreza de la ciudad. Como el Paseo Bolívar y otros lugares del centro recientemente “renovados”, la falta de pertenencia, de conciencia ciudadana, de espíritu cívico o como quiera que se le llame, unido a la falta de mantenimiento de las instalaciones, dejará su huella de fealdad y deterioro donde quiera que miremos.


“No puede haber desarrollo urbano si no hay desarrollo humano.” Dina Luz Pardo, directora de Asocentro. En entrevista con Ernesto McCausland


Para estar pendientes:
El próximo 5 de agosto: 5º Foro El Centro Vive. Organizado por
Asocentro: http://centrohistoricodebarranquilla.blogspot.com/

martes, junio 30, 2009

Bogotá, cuerpo preparado


¡Ay Macondo! Invita el viernes 3 de julio a las 7:00 p.m. a una noche de danza contemporánea con el grupo

Danza Común y su espectáculo “Bogotá, cuerpo preparado”.

Danza Común es un grupo conformado por estudiantes de diferentes facultades de la

Universidad Nacional de Colombia en el año de 1992

. Su espectáculo Bogotá, Cuerpo Preparado expone experiencias de ciudad, atravesando de lo íntimo a lo público, combinando danza, canto, conversación e

imbricaciones de la cultura popular.

Lugar: Frente la sede de Ay Macondo: Calle 68 No 62

– 27

Entrada libre

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Angel Quintero presenta en

Barranquilla su más reciente libro, "Cuerpo y cultura: Las músicas mulatas y la subversión del baile."

El jueves 2 de julio a las 6:30 p.m. en la Casa del Carnaval



viernes, junio 26, 2009

Pasó por aquí

BECCASSINO EL POETA


Acudí, curiosa, a la invitación que hizo el Festival Internacional de Poesía Poemario para ver y escuchar a Angel Beccassino en el auditorio de La Aduana, como parte de la programación preparatoria de la segunda versión de este festival, que tendrá lugar en agosto.

Como músico, el invitado es creador de la Banda Dispersa de la Madre Selva, que ha producido media docena de discos; como publicista, su agencia es la autora de los comerciales de Colombiana; como fotógrafo y realizador audiovisual tiene un montón de títulos publicados y más de un premio en su curriculum; como periodista es reportero de guerra, guerreros y políticos; como poeta, un libro casi clandestino, y en todo es un subvertidor de conceptos. A Beccassino se le deben también proyectos como la Bienal de amor y éxtasis, y acciones directas como los Choques de Afecto en hospitales psiquiátricos.

En esta ocasión trajo una de sus facetas más inquietantes: el arte erótico. Con títulos publicados como El ojo del pene, Teta y 77 orgasmos, uno sabe a qué atenerse, y el happening de la noche, en el que se prometían videos y poesía, no fue la excepción. El acto se inició con una proyección (imagen de lluvia electrónica en pantalla) en el que sólo se oía, con un efectivo acompañamiento musical, la jadeante y sensual voz de una mujer diciendo repetidamente: “No….no… no….no…” Y así durante 10 minutos que parecieron 30.

A renglón seguido, un video titulado algo así como Del corazón y otros temas… de carnicería, donde la protagonista es una chica que acaricia y se acaricia todo el cuerpo con un corazón sangrante, para luego, agotadas las posibilidades de este órgano, pasar a un manojo de vísceras –suponemos que obviamente de res- que terminaron de cubrirla de sedoso rojo escarlata. A este primer video siguieron otros, menos sanguinolentos pero igualmente arriesgados, por no decir inclasificables.

Y por fin, los poemas, que leídos con esa voz que tiene el pibe, nos hipnotizaron por su musicalidad, honestidad y descaro con que sabe describir los vaivenes del amor, o de los amores que se libran en la cama, en las calles y en la carne propia. Beccassino el poeta es tan sutil o tan brutal como lo es el periodista o el fotógrafo. Pero lo mejor de él aflora en esos versos en los que es profundamente hombre en el más humano sentido del término, es decir, ahí está su virilidad (con todo y sus trazas de misoginia, según una amiga que estaba entre el público) pero ahí también asoma la fragilidad del ser humano que se ve perdido en el juego de la seducción y se entrega, sin más artificios, a los estragos que el sexo nos deja en el corazón.

Mara del Río



Sin título


Nubes en sus labios

una tatuada

a la altura del corazón.

Meticulosa

fellatio

de rodillas.

Mientras él come

un perro caliente

en la gasolinera

y piensa

en el valor de la brisa

en Africa.

- No me olvides,

pide ella.

- Si no suena

el teléfono,

soy yo.

responde él.



Fruta podrida, fruta prohibida


Se estrelló mi boca

contra su mosquito.

Nos chupamos

desesperados.

Dame una jaula

tan grande

que no la vea,

pedí entonces.

No eres malo,

eres mediocre.

No sabes abandonar.

Por eso te quedas.

