sábado, enero 11, 2014

La galería viviente

Después de tres años de haber sido candidatizados para la Lista Representativa de Patrimonio, los Cuadros Vivos de Galeras obtuvieron el reconocimiento de la nación en enero de este año. Este es un relato sobre una expresión que, en opinión de uno de sus principales impulsores, vuelve añicos muchos conceptos y preconceptos acerca del arte.


Por Patricia Iriarte


En una de las primeras tardes de este año 2014 me encontré con el artista plástico Ciro Iriarte Coley debajo de un inmenso árbol de mango que cubre parte su patio, en las afueras de Galeras, Sucre. Allí, entre el seco follaje que cubría el suelo, Ciro había hecho un claro para colocar dos mecedoras y ofrecerme un sitio fresco en medio de la tarde calurosa. Relataba el artista que los abuelos de Galeras les contaban a sus nietos que sus padres ya conocían los Cuadros Vivos. Testimonios que, según él, les han permitido calcular que esta tradición viene, al menos allí, desde el siglo diecinueve. 

Sin embargo, se sabe que la costumbre de vestir santos, sacar “pasos” –como hacen en Mompós¬–  y  hacer cuadros que recrearan las escenas bíblicas se extendió por toda la región desde la Colonia misma como parte de las estrategias de evangelización, en una parte de la historia social sobre la que poco se ha investigado. “Esa es una de las cosas que hay que hacer, investigar”, dice este pintor y gestor cultural hijo de galeranos y discípulo  del Taller de Arte de Medellín y El Patio, de Barranquilla. Para él, si bien es cierto que ese origen religioso está documentado, es necesario conocer más sobre la evolución que los cuadros han tenido y sobre las particularidades que adquirieron en este municipio, vecino de Sincé, de Buena Vista, de San Benito Abad y de Magangué, por el lado de Bolívar.


Ciro Iriarte Coley
Galeras comparte la tradición ganadera de sus vecinos sucreños, pero por tener en su territorio parte de las ciénagas del San Jorge, también hace parte de esa cultura anfibia tan imaginativa y dada al relato. De cualquier modo, en toda la sabana el repentismo y la chispa están siempre a flor de labios.

Aunque los cuadros están emparentados con las celebraciones y ritos de la religión cristiana, al parecer, continúa el profesor Iriarte, a principios del siglo veinte la gente comenzó a incluir en ellos motivos costumbristas y jocosos. El sentido del humor es uno de los rasgos que distinguen a este pueblo, y parte de él, en su versión más ácida, se le aplica a los gobernantes de turno, buenos o malos. Para la muestra, cuenta el caso de un ex alcalde cuyo eslogan de campaña fue “Haciendo la diferencia”. Pues sucede que su mandato no hizo ninguna diferencia respecto a los anteriores alcaldes que habían esquilmado al municipio, y mientras aún ejercía el cargo se compró una finca cerca del pueblo. Entonces la gente, echando mano de su afilada ironía, le bautizó la finca con el mote de: Hacienda la diferencia.


Pero volviendo a los Cuadros Vivos y a las razones por las cuales el Ministerio de Cultura los declaró Patrimonio Inmaterial de la Nación, una de ellas es el profundo arraigo y sentido de pertenencia que tiene esta expresión entre los habitantes de este pueblo, y que los lleva a involucrarse ya sea en la creación o en el montaje de los cuadros con el préstamo de algún elemento o como espectadores de esa gran galería de arte al aire libre.

“El arte efímero más hermoso de Colombia”

En su forma actual, con la exhibición callejera y el concurso, los Cuadros Vivos existen desde hace 26 años, cuando se creó el Festival Folclórico de la Algarroba, que rinde homenaje también a las artesanías y saberes relacionados con el fruto del algarrobo. Así, durante los tres días de la fiesta, la gente de Galeras se deja llevar por su natural vocación creativa y sorprende a propios y extraños: críticos de arte como Eduardo Serrano; cineastas como Jorge Alí Triana y Pacho Bottía o artistas como Daniel Angulo y Samuel Buelvas. Por su parte Gloria Triana, socióloga y documentalista, definió los Cuadros Vivos como “el arte efímero más hermoso de Colombia”, y se convirtió en una de las promotoras de su declaratoria patrimonial.

"Insignia nacional", un homenaje al sombrero vueltiao, fue uno
de los cuadros más admirados este año, y uno de los
cinco finalistas.

Su hermano, Jorge Alí Triana, se maravilló con la cantidad de público que los cuadros atraen, y decía que ojalá las películas colombianas tuvieran las salas tan llenas como lo están estas calles durante la muestra de los cuadros.

Este año fueron 82 cuadros los que se presentaron. 32 el primer día en el Anillo Vial, 27 el segundo en Las Gaviotas y Santo Domingo, y 23 el tercero en Alameda con sus barrios vecinos. En todos ellos se puede ver desde temprano la movilización de personas que trastean cortinas, armazones, muebles, cartones, plantas, flores, libros, cables y todo el andamiaje necesario para poner en escena la imagen que previamente han creado. Jóvenes, niños, ancianos, gente de mediana edad, todos participan en el montaje de las obras que serán vistas por miles de personas durante dos horas a lo sumo pero que, si logran convencer al jurado, estarán de nuevo ante el público el último día para la premiación final.

"Romeo y Julieta, final de una historia de amor", fue el
cuadro ganador en la categoría Experimental.


Creatividad, laboriosidad y entusiasmo que no habrían sido suficientes para llevar a los Cuadros Vivos al sitio donde se encuentran hoy. Se necesitaron también 23 años de labor educativa continua, y es por ello que había que hablar con Ciro Iriarte, a quien todo el mundo en el pueblo saluda con un: Adiós, profe, ¿Cómo está, profe?, ¿Pa´onde va, profe? Esa labor la ha liderado él desde la Institución Educativa de Galeras (Inega) con su cátedra de educación artística en la que miles de jóvenes han aprendido los fundamentos del color, la composición y la armonía aplicadas a la pintura, la escultura y las artes escénicas. No es extraño entonces que fuera este colegio quien tomara la iniciativa de presentar ante el Ministerio de Cultura la candidatura de los Cuadros Vivos como Patrimonio Inmaterial de la Nación. 

¿Arte popular o arte?

Son muchos los debates y reflexiones que suscita siempre la postulación de una expresión cultural como patrimonio de todo un país, y uno de esos debates es si los Cuadros Vivos deben considerarse arte popular o no. Para el artista plástico y docente Ciro Iriarte lo que vemos en Galeras es arte a secas, y así lo manifestó en un seminario nacional sobre patrimonio convocado por Mincultura el año pasado.

“Yo entiendo que lo de Galeras vuelve añicos ese concepto de arte popular. ¿Se dice que es arte popular para indicar que es un arte menor frente a otro que es mayor? Es arte o no lo es. Lo otro es exclusión, es gueto, es apartheid. Eso es lo que me permite concluir esta experiencia pedagógica que he compartido a lo largo de 23 años: que esta es una propuesta salvaje que rompe todos los esquemas. Por ejemplo, la idea de que solo unos “entendidos” pueden apreciar una propuesta plástica es una falta de respeto. Aquí la gente desde sus capacidades y desde su propio modo de expresarse es capaz de apreciarlo y de decir las cosas de frente, si el cuadro es malo lo dicen y si tiene calidad también son generosos”. Esto quiere decir que los Cuadros Vivos también han formado al público para una experiencia estética, en un proceso que tampoco comenzó hace tres años cuando presentaron la candidatura a Patrimonio, sino mucho antes. 

¿Cuánta gente más ha acompañado este proceso?, le pregunto mientras saboreo un delicioso café que su esposa nos ha llevado al patio.

“La metáfora que yo utilizo es la de una mochila arhuaca, que comienza a tejerse en el fondo con un nudo y a partir de allí se va ampliando cada vez más; así ha pasado aquí”, responde este hombre de hablar pausado y risa fácil. La fuerza –dice–  la tiene el Cuadro Vivo, y él ha ido imantando y atrayendo a más y más gente. Así, por ejemplo, menciona al senador Carlos Martínez Simahan, uno de los principales promotores de esta expresión a nivel nacional, y también a Siervo García, su maestro en el Taller de Arte de Medellín,  quien en 1993 estuvo en Galeras para ver con sus propios ojos lo que su discípulo tanto le había mencionado. 

Esa vez Ciro y Siervo hicieron algo atípico que resultó muy interesante: le propusieron a la gente hacer cuadros para una Calle de los Sueños y una Calle de los Espantos, y el resultado fue sorprendente. “Ahí la gente comenzó a volar”, dice el artista con un brillo en la mirada y una sonrisa de niño travieso. 

"Anciana abandonada"

Desde entonces los cuadros no han dejado de ejercer una fascinación para quienes hacen el viaje hasta Galeras en los primeros días de enero. Porque no es suficiente verlos en fotografías; ni siquiera basta ver un cuadro completo en una exposición del Salón BAT o en el Festival de Artes Escénicas de Cartagena, adonde han sido invitados en dos ocasiones. Como dice Iriarte, “un cuadro es sólo el aperitivo, hay que venir a verlos en su ambiente para descubrir y degustar todo un banquete visual, interesante y variado.” Y es que su esencia está en la atmósfera que se crea en la calle, en el estoicismo del actor o actriz natural que mantiene su posición en la escena, en el arreglo sencillo pero contundente que han ideado los participantes, y en el encuentro final con el público, que se detiene y juzga, o simplemente disfruta del banquete.

