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Teresita Gómez en el Concierto del Mes. Teatro Amira de la Rosa, marzo 19 de 2011 Fotografía de Patricia Iriarte |
sábado, marzo 26, 2011
Teresita, un concierto
jueves, marzo 24, 2011
Breves páginas con Meira
Por Miguel Iriarte
1.
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Foto de El Heraldo |
Era 1977. Deambulando por
el centro
de Barranquilla, me encontré en una
esquina unos libros viejos con el sello de
la Librería
Mundo , ofrecidos a
los transeúntes a la costumbre de
unos módicos pesos. El encuentro sirvió
para comprar las ediciones príncipe de
Todos estábamos a la espera, de Cepeda Samudio;
Marsolaire, la noveleta de Amira dela Rosa ;
y Alba de Olvido, el primer libro de
Meira Delmar, en aquella
extraordinaria edición de la vieja
Editorial Mejoras de Barranquilla.
De ñapa, me encimaron una edición del Breve tratado de la destrucción de
las Indias, de Fray Bartolomé de las Casas; y una Historia crítica de la
novela argentina, de Manuel Ruano. Aquella era la segunda vez que
tenía para mi deleite los poemas de Meira Delmar, luego de
aquel cuadernillo que le publicó Simón Latino y que yo
había descubierto años antes en la biblioteca de Sincé.
de Barranquilla, me encontré en una
esquina unos libros viejos con el sello de
los transeúntes a la costumbre de
unos módicos pesos. El encuentro sirvió
para comprar las ediciones príncipe de
Todos estábamos a la espera, de Cepeda Samudio;
Marsolaire, la noveleta de Amira de
y Alba de Olvido, el primer libro de
Meira Delmar, en aquella
extraordinaria edición de la vieja
Editorial Mejoras de Barranquilla.
De ñapa, me encimaron una edición del Breve tratado de la destrucción de
las Indias, de Fray Bartolomé de las Casas; y una Historia crítica de la
novela argentina, de Manuel Ruano. Aquella era la segunda vez que
tenía para mi deleite los poemas de Meira Delmar, luego de
aquel cuadernillo que le publicó Simón Latino y que yo
había descubierto años antes en la biblioteca de Sincé.
2.
En 1979 vivía yo a una
cuadra exactamente de la bella casona en
donde residía Meira con su hermana Alicia. Sin conocerla
todavía personalmente, allí la veía casi todas las tardes, a la luz
aromosa del jazminero de su ventana, en la terraza, sola o con
Alicia, conversando en la tarde barranquillera con amigos asiduos,
como Campo Elías Romero Fuenmayor, o aquel señor mayor, con aire
de antigua elegancia, que yo veía también entrar y salir de mi
casa vecina.
donde residía Meira con su hermana Alicia. Sin conocerla
todavía personalmente, allí la veía casi todas las tardes, a la luz
aromosa del jazminero de su ventana, en la terraza, sola o con
Alicia, conversando en la tarde barranquillera con amigos asiduos,
como Campo Elías Romero Fuenmayor, o aquel señor mayor, con aire
de antigua elegancia, que yo veía también entrar y salir de mi
casa vecina.
3.
Yo andaba en esos años cursando
mi licenciatura en Filología e
Idiomas enla Universidad del
Atlántico y revisaba los
relatos precolombinos en un texto titulado Horas de Literatura Colombiana
de Javier Arango Ferrer. Un día, estudiando bajo el roble del
antejardín, recibí la visita del señor vecino que solía ver en la terraza
de Meira, y me preguntó qué estaba leyendo. Cerré el libro y le enseñé
la portada. El sonrió y me dijo: ah, ese libro lo escribí yo.
Y así era. El personaje que pasaba las tardes con Meira resultó ser
Javier Arango Ferrer, un extraordinario escritor antioqueño,
oftalmólogo de profesión, amigo de los nadaístas, Secretario
de Educación en el Atlántico en los años 50 y también embajador
en Argentina, en donde escribió precisamente ese libro que ya era
un referente obligado en la historiografía de nuestra literatura.
Pues, Javier, con ese aire suyo de príncipe desencantado, como lo
llamó X504, tenía una habitación alquilada en casa de mis vecinos
los Ballestas e iba donde Meira cada día a tomar sus alimentos
y a charlar en las tardes.
Idiomas en
relatos precolombinos en un texto titulado Horas de Literatura Colombiana
de Javier Arango Ferrer. Un día, estudiando bajo el roble del
antejardín, recibí la visita del señor vecino que solía ver en la terraza
de Meira, y me preguntó qué estaba leyendo. Cerré el libro y le enseñé
la portada. El sonrió y me dijo: ah, ese libro lo escribí yo.