Sonrío piadosa ella.

sábado, junio 20, 2009

"Salwa, la turca", primera película colombiana sobre la inmigración árabe


Hace unos días la guionista y directora de cine Sara Harb anunció en Barranquilla que su primer largometraje, Salwa, la turca, comenzará a ser rodado este año en La Habana, en asocio con la empresa Cuba Film Productions de Canadá. Este proyecto, en cuyo guión y producción viene trabajando desde hace varios años, despertó el interés de esta productora, que decidió apostarle a una historia que recorre toda América Latina y que gira en torno a las migraciones árabes que llegaron al Caribe a comienzos del siglo pasado, dando origen a un interesante proceso de integración cultural sobre el que aún no se ha hecho ningun trabajo cinematográfico en Colombia ni en ningún otro país del continente.

La película cuenta la historia de Salwa, una niña de 7 años y su familia, que iba en un barco de bandera francesa rumbo a Buenos Aires para huir de la guerra que asolaba Medio Oriente a manos del Imperio Otomano. Sin embargo, por una jugada del destino la familia tiene que desembarcar en Cartagena, donde inicia una nueva vida en medio del choque cultural. En ese nuevo mundo crece Salwa, con sus sueños y deseos propios que debe defender de su padre, quien a su vez intenta defender los valores de su cultura ancestral.

Los escenarios del filme serán todos cubanos, con un elenco intercultural donde participarán actores y actrices árabes, cubanos y franceses, y un equipo técnico que incluye talento cubano, canadiense y barranquillero.

Sara Harb, barranquillera de ascendencia libanesa, tiene a su haber varios documentales premiados y un cortometraje, Ensalmo, realizado en 2003. Fue directora de la Fundación Cinemateca del Caribe durante 12 años y actualmente es profesora universitaria, pero sobre todo, ha sido siempre una apasionada del séptimo arte, del que aprende cada día más, y comparte y contagia a todos su cinefilia y su cinefagia.

martes, junio 16, 2009

A veces llegan mails...

Compartimos con nuestros lectores -con autorización de la autora- este mensaje enviado hoy por nuestra amiga Ana Oeding a propósito de la exposición fotográfica inaugurada el jueves pasado en Comfamiliar.


¿Cómo se nos digitalizó la vida?

¿Cómo se nos digitalizó la vida? ¿A qué hora del tiempo entramos, cual Nero el de Matrix, sin sustos ni nada… a la apoteosis de la imagen? ¿De qué modo en nuestra experiencia terrenal ya no se trata de “vivir para contarlo” sino de “vivir para fotografiarlo”? ¿Y enseguida verlo en pantalla como para convencernos de LO VIVIDO”? No sé, no lo entiendo… y seguramente no me alcanzará la vida para intuir qué seguirá de aquí para adelante. Pero ya me acostumbré a ver como algo común y corriente a las adolescentes tomándose fotos cada 30 segundos, a las familias festejando en facebook los pormenores de la última reunión, a todas mis amigas camarita en mano, mostrándose fotos y fotos entre sí.


De esa inercia de observadora in-pensante, me sacaron, como un chorro de agua fuerte, fresca y potente que saliera del centro mismo del edificio de Comfamiliar… las fotos de ustedes, mis hermanas lobas… EN PAPEL DE FOTO, colgadas de las paredes, convertidas como por gracia de la noche en íconos de arte moderna.


Cristi, gracias por volver a ponerme a pensar en Cézanne y su obsesión por las simetrías mientras miraba las tres bolas de pita que te atraparon el ojo allá debajito de la 30, más abajo de San Nicolás Place, en un sábado barranquillero. Y cómo no agradecerte el ayudarme a entender aún mejor el asunto frente a dos bolsas de finas hierbas propias de nuestra culinaria africanista… o frente a las ollitas de mi infancia, a los “chocoritos”, en tamaño real, puestos uno encima de otro desde el más grandote hasta el chiquitico… en fin!!


Paatrii, gracias por compartirme tu revelación mariana, la que tuviste frente a una viejísima ventana de Mompox, tierra de dios, cuando la verdadera voz interna te dijo “Ella vive aquí” y te detuviste a tomarle una foto a la estampa de María, madre de Jesú Cristo. Y gracias por volverme a recordar lo que mis profes trotskistas me enseñaron a los 20 años, y es que una revolución social es tarde o temprano una obra de arte… Sólo viendo tus fotos de la Cuba amada logré entender y sentir de nuevo qué legítimo fue haber creído en los hombres.


Las de ustedes son imágenes de marca mayor. De las marcas indelebles que nos dejaron y dejarán en el cuerpo y en la mente la experiencia de la vida. Imágenes para concebir el arte en su vocación más sagrada: la de traer a esta dimensión terrena momentos, suspiros, colores, palabras que yo creo a estas alturas, solo las conoce el alma.

Con mi AMOR por ustedes y el de ustedes hacia mí les devuelvo en estas palabras que son mías y de nosotras, parte de la alegría que me produjo haber estado en su exposición. Gracias a los hados benignos sobreviví a mi fobia nocturnal de ese día y fui a ese regalo que el destino me había preparado: un coctel de inauguración al que prefiero llamar como llamaríamos una clase de la universidad: Aproximaciones a una comprensión artística de la actual coyuntura social hiperfotografiada e hiperdigitalizada.



anaoeding

Mujeres de palabra. Armemos la espantosa

#ColombiaTieneEscritoras.  Colombia tiene mujeres en el ecosistema del libro y la lectura  Pronunciamiento de mujeres colombianas frente al ...