Algunos conocedores de las artes visuales han visto en ellos instalaciones, happenings o performances, y con todo eso tienen relación, lo mismo que con el body art o las estatuas vivientes. Pero son otra cosa. Hace dos años Eduardo Serrano escribió así en El Tiempo: “Se trata de montajes realmente ingeniosos con imaginativas escenografías en cuya presentación se logran efectos especiales como la representación verosímil del vuelo de los ángeles o la reconstrucción del Paso del Quindío, de acuerdo con la lámina de la Comisión Corográfica. [...]  es realmente admirable el partido simbólico que los galeranos le saben sacar a un alambre, a un retazo, a un balde, a una cuerda, impartiendo, sin proponérselo, verdaderas lecciones de versatilidad y recursividad.  [...] Se trata, entonces, de una expresión artística simultáneamente raizal y contemporánea, clara y directa en sus contenidos, y que insiste en el ideal de que toda sociedad debe confrontar la vida creativamente.”

Para premiar esa versatilidad, esa recursividad y esa imaginación que despliegan los galeranos se creó hace dos décadas el concurso de cuadros, en el marco del Festival de la Algarroba, pero era, hasta este año, un concurso sin reglas de juego en el que al principio solo eran premiados los cuadros tradicionales y esto desestimulaba a los jóvenes, que ya comenzaban a incursionar en arreglos y temáticas de corte contemporáneo, sorprendiendo cada vez más con la calidad de sus creaciones. Entonces los jurados comenzaron a premiar estos cuadros y los cultores de la línea tradicional se resintieron. En esta ocasión, para zanjar la dicotomía por demás nociva, el “profe” Iriarte propuso considerar las categorías Tradicional y Experimental, y otorgar dos primeros lugares para estimular ambas corrientes.

Esta imagen de Santa Catalina fue la ganadora en
2014 en la categoría Tradicional.
Iriarte no es afecto a los concursos, dice, y señala como una amenaza el incumplimiento de la corporación organizadora del concurso para pagar los premios y los pírricos estímulos que la administración municipal le debía entregar a cada grupo de creadores. En los últimos dos años, a raíz del proceso de inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio, los aportes pasaron de 50 mil a 80 mil pesos, y este año llegaron a 150.000, aunque algunos organizadores consideran que es mucho dinero por un cuadro, demostrando ignorancia y desprecio por el tiempo invertido en crearlo y por el ejercicio intelectual de ponerlo en escena. “Ese aporte no enriquece a nadie, lo que busca es que no sufra el bolsillo de estas familias”, explica el profesor, y agrega que si este año les hubieran asignado más recursos se hubieran montado 150 ó 200 Cuadros Vivos.

Lo increíble es que en el proceso de diagnóstico para la elaboración del Plan Especial de Salvaguarda se descubrió que la Corporación Festival Folclórico de La Algarroba tenía deudas con los creadores que venían desde 1982, y que sumaban $20 millones. Es el resultado de la creencia de que todo el que produce arte o se dedica a la cultura debe conformarse con el aplauso o la palmada en el hombro.

Ciro Iriarte trae a colación el caso del gaitero Nacho Luna, que le da nombre a la tarima del pueblo y que motivó uno de los cuadro de este año: “Nacho es un artista natural, gaitero, decimero y creador de algunas farsas y sainetes que se mostraban ambulantes en las terrazas y calles de Galeras en vísperas de las fiestas novembrinas, pero el hambre y la soledad lo han enloquecido y vive gracias a la colectas que organizamos en el colegio para socorrerlo”.

El arte es libertad 

No hay instrucciones ni cortapisas para los temas de los cuadros, pero existen unas constantes sobre las cuales la gente sigue trabajando. En el período más crudo de la violencia, cuando era un peligro salir del casco urbano y los grupos armados mandaban a la gente a dormir temprano, los cuadros se encargaron de denunciar, a su manera, los atropellos de los paracos, de la guerrilla o del mismo ejército.
Este cuadro fue una crítica a los servicios de salud: el médico habla por celular y la enfermera
se lima las uñas mientras los pacientes esperan.

Hoy siguen presentes el drama del secuestro, de las minas antipersona, de la corrupción de la clase política o la crisis ambiental, pero también se hace la crítica al sistema de salud, a la alienación de los medios, al fenómeno del suicidio juvenil. Sin abandonar como tema la fe religiosa, el orgullo del folclor, los clásicos de la literatura, el tiempo, la muerte, la canción de moda o los platos típicos de la región. “Es sorprendente ver lo vernáculo y universal en dos calles”, dijo Martínez Simahan en una entrevista a El Universal en noviembre pasado. “Una vez presencié en La Calle Lopana la escena de un viaje de ganado y en otra, la muerte de Sócrates”.

En esta XXVI versión del concurso compartieron el primer lugar un cuadro alusivo a la tragedia de Romeo y Julieta y una estampa de Santa Catalina, caracterizada por una niña de 8 años; pero también se premiaron las creaciones dedicadas a la fauna en extinción, el sombrero vueltiao, la bienvenida a Galeras y una curiosa reflexión sobre el tiempo que incluía estatuas griegas, lo que sigue probando que no hay límites a la imaginación siempre y cuando se tenga algo que decir y se sepa cómo decirlo.

El gran telón imaginario se ha cerrado hasta el año próximo, cuando volveré a recorrer la distancia que me separa de Galeras para descubrir lo que este pueblo quiere decirnos al convertirse en una galería viviente.




martes, diciembre 31, 2013

Cosecha del 2013

Por estos días queremos recordando algunas de las páginas de este blog en el año que termina, como un ejercicio de memoria y de balance personal de los hechos que tuvimos en la ciudad y algunas de las preocupaciones, luchas y celebraciones que tuvieron lugar y tiempo en ésta la "Capital Americana de la Cultura".

El año 2013 comenzó con el registro del VII Carnaval de las Artes y una entrevista a sus creadores, Heriberto Fiorillo y Efraim Medina Reyes, sobre las entretelas de la organización de un evento internacional que ya se posicionó como uno de los más importantes celebrados en el Caribe colombiano:

http://cantaclaro.blogspot.com/2013/02/un-carnaval-para-aceitar-la-imaginacion_7.html

En el mes de marzo estuvimos celebrando el nacimiento de un nuevo evento en la agenda cultural, como es el FicBaq, el Festival de Cine de Barranquilla, que organiza la Fundación Cámara Oscura:

http://cantaclaro.blogspot.com/2013/03/barranquilla-estrenara-festival-de-cine.html


En abril hicimos eco a dos peticiones que personas del sector cultural y el Consejo Distrital de Literatura le habían formulado a la Alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera y que hasta esa fecha no habían tenido respuesta. La primera, que nunca fue respondida, se refería a la necesidad de que la ciudad contara con un espacio de discusión permanente y abierto sobre el Carnaval de Barranquilla, a 10 años de cumplirse su declaratoria como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y la segunda le pedía evitar la pérdida de la casa de Meira del Mar:

http://cantaclaro.blogspot.com/2013/04/cartas-y-mas-cartas.html


En julio reproducimos una publicación de Patricia Iriarte en la revista Latitud de el Heraldo sobre el tema de la casa de Meira, y reseñamos, días más tarde, el Seminario Internacional de Estudios del Caribe:

http://cantaclaro.blogspot.com/2013/07/la-casa-de-meira-o-la-miopia-de-la.html

http://cantaclaro.blogspot.com/2013/07/xi-seminario-internacional-de-estudios.html

Septiembre fue un mes de luto para la Literatura, con mayúsculas, por la muerte del escritor colombiano Álvaro Mutis, a quien le hicimos desde estas páginas un pequeño homenaje:

http://cantaclaro.blogspot.com/2013/09/recordando-mutis.html



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Poesía reunida & 19 poemas en su nombre

También teníamos pendientes varios registros -que no reseñas- en estas páginas virtuales de algunas de las novedades editoriales que llegaron a este blog durante el 2013. Publicaciones que merecen destacarse, ya sea en el ámbito literario, musical o cultural en general.

Comenzamos con este título de la editorial Letra a Letra, un sello que irrumpió en la escena nacional hace tres años con el volumen Colombia en la poesía colombiana. Los poemas cuentan la historia, un compendio crítico y diacrónico de poemas de autores nacionales seleccionados por su relación con hitos, momentos o procesos históricos de la nación, desde la época prehispánica.

En este año, para conmemorar los 10 años del deceso de María Mercedes Carranza, Letra a Letra publicó Poesía reunida & 19 poemas en su nombre,  en una edición impecable que estuvo, como siempre, al cuidado de la exquisita Luz Eugenia Sierra. Un volumen de 200 páginas con guardas vinotinto y cuadernillo de fotos que reúne toda la producción de la Carranza e incluye cinco poemas inéditos de ella y 19 textos que le fueron dedicados por otros tantos poetas colombianos. Como este de Juan Manuel Roca.


Paisaje del desencanto


Al asomarse a la ventana
Encuentra que se robaron el paisaje.
Mira el techo de la alcoba
Y en vez de la lámpara de lágrimas
El cielo filtra la luz que agoniza.
Se asoma al espejo y ve caer
La estrella rota de la melancolía.
Divisa una casa en ruinas,
Un país de cielos abolidos
Y gentes que guardan en cajas de cartón
Un pedazo azul de lejanía.
La soledad,
Que es estar en los ojos de ninguno,
Termina por fraguar su negro muro.
Un oculto inquilino
Le sirve el té en un salón de mascarones.
Sin paisaje, sin ojos en sus ojos,
Niña en un tren sin regreso,
Se ve despidiendo amigos
envueltos en el cedro del olvido.
Busca entonces
La puerta de emergencia,
La abre y cierra como una flor marchita.




Profesión de fe

Apartes de la reseña realizada por Patricia Iriarte para la revista viacuarenta, del más reciente libro de esta poeta venezolana que estuvo en la ciudad invitada al Festival Internacional de Poesía PoemaRío:

"Betsimar Sepúlveda quiere y puede decir lo que le susurra el alma y lo que sienten las plantas de sus pies cuando se unen a la tierra. Por eso, en “Profesión de fe” se permite la fantasía, la cotidianidad y su sublimación, la declaración de amor y la lealtad a la memoria. Se permite profesar su fe y al mismo tiempo subvertirla; se permite todo a fin de “concretar lo fugitivo”, como dice Cobo Borda en su prólogo; pero se permite más, se permite bajar al sueño y extraer de él su mensaje cifrado para traducirlo a la poesía."