Y así era. El personaje que pasaba las tardes con Meira resultó ser
Javier Arango Ferrer, un extraordinario escritor antioqueño,
oftalmólogo de profesión, amigo de los nadaístas, Secretario
de Educación en el Atlántico en los años 50 y también embajador
en Argentina, en donde escribió precisamente ese libro que ya era
un referente obligado en la historiografía de nuestra literatura.
Pues, Javier, con ese aire suyo de príncipe desencantado, como lo
llamó X504, tenía una habitación alquilada en casa de mis vecinos
los Ballestas e iba donde Meira cada día a tomar sus alimentos
y a charlar en las tardes.
Fue el principio de una interesante amistad con
un abuelo inteligente
y sabio, de largas conversaciones sobre literatura y arte, de
una indeclinable admiración por Meira y por su poesía, y en él
tuve también a uno de los primeros lectores agudos de mis
poemas iniciales.
y sabio, de largas conversaciones sobre literatura y arte, de
una indeclinable admiración por Meira y por su poesía, y en él
tuve también a uno de los primeros lectores agudos de mis
poemas iniciales.
4.
Otro día, hablando con Javier,
me comentó que estaba
conmovido porque había perdido sus espejuelos de leer y Meira
había tenido la amabilidad de cederle los suyos para que él revisara
un texto que le urgía. Y quería devolverle a Meira en gratitud algo
que compensara aquel regalo. Un libro, dijo, o un poema, quizás,
pero como se confesaba mal poeta a pesar de los esfuerzos, me pedía
a mí que con los insumos del episodio escribiera un poema para
Meira. Fue mi primer poema por encargo. Y lo hice asustado y gustoso.
conmovido porque había perdido sus espejuelos de leer y Meira
había tenido la amabilidad de cederle los suyos para que él revisara
un texto que le urgía. Y quería devolverle a Meira en gratitud algo
que compensara aquel regalo. Un libro, dijo, o un poema, quizás,
pero como se confesaba mal poeta a pesar de los esfuerzos, me pedía
a mí que con los insumos del episodio escribiera un poema para
Meira. Fue mi primer poema por encargo. Y lo hice asustado y gustoso.
5.
Hoy no recuerdo aquel
texto pero sí cuando lo vi doblar la esquina
esa tarde con el papelito en el bolsillo de la camisa, como un
colegial emocionado, mientras yo apretaba los dientes haciendo
fuerzas para conjurar el ridículo ante Meira. Varios días pasaron
para volver a hablar con Javier sobre el recibimiento del poema. Un
día tocó a mi puerta y me dijo: sólo ayer me atreví a entregárselo
y le encantó. Y agregó: Estamos invitados a cenar un día de estos.
esa tarde con el papelito en el bolsillo de la camisa, como un
colegial emocionado, mientras yo apretaba los dientes haciendo
fuerzas para conjurar el ridículo ante Meira. Varios días pasaron
para volver a hablar con Javier sobre el recibimiento del poema. Un
día tocó a mi puerta y me dijo: sólo ayer me atreví a entregárselo
y le encantó. Y agregó: Estamos invitados a cenar un día de estos.
6.
La cena nunca se dio
porque un buen día ya no lo volví a ver. Meira
me contaría después de su genio y su talante, y de cómo la
había emocionado, no tanto el poema como la ocurrencia de Javier.
Y supe también de su muerte años más tarde en Medellín.
me contaría después de su genio y su talante, y de cómo la
había emocionado, no tanto el poema como la ocurrencia de Javier.
Y supe también de su muerte años más tarde en Medellín.
7.
Pero yo conocí
personalmente a Meira después, entre los estantes
de literatura de la vieja Librería Nacional del centro de Barranquilla.
Yo asistía a las Tertulias del Gallo Capón que tenían lugar cada
sábado a media mañana en la cafetería de esa librería, en un convite
en el que el poeta Joaquín Mattos y yo éramos los benjamines
entre presencias como las de Alfredo Gómez Zurek, Carlos J.
María, Edmundo Ramos, Guillermo Tedio, Ramón Bacca, Ariel
Castillo, Oscar Darío Cárdenas y, de vez en cuando, la visita casual
del profesor Assa o Meira.
de literatura de la vieja Librería Nacional del centro de Barranquilla.
Yo asistía a las Tertulias del Gallo Capón que tenían lugar cada
sábado a media mañana en la cafetería de esa librería, en un convite
en el que el poeta Joaquín Mattos y yo éramos los benjamines
entre presencias como las de Alfredo Gómez Zurek, Carlos J.