De este volumen, el poema XXII


Miguel tiene quince años, hay quienes afirman
que sólo habla el dialecto de las cigarras.
Pasa el día imitando con su cuerpo contrahecho el vuelo
de la libélula.
Miguel lleva siempre un zurrón donde guarda las
mariposas y los cocuyos,
para soltarlos en su pequeña habitación y soñarse
monarca del aire, verde y alado.
Esta mañana han llegado los muchachos de la ciudad.
Desde el despeñadero se arrojan al cielo en sus ícaros
enormes y coloridos
Miguel los ve elevarse, giran en vuelos circulares,
ascienden ligeros, brillantes, infinitos.
Miguel corre bajo sus sombras y se detiene al filo al
abismo
ha llegado el tiempo de su despegue.
Miguel abre su bolsa y salen cientos de abejas, cocuyos,
mariposas, libélulas y cigarras.
El viento sopla y empuja al niño zoomorfo.
Miguel se extiende y es azul
Miguel sonríe y es perfecto
Miguel ha ascendido de la tierra
Miguel vuela.

domingo, septiembre 29, 2013

Recordando a Mutis


Alvaro Mutis, poeta y narrador
Bogotá, 1923 – Ciudad de México, 2013

Para los escritores y lectores de mi generación, que transitamos los caminos intelectuales de la izquierda, Alvaro Mutis fue una especie de escritor tabú, no sólo por representar a una burguesía soberbia, orgullosa en su condición privilegiada,  sino por haberse declarado públicamente amigo de la monarquía. Decir aquello en una época de revoluciones, pero en especial de los años 80 para acá, era un anatema. La militancia de ese entonces tomó aquello al pie de la letra y declaró a Mutis como el amigo facho de Gabriel García Márquez.  Para mí, como poeta, era difícil sobreponer las consideraciones políticas a las literarias, así que decidí desobedecer la censura tácita que pesaba sobre su obra y empecé a acercarme a ella leyendo todo lo que salía en revistas y  publicaciones periódicas. Luego compré por primera vez un libro de Mutis, La última escala del Tramp Steamer, que absorbí de un tirón, y años después el cine nos reveló esa bella historia que es Ilona llega con la lluvia, magníficamente contada por Sergio Cabrera. Entonces estaba lista para adentrarme más en su poesía, y nada mejor para eso que la selección publicada por Procultura en 1985 bajo el cuidado de Santiago Mutis, con la poesía publicada hasta ese momento por el escritor bogotano.  De allí escogí los primeros poemas de Mutis que entraron a formar parte de mis favoritos, y algunos de los cuales comparto con ustedes en esta entrada. 

Pero antes, unas líneas para decir que cuando me encontré en Mutis con esas descripciones galopantes de las selvas y pantanos tropicales, con ese asombro por los insectos, con ese sentimiento de derrota ante la corrosión del tiempo, no pude dejar de pensar en su antepasado el botánico, que arrastró su hábito de religioso por las mismas selvas, páramos y lodazales que el joven escritor vería después, en su afán por describir las plantas americanas. Ahora caigo en la cuenta de que si aquel Mutis José Celestino trascendió por su expedición a la flora colombiana, este Mutis Alvaro que acaba de morir trascendió por hacer de la poesía su personal expedición al lenguaje. No fueron sus ideas políticas ni su amistad con escritores ilustres, sino su trabajo de gaviero en las letras hispanoamericanas.

Patricia Iriarte



Soledad

En mitad de la selva, en la más oscura noche de los grandes árboles, rodeado del húmedo silencio esparcido por las vastas hojas del banano silvestre, conoció el Gaviero el miedo de sus miserias más secretas, el pavor de un gran vacío que le acechaba tras sus años llenos de historias y de paisajes. Toda la noche permaneció el Gaviero en dolorosa vigilia, esperando, temiendo el derrumbe de su ser, su naufragio en las girantes aguas de la demencia. De estas amargas horas de insomnio le quedó al Gaviero una secreta herida de la que manaba en ocasiones la tenue linfa de un miedo secreto e innombrable. La algarabía de las cacatúas que cruzaban en bandadas la rosada extensión del alba, lo devolvió al mundo de sus semejantes y tornó a poner en sus manos las usuales herramientas del hombre. Ni el amor, ni la desdicha, ni la esperanza, ni la ira volvieron a ser los mismos para él después de su aterradora vigilia en la mojada y nocturna soledad de la selva.




Un bel morir


De pie en una barca detenida en medio del río
cuyas aguas pasan en lento remolino
de lodos y raíces,
el misionero bendice la familia del cacique.
Los frutos, las joyas de cristal, los animales, la selva,
reciben los breves signos de la bienaventuranza.
Cuando descienda la mano
habré muerto en mi alcoba
cuyas ventanas vibran al paso del tranvía
y el lechero acudirá en vano por sus botellas vacías.
Para entonces quedará bien poco de nuestra historia,
algunos retratos en desorden,
unas cartas guardadas no sé dónde,
lo dicho aquel día al desnudarte en el campo.
Todo irá desvaneciéndose en el olvido
y el grito de un mono,
el manar blancuzco de la savia
por la herida corteza del caucho,
el chapoteo de las aguas contra la quilla en viaje,
serán asunto más memorable que nuestros largos abrazos.




Breve poema de viaje

Desde la plataforma del último vagón
has venido absorta en la huida del paisaje.
Si al pasar por una avenida de eucaliptos
advertiste cómo el tren parecía entrar
en una catedral olorosa a tisana y a fiebre;
si llevas una blusa que abriste
a causa del calor,
dejando una parte de tus pechos descubierta;
si el tren ha ido descendiendo
hacia las ardientes sabanas en donde el aire se queda
detenido y las aguas exhiben una nata verdinosa,
que denuncia su extrema quietud
y la inutilidad de su presencia;
si sueñas en la estación final
como un gran recinto de cristales opacos
en donde los ruidos tienen
el eco desvelado de las clínicas;
si has arrojado a lo largo de la vía
la piel marchita de frutos de alba pulpa;
si al orinar dejaste sobre el rojizo balasto
la huella de una humedad fugaz
lamida por los gusanos de la luz;
si el viaje persiste por días y semanas,
si nadie te habla y, adentro,
en los vagones atestados de comerciantes y peregrinos
te llaman por todos los nombres de la tierra,
si es así,
no habré esperado en vano
en el breve dintel del cloroformo
y entraré amparado por una cierta esperanza.




Cada poema

Cada poema un pájaro que huye
del sitio señalado por la plaga.
Cada poema un traje de la muerte
por las calles y plazas inundadas
en la cera letal de los vencidos.
Cada poema un paso hacia la muerte,
una falsa moneda de rescate,
un tiro al blanco en medio de la noche
horadando los puentes sobre el río,
cuyas dormidas aguas viajan
de la vieja ciudad hacia los campos
donde el día prepara sus hogueras.
Cada poema un tacto yerto
del que yace en la losa de las clínicas,
un ávido anzuelo que recorre
el limo blando de las sepulturas.
Cada poema un lento naufragio del deseo,
un crujir de los mástiles y jarcias
que sostienen el peso de la vida.
Cada poema un estruendo de lienzos que derrumban
sobre el rugir helado de las aguas
el albo aparejo del velamen.
Cada poema invadiendo y desgarrando
la amarga telaraña del hastío.
Cada poema nace de un ciego centinela
que grita al hondo hueco de la noche
el santo y seña de su desventura.
Agua de sueño, fuente de ceniza,
piedra porosa de los mataderos,
madera en sombra de las siemprevivas,
metal que dobla por los condenados,
aceite funeral de doble filo,
cotidiano sudario del poeta,
cada poema esparce sobre el mundo
el agrio cereal de la agonía.



Una palabra

Cuando de repente en mitad de la vida llega una palabra jamás antes pronunciada,
una densa marea nos recoge en sus brazos y comienza el largo viaje entre la magia recién iniciada,
que se levanta como un grito inmenso hangar abandonado donde el musgo cobija las paredes,
entre el óxido de olvidadas criaturas que habitan un mundo en ruinas, una palabra basta,
una palabra y se incicia la danza pausada que nos lleva por entre un espeso polvo de ciudades,
hasta los vitrales de una oscura casa de salud, a patios donde florece el hollín y anidan densas sombras,
húmedas sombras, que dan vida a cansadas mujeres.
Ninguna verdad reside en estos rincones y, sin embargo, allí sorprende el mudo pavor
que llena la vida con su aliento de vinagre-rancio vinagre que corre por la mojada despensa de una humilde casa de placer.
Y tampoco es esto todo.
Hay también las conquistas de calurosas regiones donde los insectos vigilan la copulación de los guardianes del sembrado que pierden la voz entre los cañaduzales sin límite surcados por rápidas acequias y opacos reptiles de blanca y rica piel.
¡Oh el desvelo de los vigilantes que golpean sin descanso sonoras latas de petróleo
para espantar los acuciosos insectos que envía la noche como una promesa de vigilia!
Camino del mar pronto se olvidan estas cosas.
Y si una mujer espera con sus blancos y espesos muslos abiertos como las ramas de un florido písamo centenario,
entonces el poema llega a su fin, no tiene ya sentido su monótono treno
de fuente turbia y siempre renovada por el cansado cuerpo de viciosos gimnastas.