María, Edmundo Ramos, Guillermo Tedio, Ramón Bacca, Ariel
Castillo, Oscar Darío Cárdenas y, de vez en cuando, la visita casual
del profesor Assa o Meira.
Ese día hojeaba ella un libro de poemas; me le
acerqué, le pregunté
su nombre y me le presenté como alguien que intentaba la poesía. Y
me alegró saber que recordaba gratamente algunos versos míos y
me llamó la atención, cariñosa y severa, por alguna palabra mía
atrevida que ella no compartía. Y fuimos amigos.
su nombre y me le presenté como alguien que intentaba la poesía. Y
me alegró saber que recordaba gratamente algunos versos míos y
me llamó la atención, cariñosa y severa, por alguna palabra mía
atrevida que ella no compartía. Y fuimos amigos.
8.
Tuve la oportunidad de
leer a su lado en Medellín y Cali; de ser
su compañero en un vuelo tempestuoso de Bogotá a Medellín, en el
que me invitaba a disfrutar de la belleza de los relámpagos en el
cielo oscurecido y de los truenos que estremecían el avión; me hizo
el honor de presentar mi segundo libro de poemas; me invitó a
compartir en su mesa las delicias árabes de su casa; hablé con
ella muchas veces de poesía o de música; me regaló su
exquisita colección de discos de vinilo y tuvo siempre una
opinión demasiado generosa sobre mi poesía.
su compañero en un vuelo tempestuoso de Bogotá a Medellín, en el
que me invitaba a disfrutar de la belleza de los relámpagos en el
cielo oscurecido y de los truenos que estremecían el avión; me hizo
el honor de presentar mi segundo libro de poemas; me invitó a
compartir en su mesa las delicias árabes de su casa; hablé con
ella muchas veces de poesía o de música; me regaló su
exquisita colección de discos de vinilo y tuvo siempre una
opinión demasiado generosa sobre mi poesía.
9.
En mi pequeña biblioteca
personal están sus libros. Y regados en
mi corazón están sus versos. Y allí mismo, una enorme gratitud
por su amistad.
mi corazón están sus versos. Y allí mismo, una enorme gratitud
por su amistad.
10.
Meira: “No es el tiempo
el que pasa / eres tú que te alejas”.
jueves, marzo 17, 2011
Meira Delmar, en Google
Poesía de Meira Delmar
- 11 MarLetralia 207 | Especial | Meira Delmar: “La tarde vuela sobre las ...
Meira Delmar: “La tarde vuela sobre las rosas como un ala de oro” ... zarabanda de cristal. Islas, olas, caracolas. Grito blanco de la sal. ...
www.letralia.com/207/especial03.htm - En cachéMeira Delmar. Antología. Revista Exilio No.13-14.
13 Ene 2011 ... 1 Meira Delmar nació en Barranquilla, Colombia, en 1922, ... Nada tengo en el alma. Ni una pena pequeña, ni un recuerdo lejano que me hiciera soñar. .... por dentro como tallos de vidrio, como dulces lámparas repetidas. ...
issuu.com/ntcgra/docs/meira.delmar.antologia.exilio - En cachéMeira Delmar
- 2 visitas - 11 MarPoetas famosos y sus mejores poemas: Meira Delmar
Ha figurado bajo el seudónimo de Meira Delmar desde que algunas revistas cubanas publicaran sus .... Las alas de los sueños, y conmueve. La sangre con su canto sostenido..... En el cristal de aire... Hay una flauta en el silencio, una ...
grandespoetasfamosos.blogspot.com/2009/01/meira-delmar.html- [PDF]
154_Poemas Meira Delmar
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de M Delmar - 2009
Mar con alas. ¡Sombra de la golondrina sobre los vidrios del mar! ... Olga Chams Eljach (Meira Delmar) nació en Barranquilla en 1922 y murió en la misma ...
aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/almamater/article/.../1407 autor, MEIRA DEL MAR, POETISA DEL DESAMOR literatura
Quien es meira del mar
Frases, citas, poemas, mensajes quien es meira del mar. Pensamientos alla, alla....., poesia, versos, ... En la noche de estrellas, o en el alma de un verso. Una vez. No sé donde..... de cristal, como el viento del Sur que si se nombra ...
www.literato.es/quien_es_meira_del_mar/ - En caché - SimilaresMeyra Delmar
Ha figurado bajo el seudónimo de Meira Delmar desde que algunas revistas cubanas publicaran sus primeros ... como un ala de oro". La muerte es ir borrando caminos de regreso ... -mariposa de vidrio- en esta página. Mis ojos niños vieron ...
www.rincondelpoeta.com.ar/poetas_meiradelmar.html - En caché - SimilaresDebate MEIRA DELMAR, POETISA DEL DESAMOR - grupos.emagister.com
8 Jul 2010 ... Debate sobre MEIRA DELMAR, POETISA DEL DESAMOR, dentro del Grupo de Poemas y versos de todo el ... como un ala de oro". La muerte es ir borrando caminos de regreso .... de cristal, como el viento del Sur que si se nombra ...
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Meira Delmar
miércoles, marzo 16, 2011
Marzo 18: "Meira en la memoria"
"Meira en la memoria" es el bello título que Aníbal Tobón le dio hoy a su Correo de las Brujas, en el cual anuncia las actividades que se han programado en la ciudad para el próximo viernes, cuando se conmemoran dos años del fallecimiento de nuestra querida Meira Delmar.
Que Meira permanece en la memoria es una certeza, una realidad que se percibe todos los días a través de los mensajes de cientos de personas que nos han escrito a propósito de la campaña por la casa de la poetisa, y que se expresan en el grupo de facebook "La Casa de Meira tiene que ser para la cultura". Pero cientos no son todos. Hay miles de otras personas que no saben quien es Meira Delmar, que no conocen su poesía y que si la han oído nombrar no reconocen en ella a la figura cimera de las letras que Barranquilla le dio al país. Y esas personas no son solo los habitantes de los barrios populares, a donde está muy bien que se lleve la poesía, como acertadamente lo hará el viernes la Secretaría de Cultura de Barranquilla. También ignoran quien es Meira de la 79 para arriba. Por eso hace falta mucha, pero mucha divulgación sobre su vida y su labor literaria; tanta como la que se ha hecho sobre otros autores del Caribe que contribuyeron a la literatura nacional.
El homenaje que propusimos desde diciembre del año pasado en estas páginas se realizará este 18 de marzo con el apoyo de la Corporación Nieto Arteta y del Parque Cultural del Caribe, como patrocinadores directos. La Secretaría de Cultura de Barranquilla se vinculará con la Ruta Poética y la impresión del primer Cartel de la Poesía, y la Secretaría Departamental de Cultura ha ofrecido también un apoyo que esperamos se haga efectivo en los próximos días para la logística y otros gastos de producción.
Pero si bien es cierto que ambas entidades se han sumado a la celebración propuesta por el Comité Cultural Pro Casa de Meira, y han programado eventos para sus respectivas audiencias, también es cierto que la Alcaldía Distrital y la Gobernación del Atlántico no han dado respuesta a la carta que le dirigimos el 14 de diciembre más de 400 personas y que luego respaldaron 200 más, en una clarísima falta de educación. No sabemos, a la fecha, cuál es la posición de estas instituciones, es decir, cuál es la posición del Estado en el ámbito regional, frente a la petición ciudadana de que se proteja un bien que es patrimonio cultural de la ciudad y que se honre a uno de sus más singulares valores humanos.
No es fácil entender el silencio del alcalde frente a los puntos que se le plantearon en la carta abierta, cuando dice estar empeñado en poner a Barranquilla como una tacita de plata y hacerla competitiva. Nada tan compatible con esto como aumentar la oferta cultural de la ciudad con un hermoso centro cultural en un sector residencial, e incluirlo en un itinerario cultural que arranque en la Biblioteca Departamental, pase por el Museo del Caribe, La Aduana, La Cueva, Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno, Comfamiliar, la Cinemateca y remate en la Casa de Meira.
Del gobernador sabemos que hizo en su momento una oferta a la familia Chams en relación con la casa, pero esta vez no se ha pronunciado y esperamos que lo haga, por el afecto y la deferencia que tuvo siempre para con Meira. La Universidad del Atlántico ha delegado a la profesora Rafaela Vos como su representante en las gestiones que sean necesarias para adquirir la casa, y un sector de la empresa privada comienza a interesarse por el tema.
De todas formas, mientras las instituciones se deciden y la ciudadanía termina de despertar, la Fundación Meira Delmar irá haciendo camino al andar.
El programa del viernes
La Biblioteca Pública Departamental del Atlántico realizará un homenaje que se inicia a las 9 de la mañana con un recital poético e incluye la presentación de los resultados del programa
Atlántico Poético para el fortalecimiento de la lectura y escritura de poesía. También se hará el
lanzamiento del Primer Concurso Departamental Meira Delmar de Poesía para
Jóvenes (buena por esa), que cuenta con el aval de la Gobernación del Atlántico, la Secretaria de Cultura y
Patrimonio y la
Biblioteca Pública Departamental.