Sólo una palabra.
Una palabra y se inicia la danza
de una fértil miseria.












http://cvc.cervantes.es/actcult/mutis/obra/

Aquí, La muerte del capitán Cook, en la voz del poeta:

Poema en audio: La muerte del capitán Cook de Alvaro Mutis por Alvaro Mutis


domingo, agosto 11, 2013

Adolfo Mejía

Cantaclaro reproduce la columna de Miguel Iriarte sobre el músico sinceano Adolfo Mejía Navarro, publicada por la revista virtual Las 2 Orillas el 27 de julio de 2013, y la complementa con un enlace al relato que hiciera su padre, Fernando Iriarte, sobre la infancia de Mejía,  publicado por el blog dedicado a Mejía de la página soysince.com




Es casi seguro que la gran mayoría de colombianos que tengan la oportunidad de leer esta columna hoy no se sientan interpelados por el nombre de Adolfo Mejía. No es extraño tampoco que muchos jóvenes y adultos del Caribe colombiano vinculados inclusive a la música en sus distintos niveles tengan una idea clara de qué representa ese nombre para la música nacional y para la música latinoamericana.

Es posible, inclusive, que en el propio San Luis de Sincé, el pueblo de Sucre donde nació en febrero de 1905, y en donde habita un busto ubicado en la plaza principal, las últimas generaciones y los visitantes no lo reconozcan ni sepan de quién se trata, porque desde hace mucho tiempo alguien arrancó de su pedestal la placa que lo identificada.

Hace algunos años, cuando en febrero de 2005 se cumplieron los cien años de su natalicio, muchos colombianos  se sorprendieron con una alusión que en ese momento hiciera Daniel Samper Pizano de nuestro personaje en su columna de El Tiempo,  reclamando, como de alguna manera lo hacemos hoy nosotros, la atención y el conocimiento que el país, pero especialmente el Caribe colombiano, debe prestar a una de las inteligencias musicales más destacadas de la cultura nacional. Una figura que no ha contado con la difusión más que merecida de su vida y de su obra musical y poética, tal vez por esa grave imposibilidad que padecemos en nuestra región de reconocernos en lo fundamental; por la tendencia, en cambio, a  entregarnos sin reserva solo a lo ruidoso y efectista, dejando de lado todo aquello que nos requiere introspección y nos reclama serenidad del pensamiento para detenernos a mirar más allá de la caricatura de nosotros mismos.

Por estos días del Festival Internacional de Poesía en el Caribe, PoeMaRío, de manera casual nos hemos encontrado con un par de interpretaciones de Mejía insertadas en los recitales de este festival, interpretadas por dos jóvenes músicos de Barranquilla: una pianista que tocó su famosa danza Pincho y un guitarrista que tocó uno de esos bambucos con los que Mejía, un hombre del Caribe, hacía honores a la música popular de los Andes colombianos. Yo, que conté con la suerte de disfrutar desde pequeño de la música y de las historias de Adolfo Mejía, por entrañables razones familiares que ahora no daré, empecé a pensar en que es posible que el nombre de Mejía ya esté empezando a tocar de una forma distinta a las puertas de una nueva generación de nuestros músicos.

Pero no me hago ilusiones. Porque lo que es cierto, y duele, es que hoy por hoy a Mejía se le conoce, se lo interpreta y se lo estudia mucho más, y con mayor empeño y seriedad, en las facultades y academias musicales del interior del país, que en las instituciones análogas del Caribe colombiano. Y es imperativo que en todos los centros culturales y las escuelas de nuestra región se conozca y se sienta la importancia de un artista que representa de manera extraordinaria la música colombiana en el concierto del nacionalismo musical latinoamericano, al lado de Ginastera en Argentina; Cervantes o Saumell en Cuba; Chávez o Revueltas en México;  y Villalobos en Brasil.

Su música está animada de manera clara y reconocida como una música que fundamenta su esencia y su estructura en los motivos de nuestra música popular, a la que estuvo vinculado desde los seis años de edad cuando aprendió de su padre, el músico y orfebre momposino Adolfo Mejía Valverde, los rudimentos del tiple y la guitarra, o bien en los motivos centrados en los aspectos culturales propios de la herencia española y europea de nuestro mestizaje cultural producto de su búsqueda permanente de nuevas formas y sonidos; pero ante todo resume un abierto y exquisito espíritu humanista de una amplia cultura construida a partir de la lectura, sus viajes y el estudio de la música y de las lenguas extranjeras.

Primicias, su primera obra, fue compuesta a los escasos trece años de edad, y desde ese momento Adolfo Mejía empieza a escribir una historia artística que debería tenerse hoy como modélica. Su obra es extensa y aún desconocida, a pesar de que nuestras principales orquestas sinfónicas y filarmónicas del país, tan escasas, tienen en sus repertorios algunas de sus piezas más representativas, y pianistas destacadas como Teresita Gómez y Helvia Mendoza sean las principales intérpretes de su obra pianística.

Pero Mejía es mucho más. Es uno de los hombres que mejor representa una idea sana e inteligente de esto que hoy por hoy hemos dado en llamar nuestra cultura del Caribe. Y hay que conocerlo, reconocerlo y reactualizarlo.


Hasta aquí el retato de Miguel Iriarte, y a continuación, el enlace al texto del también músico Fernando Iriarte Navarro, gran amigo de Mejía en su natal Sincé:
http://soysince.com/adolfomejia/episodios-de-la-infancia-de-adolfo-mejia-navarro/

sábado, julio 27, 2013

XI SEMINARIO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS DEL CARIBE

XI SEMINARIO INTERNACIONAL DE ESTUDIOS DEL CARIBE

Julio 29 – Agosto 2 de 2013


Esta semana comienza en Cartagena el Seminario Internacional de Estudios del Caribe, que tiene este año como eslogan: Historia, Cultura e Integración en el Caribe”, organizado por el Instituto Internacional de Estudios del Caribe de la Universidad de Cartagena. Se trata del encuentro bienal de investigadores e investigadoras de todo el ámbito del Gran Caribe y de instituciones de los Brasil, Estados Unidos, Francia y España.

Agenda


LUNES 29 DE JULIO

PANEL:  Relaciones Internacionales e Integración del espacio Caribe
  • Jorge Fornet. Redescubrir el Archipiélago Caribe. Director Casa de las Américas, Cuba
  • Watson Denis. La integración de Haití en el Gran Caribe. Universidad de Estado de Haití
  • Orlando Vergés. Las culturas populares en el Caribe: Una apuesta por la integración regional. Director Casa del Caribe de Santiago de Cuba
  • Silvia Mantilla. Integración y desintegración en las fronteras marítimas de Colombia con el Gran Caribe. Universidad Nacional de Colombia, sede Caribe
  • Álvaro Quintana. Relaciones internacionales en el gran Caribe: Desafíos y tendencias actuales. Universidad Jorge Tadeo Lozano


PANEL:  Fronteras políticas o Integración Cultural en el Caribe insular
  • Johannie James. La soberanía colombiana sobre el mar Caribe y su influencia en el desarrollo económico del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.Universidad Nacional de Colombia sede Caribe
  • Yusmidia Solano. Providencia y Santa Catalina: Pueblos del mar sin fronteras.Universidad Nacional de Colombia sede Caribe
  • Raquel San Miguel. Resistencia Creole y formación ideológica en el Caribe occidental: Historias comunes de los sistemas educativos nacionales. Universidad Nacional de Colombia sede Caribe
  • Francisco Avella. ¿El Mar: De quién es y para qué sirve? Universidad Nacional de Colombia sede Caribe
  • Socorro Ramírez. Programa de Colombia para el Caribe. Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia

PANEL: Narrativas históricas del siglo XIX cartagenero

  • Justo Cuño Bonito. La Cartagena Reconquistada: La evolución de la ciudad a través de los informes de los ingenieros miliares de Pablo Morillo: 1812 – 1821.Universidad Pablo de Olvide Sevilla, España
  • Nayibe Gutiérrez. Todavía intramuros. Cartagena en 1885 y el paisaje urbano de una ciudad olvidada. Universidad Pablo de Olvide, Sevilla, España
  • Juan Marchena. De amores y odios. Gaitán Obeso y la ciudad de Cartagena. Universidad Pablo de Olvide, Sevilla, España
  • 5:30 - 6:30 p.m.. CONFERENCIA INAUGURAL:  Rawle Gibbons. Emancipating Education. The Caribbean Yard Campus Model. Universidad de West Indies, Jamaica


MARTES 30 DE JULIO

PANEL: Desarrollo, Conflictos y Problemas ambientales en el Caribe colombiano
  • Víctor Negrete. La región interoceánica biodiversa en el Caribe colombiano. Universidad del Sinú, Montería
  • Amaranto Daniels. El Caribe colombiano hoy: Fragmentación, nuevos conflictos y reestructuración productiva. Universidad de Cartagena
  • Susana Carmona. Conflictos socioambientales generados por megaproyectos en la Guajira Colombiana: La minería de carbón y el distrito de riego Ranchería. Universidad de Antioquia
  • Alejandro Camargo. Reconfigurando el campo: Inundaciones y desarrollo agro-aconómico en el Caribe colombiano. Syracuse University, EEUU

PANEL: Imágenes y culturas compartidas del Caribe insular 
  • Kevin Sedeño-Guillén. Pensar insularmente: Representaciones de la isla en el imaginario occidental.University of Kentucky, EEUU
  • Antonio Gaztambide. El Caribe: Insularidad y culturas compartidas. Universidad de Puerto Rico, Río Piedras
  • PANEL: Representaciones y Definiciones del Caribe: Prensa e Intelectuales  
  • Fernanda Bretones. El Caribe español en las páginas de los periódicos cubanos (1810-1814). Universidad de São Paulo, Brasil
  • Omar Olivo. Prensa proletaria en México de 1876 a 1950. De Los pequeños grupos sindicales a la  expansión del norte y Caribe de México. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México
  • Jean-Claude Arnould. Una prehistoria francesa de la noción de “Caribe”. Université de Rouen, Francia
  • Nadia Morales. El Caribe, los Caribes de Francois de Belleforest. Universidad de Cartagena

PANEL: Identidad y Cultura Caribe desde el Deporte y el Cine
  • Margarita Sorock. Béisbol e integración del Caribe. Investigadora
  • Carlos De Oro. Ciudadanía y conflicto: Representaciones del Caribe colombiano y sus culturas en Los viajes del viento (2009). Southwestern University, Georgetown-Texas, EEUU
  • Ricardo Chica. Se sufre, pero se aprende: Cine, Cultura Popular y Educación en Cartagena 1936 – 1957. Universidad de Cartagena. 
  • 5: 30 – 6:30 p.m.. CONFERENCIA: Alfonso Múnera. Secretario General de la AEC, Fundador del IIECARIBE, Presidente Comité Científico XI SIEC


MIÉRCOLES 31 DE JULIO

PANEL:   Venezuela: Educación, oralidad y saberes ancestrales

  • Argenis José Delgado. Fundamento educativo afrovenezolano en tiempos de transformaciones radicales. Escuela Ideológica Social Afrodiaspórica, Venezuela
  • Yolimar Álvarez. Experiencias de  conocimiento desde la sabiduría ancestral de los maestros, maestras pueblo de la comunidad afrodescendiente  Cuyagua. Edo Aragua, Venezuela. Red de organizaciones afrovenezolanas, Centro educativo integral comunitario Cuyagua, Venezuela
  • Norys Alfonzo. La otredad en la mirada: expresión de la imagen dionisíaca en dos cuentos caribeños (“Un cuento alegre” de Gloria Stolk y “El ahogado más hermoso del mundo” de Gabriel García Márquez). Universidad de Oriente, Venezuela
  • Magaly Guerrero. La resistencia indígena en la obra teatral “Oscéneba”, de César Rengifo. Universidad de Oriente, Venezuela
  • PANEL: Debates y funcionamiento de la Educación en el siglo XIX colombiano
  • Jorge Enrique Elías.  La educación superior en el Caribe colombiano. Siglo XIX. Universidad del Magdalena
  • José Wilson Márquez. El Colegio del Estado y el Proyecto Educativo Radical en el Estado Soberano de Bolívar: 1870-1880. Universidad de Cartagena


PANEL: Cosmogonías, Narrativas afro, Género y Ciencia
  • Rodolfo Guzmán. Satán, piratas, criollos y cimarrones en la ciudad del Caribe colonial. Earlham College, Richmond Indiana, EEUU
  • Bethan Fisk. Pensamiento religioso afrodescendiente en Cartagena de Indias en los principios del siglo XVIII. Universidad de Toronto, Canadá.
  • Doris Lamus. La resignificación del género desde lo afro. Universidad Autónoma de Bucaramanga
  • Yolanda Ricardo. Mujer y ciencia: Nexos históricos y perspectivos. Universidad de La Habana, Cuba


PANEL: Los medios de comunicación y el arte: Recursos para construir los imaginarios urbanos sobre San Juan de Puerto Rico
  • Carlos Rodríguez-Villanueva. La ciudad de todos: Visiones sociales y urbanas de la prensa sobre San Juan de Puerto Rico a fines del siglo XIX. Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico
  • Rafael Cabrera Collazos. Nuevas alegorías urbanas a través del cine puertorriqueñista de los 1980. Universidad Interamericana de Puerto Rico
  • Milagros Denis-Rosario. Relatos de una ciudad: Propuesta discursiva en la imaginería del Viejo San Juan.Hunter College – CUNY, EEUU
  • 5:30 – 6:30 p.m. Premier del documental Roberto Fernández Retamar: Entre la vida y el riesgo. Producido por la Universidad de Cartagena y la Universidad Central de Venezuela. Presentan: Isaías Peña y Rómulo Bustos.

JUEVES  1 DE AGOSTO

PANEL: Historia política del Caribe colombiano en el siglo XIX 

  • Jairo Gutiérrez Ramos. La constitución de Cádiz en las provincias caribeñas de la Nueva Granada.Universidad Industrial de Santander
  • Luiz Geraldo Silva. Los hombres de color de Cartagena y Pernambuco en la era de la independencia: Trayectorias y estructuras (1808-1830).Universidad Federal de Paraná, Brasil
  • Edwin Monsalvo. Una tipificación de las elecciones en los centros urbanos y rurales de la provincia de Cartagena, 1830-1840.Universidad de Caldas
  • Jairo Álvarez. Las sociabilidades políticas durante la guerra civil de 1876 en el Caribe colombiano.Universidad de Cartagena


PANEL: Poesía, Arte, Cultura, Política  y Representaciones
  • Javier Devia. La construcción del cuerpo  a partir del eros y el Tanatos. El caso de las obras poéticas de Reinaldo Arenas y Raúl Gómez Jattín. Corporación Universitaria Minuto de Dios
  • Emiro Santos. Metamorfosis de Proteo: Vivencia simbólica y mundo heraclítico  en la poesía de Rómulo Bustos Aguirre. Universidad de Cartagena
  • Karen Rivera. Arte, cultura y política: La estética de En Tono Menor.Universidad de Cartagena
  • Wilfredo Esteban Vega. Presentación de Revista  En Tono Menor: Debates sobre Cultura y Representaciones en Cartagena (1979 – 1982). Universidad de Cartagena

PANEL: Construcción de ciudad, de nacionalismo e identidad 
  • Marleny Restrepo. Imagen de ciudad proyectada desde la gestión de la administración municipal: una mirada desde la prensa local. Universidad de Córdoba
  • Antonino Vidal - Guissepe D’Amato. De la Villa al mercado global: Barranquilla a principios del siglo XX.Universidad del Norte
  • Hugues Sánchez. Los usos del folclore y la construcción de una identidad regional “costeña” y nacional en la obra de Antonio Bruges Carmona y Gabriel García Márquez, 1940-1950. Universidad del Valle
  • Elissa Lister. Fiesta de mitos y leyenda: Una aproximación a la historia nacionalista dominicana.Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín

PANEL: Patrimonio, Legislación Étnica, Luchas y Resistencias
  • Laura Sánchez. Memoria, patrimonio documental y archivos de grupos étnicos y comunidades en Colombia.Archivo General de la Nación, Col. 
  • Alfonso Cassiani. Cimarronismo, luchas libertarias e independencia: El tricentenario de San Basilio de Palenque.Consultor e investigador
  • Luz Adriana Maya. Políticas públicas y legislación étnica hacia los afroantioqueños, 1991 – presente. Universidad de los Andes
  • Zuleica Romay. Palabras con filo. Resistencia e insurgencia del discurso racial en la cotidianidad cubana. Instituto Cubano del Libro, Cuba
  • Presentación del Centro de Documentación para la Historia y la Cultura de los Afrodescendientes en el Caribe colombiano CEDACC y lanzamiento de la Serie Audiovisual Cartagena Piel de Cimarrones. Universidad de Cartagena – IIECARIBE – AECID Agencia  Cooperación Internacional Española 


VIERNES 2 DE AGOSTO 

PANEL: De Semillero a Investigadores del Instituto Internacional de Estudios del Caribe
  1. Javier Ortiz. El pasado como refugio: Cartagena de Indias y las memorias histórico-políticas de Joaquín Posada Gutiérrez. El Colegio de México
  2. Raúl Román. Limitaciones diplomáticas en las márgenes del Estado colombiano.  La precariedad de la soberanía en el Caribe durante el siglo XIX. Universidad Nacional de Colombia, sede Caribe
  3. Lorena Guerrero. La modernización de la ciudad-puerto de Cartagena: entre discursos de biopolítica y eugenesia, 1910-1930. FLACSO-Sede Ecuador
  4. Muriel Vanegas. ¿Intelectuales en debate o en sintonía? Encuentros y contrastes en pensadores afrocaribeños en torno a Educación, Nación e Identidad, 1910-1950. Universidad de Cartagena
  5. Orlando Deávila. Las múltiples dimensiones del placer: Balances y perspectivas en la historiografía del turismo en el Caribe, 1993-2013. Universidad de Connecticut, EEUU

PANEL: Imaginarios e impactos del consumo turístico del Caribe
  • Santiago Burgos. La gestión del paraíso, el Caribe simulado y la incorporación sistémica de Cartagena de Indias: Relación entre sus geografías imaginadas y el desarrollo geográfico desigual. Universidad Jorge Tadeo Lozano, seccional Caribe
  • Emilio Pantojas García. Consumir el Caribe: El Imaginario Turístico del Siglo XXI. Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, Puerto Rico
  • PANEL:   Representaciones y Expresiones literarias caribeñas
  • Hernando Motato. Personajes de lo cotidiano en la representación de la ciudad a partir de La muerte en la calle, de José Félix Fuenmayor. Universidad Industrial de Santander
  • Lourdes Martínez-Echazábal. Viaje al oriente: El Santiago de dos peregrinos". University of California Santa Cruz.
  • Silvia Valero. El camino hacia “sujeto afrodiaspórico” en la obra de Quince Duncan. Universidad de Cartagena
  • Aleyda Gutiérrez. Más acá del lirismo, más allá de la narración: Pavana del ángel de Roberto Burgos Cantor. Universidad de San Pablo, Brasil
  • 3:50 – 4:20 p.m. Roberto Burgos. Presentación de El secreto de Alicia. Escritor

PANEL: Entre Cuba y Colombia: trayectorias, prácticas y pensamiento racial de la diáspora afro- latinoamericana en el siglo XX
  • Jesse Horst. Los Barrios Marginales y la política urbana durante la Republicana Cubana, 1937-1955.Universidad de Pittsburgh, EEUU
  • George Palacios. Manuel Zapata Olivella (1920-2004): Pensador afrodiaspórico político, radical, hereje y profeta. Saint Mary’s College, Notre Dame, IN,EE.UU
  • Ana Milena Rhenals – Francisco Flórez. Ajustando el ideal de inmigración: Afro-antillanos, sirio-libaneses, raza e inmigración en Colombia, 1880-1937. Universidad Pablo de Olavide, Sevilla-España - Universidad de Pittsburgh, EEUU

CONFERENCIA DE CLAUSURA:
Silvio Torres – Saillant. Desventuras del legado colombino: Hacia una historia intelectual rehumanizada. Syracuse University, EEU

miércoles, julio 17, 2013

La casa de Meira o la miopía de la ciudad frente a la cultura



En Chile existen tres casas dedicadas a preservar la memoria y la obra de Pablo Neruda: la Isla Negra, en El Quisco; La Sebastiana, en Valparaíso y La Chascona, en Santiago. En Amherst, Massachusetts, funciona el Museo Emily Dickinson, conformado por las dos propiedades con que contó la familia de la poeta norteamericana en esa ciudad, Homestead y Evergreens. La Habana cuenta con el Centro Cultural Dulce María Loynaz, que  funciona en la magnífica casa donde viviera por medio siglo la poeta mayor de Cuba y que alberga también al Instituto Cubano del Libro, como resultado de la cooperación cultural entre la Junta de Andalucía y el Ministerio de Cultura de Cuba.