Que Meira permanece en la memoria es una certeza, una realidad que se percibe todos los días a través de los mensajes de cientos de personas que nos han escrito a propósito de la campaña por la casa de la poetisa, y que se expresan en el grupo de facebook "La Casa de Meira tiene que ser para la cultura". Pero cientos no son todos. Hay miles de otras personas que no saben quien es Meira Delmar, que no conocen su poesía y que si la han oído nombrar no reconocen en ella a la figura cimera de las letras que Barranquilla le dio al país. Y esas personas no son solo los habitantes de los barrios populares, a donde está muy bien que se lleve la poesía, como acertadamente lo hará el viernes la Secretaría de Cultura de Barranquilla. También ignoran quien es Meira de la 79 para arriba. Por eso hace falta mucha, pero mucha divulgación sobre su vida y su labor literaria; tanta como la que se ha hecho sobre otros autores del Caribe que contribuyeron a la literatura nacional.
El homenaje que propusimos desde diciembre del año pasado en estas páginas se realizará este 18 de marzo con el apoyo de la Corporación Nieto Arteta y del Parque Cultural del Caribe, como patrocinadores directos. La Secretaría de Cultura de Barranquilla se vinculará con la Ruta Poética y la impresión del primer Cartel de la Poesía, y la Secretaría Departamental de Cultura ha ofrecido también un apoyo que esperamos se haga efectivo en los próximos días para la logística y otros gastos de producción.
Pero si bien es cierto que ambas entidades se han sumado a la celebración propuesta por el Comité Cultural Pro Casa de Meira, y han programado eventos para sus respectivas audiencias, también es cierto que la Alcaldía Distrital y la Gobernación del Atlántico no han dado respuesta a la carta que le dirigimos el 14 de diciembre más de 400 personas y que luego respaldaron 200 más, en una clarísima falta de educación. No sabemos, a la fecha, cuál es la posición de estas instituciones, es decir, cuál es la posición del Estado en el ámbito regional, frente a la petición ciudadana de que se proteja un bien que es patrimonio cultural de la ciudad y que se honre a uno de sus más singulares valores humanos.
No es fácil entender el silencio del alcalde frente a los puntos que se le plantearon en la carta abierta, cuando dice estar empeñado en poner a Barranquilla como una tacita de plata y hacerla competitiva. Nada tan compatible con esto como aumentar la oferta cultural de la ciudad con un hermoso centro cultural en un sector residencial, e incluirlo en un itinerario cultural que arranque en la Biblioteca Departamental, pase por el Museo del Caribe, La Aduana, La Cueva, Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno, Comfamiliar, la Cinemateca y remate en la Casa de Meira.
Del gobernador sabemos que hizo en su momento una oferta a la familia Chams en relación con la casa, pero esta vez no se ha pronunciado y esperamos que lo haga, por el afecto y la deferencia que tuvo siempre para con Meira. La Universidad del Atlántico ha delegado a la profesora Rafaela Vos como su representante en las gestiones que sean necesarias para adquirir la casa, y un sector de la empresa privada comienza a interesarse por el tema.
De todas formas, mientras las instituciones se deciden y la ciudadanía termina de despertar, la Fundación Meira Delmar irá haciendo camino al andar.
Patricia Iriarte
El programa del viernes
L
La Secretaria de Cultura, patrimonio y Turismo de Barranquilla ha programado la Ruta Poética, que parte a las 10 am y termina a las 6:00 p.m. frente a la casa de Meira:
1. Concha Acústica Parque Almendra Tropical (Barrio San Roque)
2. Boulevard Simón Bolívar – Plazoleta Frente Iglesia Sta Marta
3. Plaza de la Iglesia Nuestra Señora La Candelaria (Barrio El Pueblo)
4. Casa de la Cultura (Barrio el Bosque)
5. Colegio Barranquilla para Señoritas (Barrio Rosario)
6. Colegio Pestalozzi (Bario Bella Vista)
7. Cll 19 Cra 8 Esq. Colegio Simón Rodríguez “Eduardo Santos Sede 2”(Urb. La Playa)
8. Casa Meira del Mar (Barrio Bellavista)
El programa Casidas de la Palabra que coordina Nora Carbonell ha organizado un recital de Margarita Galindo para el jueves 17 a las 6:00 p.m. en la Biblioteca Julio Hoennisberg (Calle 80 N° 42 E-30)
1. Concha Acústica Parque Almendra Tropical (Barrio San Roque)
2. Boulevard Simón Bolívar – Plazoleta Frente Iglesia Sta Marta
3. Plaza de la Iglesia Nuestra Señora La Candelaria (Barrio El Pueblo)
4. Casa de la Cultura (Barrio el Bosque)
5. Colegio Barranquilla para Señoritas (Barrio Rosario)
6. Colegio Pestalozzi (Bario Bella Vista)
7. Cll 19 Cra 8 Esq. Colegio Simón Rodríguez “Eduardo Santos Sede 2”(Urb. La Playa)
8. Casa Meira del Mar (Barrio Bellavista)
El programa Casidas de la Palabra que coordina Nora Carbonell ha organizado un recital de Margarita Galindo para el jueves 17 a las 6:00 p.m. en la Biblioteca Julio Hoennisberg (Calle 80 N° 42 E-30)
El Comité Cultural Pro Casa de Meira invita a su vez a un recital donde Diez Mujeres de Palabra leerán poemas y textos de
Meira, y para Meira, y el grupo de Jan Mazzilli, así como el cantante Javier
Jiménez tendrán a su cargo la parte musical. También habrá una proyección del
trabajo de fotografía y poesía de David Britton, con la participación de Fadir
Delgado, Rosa María Herrera, Irina Henríquez y Patricia Iriarte.
viernes, marzo 04, 2011
La fiesta comienza....
Comenzó el carnaval; comenzó hace rato. Hace cientos de años. El de este 2011 comenzó cuando el aire lo dijo, porque es en el aire donde empieza a sentirse. El resto es fé. Por eso, nada más, por ahora, que esta columna de Catalina Ruíz en El Espectador: La fiesta y la fé.
http://www.elespectador.com/impreso/columna-254599-fiesta-y-fe
http://www.elespectador.com/impreso/columna-254599-fiesta-y-fe
miércoles, marzo 02, 2011
Plumas invitadas: Aníbal Tobón
Entrevista imaginaria al río Magdalena
Aníbal Tobón, al nivel del Bar de Salgar. Nadapress Dos 2011. Agencia de noticias inoficiosas fundada por Gonzalo Arango. Sale corriendo una vez por mes. Su lema es “No decimos la verdad pero tenemos la razón”.
Los buenos periodistas, los
psicólogos y los detectives deben ser maestros en el arte de entrevistar.
Profesiones que, aunque no son del mismo tipo, en el fondo tienen varias
coincidencias: entre ellas, que buscan descubrir algo a través de las preguntas
y lo consiguen, por supuesto, con las respuestas.
En estos días estuve
rumiando el tema de las entrevistas y pensando en PoeMaRío, el Festival de
Poesía de Barranquilla que es como un río y un mar de palabras, y decidí
hacerle una entrevista al Río Magdalena. Que en los últimos tiempos ha tenido
un triste papel noticioso por sus crecientes e inundaciones, y al que durante
mucho tiempo le han negado el protagonismo que se merece, por ejemplo, en esta
Barranquilla de dios y del diablo.
Todo el mundo sabe que esta
ciudad vive de espaldas a su río, que es un decir común pleno de certeza. Y por
desgracia, y “gracias” a las fábricas de la Víacuarenta, es un río invisible
para la mayoría de los barranquilleros y los visitantes, si se exceptúa a Siape
y Las Flores. Un río cercano, que incluso está íntimamente ligado con la
fundación de Curramba, dicha La Bella, nos está negado. Lo han desplazado de
nuestras miradas y nuestros pies.
Por estas razones ayer me
dirigí hasta Las Flores, caminé por las traviesas de la oxidada línea férrea
del espolón llamado Tajamar, y llegué hasta la cercanía de las Bocas de Ceniza,
que me pareció un lugar adecuado para tener una conversa con “El Río Madre”. Me
senté en una roca a contemplar el enfrentamiento de los potentes caudales del
río y del mar, prendí un cigarrillo y comencé:
- Buenas tardes señor Río, ¿Cómo está usted?
- Caramba que sorpresa, hace
bastante tiempo que no hablaba con nadie que no fuera El Moján… (Miro para
todos lados a ver si diviso al Espíritu de las Aguas y también lo entrevisto,
pero nada me indica que esté cerca) Bueno, contestando a tu pregunta, te digo
que estoy mal, muy mal…
- ¿Y eso?