En Bogotá, en la casa donde habitó hasta su muerte el poeta José Asunción Silva, funciona desde 1986 la Casa de Poesía Silva, adquirida y restaurada por la Corporación La Candelaria con el objetivo de propiciar el goce y el conocimiento de la poesía de todos los tiempos, para lo cual ofrece una serie de servicios culturales de los que se beneficia, principalmente, la población de bajos ingresos que habita en el centro, sur y occidente de la capital. Sin ir más lejos, en Usiacurí existe desde hace más de 10 años la Casa Museo Julio Flórez, acertadamente regentada por la Fundación Coprous, que recibe fondos de la gobernación del Atlántico pero también gestiona recursos a través de proyectos con la empresa privada, asociaciones civiles e instituciones educativas.

Muchas de estas casas, como tantas otras de similar naturaleza que sería extenuante mencionar aquí, pasaron por varias manos antes de ser adquiridas por las fundaciones o las instituciones que las manejan actualmente, y podría afirmar, quizás con la única salvedad de las casas de Neruda en Chile, que su destino cultural tuvo que ser arduamente luchado con los gobernantes, siempre tan renuentes a comprender y aceptar la importancia del patrimonio cultural en la vida de un país.

Es eso lo que ha pasado con la casa donde habitó gran parte de su vida la poetisa Meira Delmar, y para la cual un grupo de intelectuales y gestores culturales venimos pidiendo desde hace tres años que sea convertida en un centro cultural dedicado a la literatura y a las artes. No hablamos ya de una casa museo para no provocar espanto en los funcionarios de la cultura en la ciudad y el departamento, sino de una entidad como el Centro Loynaz de Cuba, que despliega una actividad educativa y cultural permanente al servicio de públicos diversos, aunque por supuesto, una casa museo bien puede actuar como un centro cultural y éste cumplir funciones patrimoniales propias de un museo.

El proyecto fue concebido originalmente por el sobrino de Meira, Ricardo Chams, quien tras la muerte de su tía se dio a la tarea de tocar puertas oficiales y privadas en busca de apoyo para la idea de convertir la casa en un espacio cultural. Pasado un año sin recibir respuesta Ricardo se disponía a archivar el proyecto y vender el inmueble, pero tras una serie de “coincidencias” –no del todo casuales-  decidimos, con Alvaro Suescún, impulsar una campaña de firmas para pedir al entonces alcalde Alejandro Char y al gobernador Verano de la Rosa que adquirieran la casa y la entregaran en comodato a una fundación sin ánimo de lucro que se encargara de ejecutar el proyecto y administrar la institución. Más de 600 firmas respaldaron la propuesta, entre ellas las de personas influyentes en la cultura nacional y regional. El gobernador del Atlántico se vio obligado entonces a ofrecer unos recursos (200 millones de pesos) pero el alcalde de Barranquilla no se dio por aludido y la entonces Secretaria de Cultura, Patrimonio y Turismo no supo ver que el proyecto representaba una oportunidad para la cultura, para el patrimonio y para el turismo de la ciudad.

Pasaron esos funcionarios y llegaron otros, pero éstos tampoco ven la necesidad de incurrir en el  “gasto” que implica la compra, la adecuación y la puesta en marcha de ese centro cultural o  Casa de Poesía Meira Delmar. No lo ven como una inversión, pues su formación se lo impide, sino como un gasto oneroso que no rinde dividendos económicos ni políticos. Creen que para honrar la memoria de Meira Delmar es suficiente la Biblioteca Departamental, que lleva su nombre y donde se le podría abrir un “campito” a las pocas pertenencias de la poetisa para que no se queden sin lugar.

Lo que nosotros queremos, sin embargo, es que en ese lugar donde se animaron tantas tertulias, donde se reunieron tantas figuras de importancia en las letras nacionales; ese espacio íntimo donde Meira se sentaba a ver la tarde, donde le conversaba a los jazmines, donde sintió el afecto de sus amigos y familiares, donde amó sus libros y donde creó una de las más bellas obras poéticas de nuestro país, recupere su aliento espiritual y lo proyecte a través del tiempo en la memoria y el corazón de niños, de jóvenes y adultos inquietos por la palabra.

El cómo se sostenga una entidad así no es un misterio en estos tiempos. Con una acertada dirección la casa podría generar recursos a partir de eventos, talleres, visitas guiadas, cafetería, tienda,  asesorías a docentes e investigadores, convenios con otras instituciones, patrocinios, etc. Sólo se requiere tomar la decisión.

Para convencerlos, hemos enviado a alcaldes y gobernadores cartas que jamás responden, hemos pedido audiencias y hemos propiciado el diálogo entre las autoridades y la familia. El intento más reciente se hizo el pasado 4 de junio (dos meses después de que abordáramos a la alcaldesa Elsa Noguera en la Feria del Libro de Bogotá para pedir su intervención) cuando se realizó en el despacho del Secretario de Cultura Afif Siman una reunión en la que participaron la Secretaria de Cultura del Atlántico, Deyana Acosta, el señor Ricardo Chams, la presidenta del Consejo Distrital de Cultura, Fabiola Acosta, el escritor Alvaro Suescún, el funcionario William Guerrero y quien escribe estas líneas, para explorar una vez más las posibles salidas del asunto. Se habló –más en broma que en serio– de la donación de la casa por parte de los Chams, opción que desde el inicio ha sido descartada por ellos por tratarse de un patrimonio familiar; se habló luego de la escasez que abunda en las arcas de las dos secretarías, de las dificultades para hacer proyectos culturales sostenibles y de la necesidad de vincular a la empresa privada y al Ministerio de Cultura en la posible negociación. Finalmente se quedó en que la familia presentaría el avalúo comercial y a partir de éste la Alcaldía podría entonces presentar el proyecto en un escenario al que se invitaría a empresarios, funcionarios del Ministerio de Cultura y a otros posibles aportantes.

Se abrió así una luz de esperanza que sin embargo se apagó días después, porque basados en el deterioro galopante que presenta la casa luego de tres años de vacío, y en los altos costos del avalúo comercial, los familiares de Meira decidieron poner la casa en arriendo para detener su decadencia y esperar a que exista, por decirlo así, un interés más cierto de la administración distrital en asumir un rol protagónico en el proyecto, aportando o gestionando los recursos que se requieren.

Quienes venimos defendiendo la idea creemos que ese interés no surgirá espontáneamente de los funcionarios. Que aunque este sea el año del Bicentenario de Barranquilla y la ciudad ostente el pomposo título de Capital Americana de la Cultura, ello no significa que esta capital se va a curar de su miopía frente al hecho cultural ni va a reconocer su utilidad para formar ciudadanos. Solo hay, en mi opinión, dos caminos para la casa de Meira: que esta administración admita el valor simbólico que ella tiene y el impacto que puede ejercer sobre la vida cultural de la ciudad, y entonces le encuentre recursos como los encuentra para otro tipo de obras, o que esperemos diez o veinte años más a que un próximo gobierno se la compre a sus futuros dueños por un precio diez o veinte veces mayor al que hoy tiene.

Entre tanto, la obra de Meira y su incomparable figura seguirán creciendo en nuestra memoria.

Patricia Iriarte

Artículo tomado de:  http://www.elheraldo.co/revistas/latitud/la-casa-de-meira-o-la-miopia-de-la-ciudad-frente-a-la-cultura-116505


jueves, abril 25, 2013

Cartas en el asunto


Soy parte de ese grupo de ciudadanos y ciudadanas que hacen su aporte al desarrollo de la ciudad desde diversas áreas de la actividad cultural, y que este año le han dirigido dos cartas a la alcaldesa Elsa Noguera De la Espriella; cartas en las que se plantean diversas situaciones relacionadas con el patrimonio cultural de la ciudad, y que piden su intervención como primera autoridad del Distrito. En esta entrada publicamos las dos misivas, para información de los lectores y lectoras. La primera  también fue dirigida a la Dra. Carla Celia, directora de la Fundación Carnaval S.A.  y la segunda, firmada por el Consejo Distrital de Literatura, aunque sólo fue radicada oficialmente la semana pasada, fue remitida al correo electrónico de la alcaldesa el pasado 16 de marzo. Ninguna de las dos cartas ha sido respondida, a pesar de que uno de los remitentes es un órgano de participación y asesoría del Sistema Distrital de Cultura y requiere una respuesta oficial.

Es necesario aclarar que el Consejo Distrital de Cultura inició hace varios meses una interlocución con  el Secretario de Cultura Afif Siman en torno al tema de la casa donde habitó Meira Delmar, pero las gestiones adelantadas no habían arrojado avances, razón por la cual este organismo decidió recurrir a la Alcaldesa. 



El jueves pasado, en el marco de la Feria del Libro, tres integrantes del Consejo tuvimos la oportunidad de tocar el tema con la doctora Elsa Noguera y ésta nos informó que no había recibido la carta, pero dio instrucciones al Doctor Afif Siman para que se trabajara en el asunto de la casa de Meira. Mi propuesta, en este sentido, es que se convoque a una mesa de trabajo con participación de los herederos de la casa, el Consejo Distrital de Cultura, el Comité pro Casa de Meira y la Secretaría Departamental de Cultura del Atlántico. 

Sin más preámbulos, las cartas en cuestión.



Patricia Iriarte


Carta Abierta de los Pensadores del Carnaval


Barranquilla 30 de Enero de 2013

Doctora
ELSA NOGUERA
Alcaldesa de Barranquilla.

Doctora
CARLA CELIA
Directora Carnaval S.A.

Hace ya 10 años que nuestras históricas fiestas de Carnaval fueron declaradas patrimonio intangible, oral e inmaterial, de la humanidad, por la UNESCO, entidad que desde aquel momento señaló las pautas  consignadas en un Plan Decenal de Salvaguarda para preservar el tesoro invaluable que es esta tradición festiva del Caribe colombiano.

En este 2013, por coincidencia, celebramos dos aconteceres de significativa importancia para nuestra ciudad: 200 años de haber sido erigida en Villa el Sitio de Libres que éramos, y la declaratoria como Capital Americana de la Cultura. No obstante un sinnúmero de esfuerzos realizados por diferentes actores y gremios culturales por promover la discusión abierta sobre el tema, la ciudad sigue adoleciendo de adecuados espacios de interlocución que promuevan la consolidación en materia de cultura y, con la salvedad de algunos avances, aun no se ha implementado en el Distrito de Barranquilla  una política pública concertada y participativa para el sector cultural. Así, seguimos adoleciendo de un derrotero en donde se enmarquen las diferentes expresiones, propuestas, seguimientos o balances sobre el sector.

En el marco de estas celebraciones nosotros, actores y gestores del sector cultural, preocupados por propiciar una discusión serena de cara a la ciudadanía sobre el futuro de nuestro hacer cotidiano, nos permitimos hacerles llegar las siguientes reflexiones y consideraciones:

Las diferentes celebraciones, actividades y aspectos culturales deben responder a un plan consensuado y participativo, con el concurso de todas las fuerzas vivas de la ciudad. Barranquilla debe armonizar y priorizar su vida cultural como uno de los aspectos estratégicos de su desarrollo económico y social.

El balance de los avances logrados en la elaboración y aplicación del Plan de Salvaguarda muestra un saldo preocupante, de tal manera que ya es notorio el riesgo de mantener nuestro Carnaval como Patrimonio de la Humanidad.

Estamos a la expectativa por lo que se conoce acerca del incumplimiento del fallo judicial que dejó sin piso legal la forma organizativa que se le venía dando al Carnaval, y de la obligación del Distrito de asumir el manejo de las fiestas a través de una nueva estructura institucional. La solución sobre la estructura de la entidad operadora de las fiestas aún no recoge el grado de inclusividad y democracia requerido y, si es así, seguramente nos veremos abocados a un tortuoso camino de pleitos jurídicos, producto de un mal abordaje de esta disputa.

Ojalá que este año las medidas tomadas impidan que tengamos que soportar nuevamente los abusos de la comercialización y los excesos de grupos con privilegios en los diferentes desfiles, en desmedro y atropello de los hacedores centenarios, especialmente protegidos por UNESCO.

Una vez transcurridas las festividades del presente año debiéramos generar eventos de reflexión e intercambio con Uds.,  autoridades Distrital y del Carnaval, que permitan evaluar esos tópicos en el contexto de la construcción de una política pública en el ámbito de la cultura.
Por estas razones consideramos de suma importancia abrir un espacio de deliberación e incidencia pública alrededor de la cultura en el Distrito de Barranquilla, desde una perspectiva incluyente, de formulación de políticas públicas y fortalecimiento de los actores sociales involucrados.

Quisiéramos encontrar las puertas abiertas de la comprensión y el diálogo ciudadano con nuestras autoridades culturales para trabajar conjuntamente en función de estos propósitos,

De Uds., atentamente,



Álvaro Suescún     Mariano Candela          Miguel Iriarte
Laurian Puerta              Mónica Lindo               Chelito de Castro
Eduardo Márceles              Patricia Iriarte               Numas Armando Gil
Ricardo de León                  Tony Montealegre          Diógenes Rosero.



Sobre esto estamos también a la espera de que El Heraldo convoque la segunda tertulia sobre el Carnaval, como lo anunció en la tertulia realizada unos días antes de las festividades de este año.



--------oooooooooooooo--------



Solicitud de inicio de las negociaciones con la familia Chams 



Barranquilla, marzo 11 de 2013



Señorita
Elsa Noguera De la Espriella
Alcaldesa de Barranquilla
Ciudad


Apreciada Alcaldesa:

Estamos a pocos de días de que se cumpla el cuarto aniversario de la muerte de nuestra gran poetisa Meira Delmar, un 18 de marzo de 2009. A finales del año 2010 un grupo de personas del sector cultural de la ciudad, con el respaldo de 600 firmas de ciudadanos , artistas y escritores de todo el país, elevó una solicitud al entonces alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y al señor gobernador, Eduardo Verano de la Rosa, para que como primeras autoridades del Distrito y el Departamento, respectivamente,  tomaran la decisión de adquirir la casa donde habitó la poetisa, consagrando el lugar a la preservación de su memoria y de su obra, mediante el establecimiento de un centro cultural dedicado a la formación y la promoción de la literatura y el arte en general.



Hasta el escritor William Ospina firmó en el 2010 la
primera comunicación que se dirigió a las autoridades para
que tomen cartas en el asunto de la Casa de Meira.
En ese momento nuestra solicitud no fue escuchada, pero hoy el Consejo Distrital de Literatura levanta nuevamente la bandera y solicita formalmente a la Alcaldía Distrital y a su Secretaría de Patrimonio, Cultura y Turismo, que le de su respaldo a esta iniciativa e inicie las negociaciones con los señores representantes de la familia Chams. Creemos que sólo su liderazgo podrá allanarle el camino a un proyecto que sin duda le hará justicia a la memoria de Meira, retribuyendo en mínima parte el aporte que ella le hizo a la ciudad y a la literatura colombiana.
El proyecto de convertir la casa de Meira en un espacio para la cultura espera desde hace dos años que exista la voluntad política de hacerlo realidad, por eso lo hemos puesto en conocimiento del señor Secretario de Cultura y hoy le rogamos, señorita Alcaldesa, tomar en sus manos esta propuesta en el año del Bicentenario y de la Capitalía Americana de la Cultura, otorgándole a la ciudad un regalo perdurable, como la obra de Olga Chams Eljach, nuestra amada Meira Delmar.

Nosotros desde la sociedad civil, y como representantes del área de literatura, pondremos todo cuanto esté a nuestro alcance para movilizar las voluntades en torno a este loable propósito.

De usted atentamente,


Fabiola Acosta Amaury Díaz Patricia Iriarte
Presidenta         Secretario Consejera







miércoles, abril 10, 2013

Segunda oración por la paz


Texto del escritor William Ospina leído en la marcha  realizada el 9 de abril de 2013 en Colombia para apoyar los diálogos de paz con la guerrilla. Se llama Segunda oración por la paz porque el 7 de febrero de 1948 el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán pronunció por primera vez su Oración por la Paz de Colombia.


"Hace 65 años se alza desde esta tribuna un clamor por la paz de Colombia.

65 años es el tiempo de una vida humana. Eso quiere decir que toda la vida hemos esperado la paz. Y la paz no ha llegado, y no conocemos su rostro.

Es un pueblo muy paciente un pueblo que espera 65, 70, 100 años por la paz. Cien años de soledad. Un pueblo que trabaja, que confía en Dios, que sueña con un futuro digno y feliz, porque, a pesar de lo que digan los sondeos frívolos, no vive un presente digno y no vive un presente feliz.

Aquí no nos dan realidades, aquí se especializaron en darnos cifras. El pueblo tiene hambre pero las cifras dicen que hay abundancia, el pueblo padece más violencia pero las cifras dicen que todo mejora. El pueblo es desdichado pero las cifras dicen que es feliz.

Ahora comprendemos que un pueblo no puede sentarse a esperar a que llegue la paz, que es necesario sembrar paz para que la paz florezca, que la paz es mucho más que una palabra.

El verdadero nombre de la paz es la dignidad de los ciudadanos, la confianza entre los ciudadanos, el afecto entre los ciudadanos. Y donde hay tanta desigualdad, y tanta discriminación, y tanto desprecio por el pueblo, no puede haber paz. Allí donde no hay empleo difícilmente puede haber paz. Allí donde no hay educación verdadera, respetuosa y generosa, qué difícil que haya paz. Allí donde la salud es un negocio, ¿cómo puede haber paz? Donde se talan sin conciencia los bosques, no puede haber paz, porque los árboles, que todo lo dan y casi nada piden, que nos dan el agua y el aire, son los seres más pacíficos que existen.

Donde los indígenas son acallados, donde son borradas sus culturas, donde es negada su memoria y su grandeza, ¿cómo puede haber paz? Donde los nietos de los esclavos todavía llevan cadenas invisibles, todavía no son vistos como parte sagrada de la nación, ¿a qué podemos llamar paz?