- ¿En qué mundo vives
mijito? ¿No ves todo este basural contaminante que arrastro? (Veo un taruyero
que se extiende salpicado de botellas de plásticos y sandalias de caucho,
mientras una vaca muerta, con un gallinazo en el estómago, pasa flotando en
estilo mariposa) Eso sin contar con el
mercurio de la minería, los desechos tóxicos de la industria, la pesca con
dinamita, y hasta el polvillo de carbón aquí mismo en mi desembocadura. Estoy
enfermo, aunque todavía no sea de manera terminal, estoy mal.
- A propósito de Terminal, ¿qué es lo que pasa con el de los buques?
- Eso es historia patria
pelaíto. Cuando a principios del siglo pasado se les dio por la cambimbería de
trasladar el Terminal desde el Muelle de Puerto hasta mi desembocadura, ha sido
un zambapalo de dragados y encallamientos. (Viene a mi memoria el viejo muelle
desamparado que se partió en dos, y que a los pocos días partió definitivamente
Meira Delmar, nuestra poetisa) Es que aquí primaron más los intereses de unos
pocos cachacos, y barranquilleros piratas, ante eso que llaman el bien común.
Era cantado que los bancos de arena creados por mis sedimentos iban a taponar
la entrada tarde o temprano, pero la plata es la plata y el negocio se hizo.
Ahora, yo no respondo ni doy declaraciones sobre Funcolpuertos o Dragacol
porque a lo mejor hasta me sicarean, como dicen ahora.
- ¿Dónde nació usted?
- Yo estoy naciendo todos
los días. Broto como un riachuelo desde la laguna La Magdalena en el Páramo de
las Papas a unos 3.700 metros del nivel del mar. Y muero todos los días aquí,
donde estamos hablando, frente al mar y por mis Bocas de Ceniza. (El Río se
acomoda en la orilla del tajamar y mira hacia lo lejos en una especie de
nostalgia húmeda, mientras a poca distancia el mar Caribe lo espera)
- ¿Es cierto que usted es un Río Madre?
- Esas son calumnias de la
oposición. Son apodos que me ponen los literatos ociosos y los vagos
metafóricos. Mis nombres han ido variando, he sido llamado Río Yuma, Guacahayo
y hasta Karacalí, como me conocieron durante siglos en la época precolombina.
Pero después vino el bobo de Bastidas y me bautizó Río Grande de la Magdalena,
por María Magdalena, que me he enterado que no era tan santa como dicen. Y
bueno, es un nombre al que me ido acostumbrando con el correr de las aguas.
- Realmente ¿cual es su importancia?
- Mijito, ¿tú no estudiaste
geografía e historia de Colombia? Tengo más de 1.500 kilómetros de largo, de
los cuales casi mil son navegables, desde Honda hasta Quilla. (En ese momento
cruza el cielo una bandada de alcatraces en formación como si fuera la Fuerza
Aérea del Río, mientras unos barcos esperan su turno de entrada a los muelles
del Terminal) Atravieso 18 departamentos sirviendo de vía natural de
comunicación, soy una inmensa reserva de agua y comida, y por mis caudales y
afluentes entró el progreso al resto del país ¿Te parece poco?
- ¿Usted se considera un portavoz de la naturaleza?
- Déjate de mariqueras, o de
preguntas pringamoceras, como dice Chelo de Castro el cronista más vicario de
Quilla. Pero lo cierto es que el rumor de mis aguas va contando la historia del
país en mis riberas. Además soy un río raro, como el Nilo: voy de sur a norte,
cuando la gran mayoría va al este, oeste o al sur. También es cierto que cada
tanto emito alarmas ecológicas, que la gente y las autoridades no escuchan. Todo
el mundo sabe que me hace daño la tala de árboles en mis riberas y la
destrucción de mis recursos naturales. Pero nadie hace nada, y lo más triste
del caso es que los perjudicados son ustedes mismos.
- ¿Qué hay de cierto en el refrán que dice “Si el río suena piedras
trae”?
- ¿No sabes que esa vaina la han reformado? David Sánchez, que en
paz descanse, dijo que si el río sonaba era porque se había ahogado una
orquesta. Pero fíjate, que las inundaciones del año pasado hubieran podido
evitarse si me paran bolas a tiempo. Ahora todo el mundo a llorar y a echarme
la culpa del despelote, cuando era vaina anunciada. Y eso va a volver a
repetirse, ponle la firma…
- Continuemos hablando de tragedias…
- Huy te pusiste tétrico,
bueno, te complazco. Entre ahogados naturales, suicidas y náufragos de la vida,
más todos los asesinados que han botado a mis corrientes, soy la fosa común más
grande de este país. Cuenta los muertos de la famosa Conquista española a
sangre y fuego contra los indígenas. Luego contemos los decapitados de la
guerra de la Independencia y los de la Patria Boba, eso ya suma un montonón.