La paz parece una palabra pero en realidad es un mundo. Un mundo de respeto, de generosidad, de oportunidades para todos.

Y hay que saber que lo que rompe primero la paz es el egoísmo.

El egoísmo que se apodera de la tierra de todos para beneficio de unos cuantos, que se apodera de la ley de todos para hacer la riqueza de unos cuantos, que se apodera del futuro de todos para hacer la felicidad de unos cuantos. De ahí nacen las rebeliones violentas, y de ahí nacen los delitos y los crímenes.

Hemos ido aprendiendo a saber qué es la paz… haciendo la suma de lo que nos falta.

La paz es agua potable en todos los pueblos y agua pura en todos los manantiales. No hay paz con los ríos envenenados, con los bosques talados y con los niños enfermos por el agua que beben.

La paz es trabajo digno para tantos brazos que quieren trabajar y a los que sólo se les ofrecen los salarios de sangre de la violencia y del crimen.

La paz son pueblos bellos y ciudades armoniosas, que se parezcan a esta naturaleza. Porque las montañas, los ríos, las llanuras, las selvas y los mares de Colombia son la maravilla del mundo, y no hemos aprendido a habitarlas con respeto, a aprovecharlas con prudencia, a compartirlas con generosidad.

Porque la idea de generosidad que tienen muchos grandes dueños de la tierra tiene un solo nombre: alambre de púas. Esa idea medieval de tener mucha tierra, mientras las muchedumbres se hacinan en barriadas de miseria.

Pero es que la paz verdadera exige no sólo un pueblo respetado y grande y digno sino una dirigencia verdadera. Y no es una gran dirigencia la que se esfuerza veinte años por que le aprueben un Tratado de Libre Comercio, y cuando le aprueban el Tratado la sorprenden con un país sin carreteras y sin puertos, con una agricultura empobrecida, con una industria en crisis, confiando sólo en vender la tierra desnuda con sus metales y sus minerales para que la exploten a su antojo las grandes multinacionales. Ahí no sólo falta generosidad sino inteligencia, ahí faltan grandeza y orgullo.

En cualquier país del mundo un tratado de libre comercio se negocia poniendo como primera prioridad qué necesitan y qué consumen los propios nacionales. ¿Por qué tiene que ser la prioridad poner oro en las mesas de otros antes que poner alimentos en nuestras propias mesas?

Hoy el mundo se ha lanzado a un obsceno carnaval del consumo. Pero esos países que divinizan el consumo, como los Estados Unidos y Europa, por lo menos han tenido la prudencia de garantizarles primero a sus pueblos agua limpia, vivienda digna, educación seria y gratuita, salud para todos, trabajo y salarios decentes, una economía que se esfuerza por ofrecer empleo de calidad, que no llama trabajo como aquí al rebusque desesperado, ni a la mendicidad, ni al tráfico violento de todas las cosas.

Si por lo menos cumpliéramos con brindar a los ciudadanos las prioridades básicas de una vida digna, no sería tan absurdo que nos predicaran ese evangelio loco del consumo, pero aún así tenemos que pensar con responsabilidad en el planeta, para el que ese consumo indiscriminado es una amenaza. Tenemos climas frágiles porque tenemos ecosistemas ricos y preciosos, que producen agua y oxígeno para el mundo entero.

Colombia es un país de tierras bellísimas y de climas benévolos, esto no es Europa ni los Estados Unidos, donde el clima exige millones de cosas, aquí podemos vivir una vida sencilla en un paisaje maravilloso, aquí no habría que refugiarse en ciudades malsanas y estridentes, el país es de verdad La Casa Grande. ¿Qué nos impide esa felicidad? La desigualdad y la violencia. La codicia que pasa por encima de todo.

La naturaleza no es una mera bodega de recursos sino un templo de la vida. Pero una lectura equivocada del país y una manera mezquina de administrarlo han convertido este templo de la vida en una casa de la muerte.

Hace 65 años Gaitán clamaba aquí por la paz. Sus enemigos no sólo lo mataron sino que llevaron al país a una guerra, a una violencia que acabó con 300.000 personas. El país entero entró en una orgía de sangre. Y perdimos el sentido de humanidad, y casi nos acostumbramos al horror, y dejamos de estremecernos con la muerte. El tabú de matar se perdió, Colombia se volvió tolerante con el crimen, y en el último medio siglo es posible que por falta de paz y de solidaridad haya muerto en Colombia otro medio millón de personas.

Y cada día que tardan en firmar un acuerdo el gobierno y las guerrillas, más muertos de todos los bandos, más víctimas, se suman a esa lista. Porque no es sólo el conflicto en los campos: bajo la sombra de ese conflicto prosperan las guerras de supervivencia en las ciudades, la violencia de las mafias, el delito, el crimen, la violencia intrafamiliar, el desamparo, la ignorancia.

Pero es que lo único que detiene a la mano homicida es sentir que lo que le hace a su víctima se lo está haciendo a sí mismo. Lo único que detiene esa mano es la compasión, y para que haya compasión hay que sentir al otro como a un hermano, como a un milagro de la vida, efímero, precioso, irrepetible. Si no sentimos eso no sentimos nada. Sin ese respeto profundo por los otros nadie siente verdadero amor por sí mismo.

Pero para que haya ese afecto profundo por los conciudadanos hay que haber sido educados en la generosidad, bajo unas instituciones generosas, hay que haber sido querido. Al que no es valorado en su infancia, respetado, apreciado, ¿cómo pedirle que quiera, que respete, que valore a los otros?

Por eso es tan ciega una sociedad que no da nada y en cambio pide todo. Que da adversidad, obstáculos, discriminación, pero pide a los ciudadanos que se comporten como si hubieran sido educados por Sócrates o por Francisco de Asís. El estado se volvió irresponsable, los ciudadanos le perdieron el respeto al estado, y el estado les perdió el respeto a los ciudadanos. En ningún país se exigen tantos trámites para cualquier cosa. Y el que está en desventaja es el que no tiene recursos para sobornar, para abreviar los trámites, para correr con éxito de oficina en oficina. Con mucha frecuencia el estado no facilita la vida sino que es un estorbo para las cosas más elementales.

Las cárceles están llenas de seres que no recibieron nada, que fueron educados en la dureza y en la precariedad, y a los que la sociedad les exige lo que nunca les dio. Porque aquí sólo les exigimos respeto a los que nunca fueron respetados.

Es necesario gritar que nuestro pueblo no es un pueblo malo sino un pueblo maltratado. Y todavía a ese pueblo maltratado y admirable vamos a pedirle, aunque no tenemos derecho a hacerlo, vamos a pedirle que nos dé un ejemplo de su espíritu superior; vamos a pedirle que, a cambio de un acuerdo esperanzador entre los guerreros, sea capaz de perdonar.

No hay ceremonia más difícil y más necesaria que la ceremonia del perdón. Pero es el pueblo el que tiene que perdonar: no la dirigencia mezquina ni la guerrilla violenta que tomó las armas contra ella. Y sin embargo todos tendremos que participar, humilde y fraternalmente, en la ceremonia del perdón, si con ello abrimos las puertas a un país distinto, más generoso, que deponga las armas fratricidas, que abandone los odios y que construya un futuro digno para todos, pero sobre todo un futuro de dignidad para los que siempre fueron postergados.

Desde hace 65 años pedimos la paz, suplicamos la paz, esperamos la paz. Hoy ya no podemos pedirla ni suplicarla ni esperarla. Si se logra un acuerdo entre el gobierno y las guerrillas, tenemos que construir la paz entre todos, la paz con una ley justa, la paz con una democracia sin trampas, la paz con un afecto real en los corazones, la paz con verdadera generosidad. Y la única condición para que esa paz se construya es que no maten la protesta, que no aniquilen la rebeldía pacífica, que dejen florecer las ideas, que permitan a este país grande y paciente ser dueño de sí mismo y de su futuro.

Esa paz que construiremos será un bálsamo sobre esos miles de muertos que se fueron del mundo sin amor, a veces sin dolientes, a veces sin un nombre siquiera sobre su tumba.

Entonces sabremos que la paz no es sólo una palabra, que la paz es convivencia respetuosa, prosperidad general, justicia verdadera, campos cultivados, empresas provechosas, bosques y selvas protegidos, ríos que tenemos que limpiar y manantiales a los que tenemos que devolver su pureza.

Y que otra vez haya venados en la Sabana y bagres sanos en el río, que salvemos la mayor variedad de aves del mundo, que vuelen las mariposas de Mauricio Babilonia, y que los caballos de Aurelio Arturo vuelvan a estremecer la tierra con su casco de bronce, y que haya hombres y mujeres pescando de noche en la piragua de Guillermo Cubillos, y que el viajero que encontremos por los campos a la luz de la luna no nos produzca terror sino alegría.

Que haya cantos indios por las sabanas de Colombia, y arrullos negros en los litorales, y que las armas se fundan o se oxiden, y que haya carreteras y puertos, y barcos y trenes que nos lleven a México y a Buenos Aires, y que nuestros jóvenes tengan amigos en todo el continente, y que sólo una industria se haga innecesaria y necesite ayuda para cambiar su producción: la industria de las chapas y los cerrojos y los candados y las rejas de seguridad, porque habremos logrado que cada quien tenga lo necesario y pueda confiar en los otros.

Porque la paz se funda en la confianza y en la sencillez, y en cambio la discordia necesita mil rejas y mil trampas y mil códigos. Aquí, por todas partes, están los brazos que van a construir ese país nuevo, los pies que van a recorrerlo, los cerebros que van a pensarlo, y los labios del pueblo que lo van a cantar sin descanso.

Que hasta los que hoy son enemigos de la paz se alegren cuando vean su rostro.

Que llegue la hora de la paz, y que todos sepamos merecerla."

William Ospina



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