Agrégale los muertos por la Violencia de los años 40 y 50, los del bandidaje de
los años 60 y 70, los de los paracos y guerrillos en los 80, 90 y a comienzos de
este siglo, y ya tenemos una cifra escalofriante, que ni te la digo… Te repito,
soy la fosa común más grande de Colombia…
- Cambiando de tema, ¿Qué opina de Heráclito, que dijo que uno no puede
bañarse dos veces en el mismo río?
- Esas son cuestiones filosóficas
y yo me filosorrío de todo eso…. Yo quisiera invitar a Heráclito a que se diera
una pasadita por Mompox, tierra de dios donde se acuesta uno y amanecen dos, y
se metiera en mi cauce para que vea que sí puede bañarse dos veces, una por
dentro y otra por fuera. ¿Cómo la ves? (Lo que veo es a unos pescadores sin
camisa y con un pañuelo pirata en la cabeza, que elevan unas cometas con las
que van pescando. Cosas del ingenio y del rebusque, que es la fuente de trabajo
que el pobre tiene que cranearse para sobrevivir) Ahora dándole la vuelta al
cuento tampoco será nunca el mismo Heráclito el que entre al río, cada vez que
quiera bañarse.
- ¿Y qué puedes contarme del Hombre caimán?
- Mi hermanito, eso
pertenece al mundo de nuestra mágica realidad. Aquí todo es posible, sobre todo lo imposible. Claro que esa historia la
han condimentado con ingredientes de todo calibre. Lo cierto es que era un man
ribereño que le gustaba cogerles punta a las lavanderas del río de Plato y de
Zambrano. Parece que una vez el Moján le dio una pócima que lo convertía en
caimán, para poder acercarse más a las muchachas. Pero un buen día se enamoró
de una morena con cuerpo de sirena, la raptó y se la llevó a vivir a
Barranquilla. El Hombre caimán es hoy uno de los actores del Carnaval, y hasta
donde sé ellos todavía viven juntos y felices. La muchacha pariendo todos los
años niñitos y caimancitos y él anda de batalla de flores en combate de
placeres.
- Un recuerdo que lo haya estremecido…
- Ayayay, recuerdos es lo
que tengo. Sin embargo uno de los que más me ha emocionado fue ver a Simón
Bolívar bajando por mis corrientes. Deteriorado físicamente, y bastante
desilusionado venía el Libertador, aunque eso ya lo ha contado el señor García
Márquez en El general en su laberinto. Pero lo que más me impactó fue cuando
cruzó mi cauce, en estas Bocas de Ceniza, en diciembre de 1930. Venía de
Sabanilla acodado en la borda del bergantín Manuel, escoltado por la fragata
gringa Grampus, para que los capitalinos pudieran estar seguros de que se marchaba
del país. Eso fue triste: un hombre derrotado que moriría a los pocos días en
Santa Marta. No olvido esos ojos enfebrecidos y su mirada de despedida.
- ¿Hay algo que le quieras agregar a esta entrevista informal?
- Hombre sí. No me
preguntaste por Candelario Obeso que se sentaba en mi orilla a contarme como
bogaba sus penas y a recitar “Qué trite que etá la noche, la noche qué trite
etá”. Ni tampoco me preguntaste por José Barros que también piraguaba en mis
aguas sus “bogas con la piel color
majagua”. (Pienso entonces en poemas que son como riadas de palabras
flotando, y en poetas que han llevado el río por dentro, así como otros llevan
su procesión) Ni hiciste referencia al Carnaval de Barranquilla que bastante que
se ha nutrido de la cultura de mis riberas. Nos quedan muchos temas
sobreaguando pero ya que te decidiste a conversar conmigo puedes volver.
Siempre estaré aquí. Unas veces manso y rumoroso y otras bravo y pavoroso.
Siempre aquí, abrazado a mis meandros y a mis recuerdos…
El río calla mientras la
tarde se refleja en el agua. Me levanto, saludo a las cometas con colas de
pescados y me marcho. Camino ahogado de la emoción y con los ojos llenos de
agua. He entrevistado al río Magdalena y soy feliz. Mañana será el turno del
mar Caribe, ese que siempre me dice ola y nunca me dice adiós.
Aníbal Tobón, al nivel del Bar de Salgar.
Fotos: Patricia Iriarte. Bocas de Ceniza, 2009
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